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6 hamburguesas (de distintos países) para reventar la 'operación biquini'

Si usted es carnívoro, sabrá de qué le hablamos cuando nos referimos al placer que provoca en el paladar un bocado de carne (y de muchas cosas más) entre pan y pan

hamburguesas
Las modelos de Victoria's Secret también comen hamburguesas... por supuesto. En la imagen, Behati Prinsloo y Lily Aldridge.

A la hamburguesa le sucede lo que a Cristóbal Colón: cada país hace lo posible por darle su nacionalidad. La ventaja es que no se necesita inventar nada, sólo saber escoltarla

1. Estados Unidos: aros de cebolla, salsa barbacoa, queso cheddar. Para Brad Ainsworth, socio de la cadena Bacoa, con restaurantes en Barcelona y Madrid, aquí empieza todo. “La hamburguesa yanqui es la sencillez por excelencia. La prefiero sólo con queso. La salsa barbacoa, mejor hecha en casa”, aconseja. Los aros de cebolla deben parecer las botas de un texano y asegurar una digestión larga.

2. Francia: queso brie, foie, cebolla caramelizada. Francia ha vendido al mundo sus quesos como nadie. Pero en la hamburguesa, mejor un brie. “Aunque los azules me encantan, no soy muy partidario de poner quesos demasiado fuertes, un roquefort sería el límite y convendría rebajarlo en una salsa”, explica Arnaud. Sobre todo, si añadimos productos tan delicados como el foie.

¿Existe algún ser humano capaz de engullir una hamburguesa de semejante altura? La respuesta es, sí. En 2015 Artur Syc batió un record comiendo la hamburguesa más grande de Polonia. El monumento de carne picada, queso, bacon y lechuga pesaba 5 kilos; pero el bueno de Artur solo fue capaz de comerse 4 kilos y 100 gramos. Otra vez será.
¿Existe algún ser humano capaz de engullir una hamburguesa de semejante altura? La respuesta es, sí. En 2015 Artur Syc batió un record comiendo la hamburguesa más grande de Polonia. El monumento de carne picada, queso, bacon y lechuga pesaba 5 kilos; pero el bueno de Artur solo fue capaz de comerse 4 kilos y 100 gramos. Otra vez será.

3. Italia: provolone, tomates secos, rúcula. Arnaud Barcelon, fundador de la cadena madrileña Home Burger, opina que las hamburguesas son los nuevos bocadillos. “Cada país tiene los suyos propios, con los ingredientes de su tierra. Para darle la nacionalidad italiana, una buena combinación es queso provolone, tomates secos y rúcula”. Algunos añaden pesto y, ya puestos, unas gafas de sol y algo de gomina.

4. Australia: remolacha, huevo frito, piña a la brasa. ¿Remolacha en una hamburguesa? “Yo soy australiano y, desde que tengo uso de razón, recuerdo que siempre se ha acompañado la hamburguesa con remolacha”, dice Brad Ainsworth, sorprendido por nuestra sorpresa. Y también le ponen piña a la brasa y, en ocasiones, un huevo frito. “Esto también lo he visto en España, cuidado”, defiende retador.

5. México: guacamole, jalapeños y frijoles. Para darle un toque mexicano a cualquier plato, no hay nada más apropiado que el aguacate. “El guacamole combina perfectamente con una hamburguesa”, explica Barcelon, “igual que unos jalapeños y un acompañamiento de frijoles”. Con ello tendríamos ya la Santísima Trinidad. Y si añadimos unos mariachis, la banda sonora.

6. Japón: wasabi, salsa teriyaki, setas shitake. En Home Burger, la hamburguesa nipona no es de ternera: “La hacemos con colas de langostino picadas”, explica Barcelon. Sea de carne o de marisco, se puede condimentar con wasabi –“con moderación, un exceso de picante la arruina”–, salsa teriyaki, unas setas shitake y una katana para cortarla de un golpe.

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