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Las redes del ciberactivismo africano se tejen en Dakar

Activistas 2.0 de 25 países africanos se reúnen en la capital de Senegal para reforzar una red ciudadana continental

Sesiones de formación de e-observadores en Guinea-Conakry
Sesiones de formación de e-observadores en Guinea-Conakry.

Se movilizaron frente a la violencia postelectoral en Costa de Marfil. Se revelaron en Senegal ante la amenaza de un fraude electoral. Dieron cobertura a la resistencia ciudadana frente a un golpe de Estado militar en Burkina Faso. Se organizaron en Burundi para contar unas controvertidas elecciones desde el punto de vista de la sociedad civil. Han vigilado los comicios presidenciales en Guinea Conakry. Intentan hacer frente a las maniobras del presidente de la República del Congo para perpetuarse en el poder. La lista de retos a los han plantado cara los ciberactivistas africanos en los últimos años es larga y diversa.

Ahora, sin embargo, las comunidades nacionales han subido otro escalón y una parte de sus esfuerzos se orientan a formar la primera red de ciberactivistas transnacional, panafricana, en la que la clave es la toma de responsabilidad de la sociedad civil y el uso de las TIC para conseguir el objetivo de la transparencia y la democracia. Una democracia en la que los ciudadanos pueden hacer escuchar su voz. Para conseguirlo, 70 activistas llegados de 25 países se reunirán el 26, 27 y 28 de noviembre en Dakar con otros tantos miembros de una comunidad local tan activa como motivada. Los organizadores prevén unos 150 participantes en total. África comprometida y decidida a garantizar y a construir la democracia, es el lema que mueve a estos jóvenes implicados en la construcción de un futuro no sólo diferente, sino mejor.

El encuentro de Dakar servirá como puesta en escena de la construcción de esta red de resistencia ciudadana. En realidad, se trata de la constitución formal de Africtivistes, una ocasión para que las identidades digitales se materialicen y a los nombres de usuarios se les sumen las caras. Los organizadores explican a los asistentes que la reunión “permitirá a los participantes conocerse entre sí ‘de verdad’, físicamente, después de haberse codeado durante años en las redes sociales”. Con unas relaciones incipientes entre las comunidades locales, la red continental ya se ha movilizado para hacer frente a algunos retos que superaban los límites de las fronteras. El ejemplo más claro es el papel que los Africtivistes tuvieron en la coordinación de la campaña #GiveUsTheSerum en los primeros tiempos del brote de ébola en África Occidental. Pero también se han activado los contactos en defensa de la libertad de prensa, para garantizar la seguridad de algunos de los ciberactivistas.

En este entorno de contestación, la seguridad de los activistas, de sus comunicaciones y de sus iniciativas se ha ido convirtiendo en una prioridad. Cada vez más, estos jóvenes comprometidos tienen que hacer frente a las maniobras de los gobiernos para neutralizar sus actividades. Sin ir más lejos, durante los días previos al referéndum convocado por el presidente de la República del Congo, Denis Sassou-Nguesso, todas las redes sociales fueron bloqueadas y la campaña de contestación #SassouFit apenas pudo desarrollarse entre aquellos congoleños que se encontraban en la diáspora.

Los jóvenes comprometidos pretenden mejorar el uso de las TIC para construir una democracia participativa y transparente

Por este motivo, la seguridad ocupa un lugar fundamental en la programación del encuentro. Talleres y conferencias tratarán de informar a los participantes sobre la situación de la seguridad en la red, pero además se ofrecerán herramientas prácticas para que los activistas puedan superar la censura. Además de este tema se desarrollarán talleres sobre transparencia, dinamización de comunidades, el impacto del compromiso ciudadano, acceso y tratamiento de la información y, también, sobre cuestiones relacionadas con el código de conducta de los blogueros. Con todas estas actividades, combinadas con las discusiones y las exposiciones de las experiencias particulares, el encuentro de Africtivistes pretende ser también un espacio de formación intensiva para que los activistas puedan desarrollar sus actividades en sus países de la mejor manera posible.

En este sentido, los participantes proceden, evidentemente, de Senegal, pero también de Nigeria, Camerún, Costa de Marfil, Gambia, Burkina Faso, Guinea Conakry, Togo, República del Congo, Túnez, Chad, Madagascar, Benin, República Democrática del Congo, Mauritania, Uganda, Kenia o Sudáfrica. En estos países han desarrollado sus iniciativas y allí continuarán haciéndolo en el futuro, pero con un mayor bagaje y con más apoyos.

Los africtivistes abandonarán Dakar para regresar a sus países de origen con una importante red de contactos; con una mayor formación tanto en herramientas como en técnicas; con las experiencias, los aciertos y errores de otros activistas; con una visión más amplia sobre los peligros, pero también sobre las posibles iniciativas; y con unos canales de comunicación segura que podrán utilizar a partir de ahora. Pero, sobre todo, volverán a sus países de origen con un plus de motivación para seguir haciendo frente a los desafíos que se presenten en el futuro. Sobre la organización de este encuentro retumba el lema de Africtivistes: “El África de mañana por nosotros y para nosotros. Vigilaremos, estaremos alerta y seremos la garantía. Ya no necesitamos esperar que los demás decidan por nosotros”.

De Ouaga a Dakar

Hace tiempo que este encuentro de activistas 2.0 se estaba preparando, para dar un mayor empaque a esos contactos personales que mantenían los miembros de las diferentes comunidades locales. En el último año, Burkina Faso se ha convertido en un referente para las sociedades civiles africanas, primero por el levantamiento que puso fin a la autoridad del aparentemente intocable Blaise Compaoré; y después por la resistencia ciudadana que abortó un golpe de Estado militar. Por aquel primer episodio, el encuentro había sido previsto para Ouagadougou, la capital de Burkina. Por el segundo y el clima preelectoral del país, se ha preferido trasladar la reunión a Dakar.

“Un encuentro de activistas, particularmente, los blogueros y ciberactivistas, serían una diana perfecta durante un periodo de crisis y tensiones”, señalan los organizadores para justificar el traslado. De nuevo, la preocupación de la seguridad se hace presente. “Comprometerse es atreverse a ganar la libertad propia, como la ha reclamado la juventud de Burkina”, recuerdan para explicar porqué querían encontrarse en “el país de los hombres íntegros”.

Un último motivo. Para esta aventura panafricana, el líder revolucionario burkinés Thomas Sankara es un referente claro. “La imposibilidad de la elección simbólica de la patria de Thomas Sankara, un panafricanista que supo inculcar a su pueblo la prioridad del interés nacional por encima de los intereses personales, no debería detener esta aspiración de la juventud por un modelo de gobierno democrático, participativo e inclusivo”, señalan los organizadores antes de recordar las palabras del propio Sankara: “Los individuos pueden ser asesinados, pero no podréis matar las ideas”.

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