Nuevo talento que brota

Alejados de la subcultura 'hippy', del punk, la nueva generación de artistas y creadores sale de los guetos con la potencia de quien busca sin etiquetas. Son hijos de la escasez. En el periodismo, el arte o el diseño, se buscan la vida fuera y hallan voces propias con poco más o menos 20 años.

Marc Gascón y Eva Chamosa, de 19 años, se dedican a diferentes disciplinas, como las 'performances', el videoarte o el diseño.
Marc Gascón y Eva Chamosa, de 19 años, se dedican a diferentes disciplinas, como las 'performances', el videoarte o el diseño.Samuel Sánchez

Con solo 19 años, Violeta Lanza creó, junto con su socia y coetánea Rocío Calzado, la revista digital The Bo Review of Human Arts, que trata de ser un punto de encuentro entre la cultura y el compromiso social. “Me gusta apoyarme en las humanidades para impulsar el cambio real, me apasiona el emprendimiento social, la educación y toda la cultura entendida como motor de desarrollo”, dice desde Londres, donde ahora, con 20 años, estudia Filosofía y Derecho en el University College. Además, disfruta componiendo música, por lo que el Ayuntamiento de Madrid le concedió el premio Jovencísimo Talento.

Es solo un ejemplo entre otros que encontramos en el campo de la cultura. “Son una generación hiperformada que coincide en el tiempo con una época de salida de una crisis económica y de cambio de régimen político”, explica el profesor Carles Feixa, de la Universidad de Lleida, autor del libro de reciente aparición De la Generación@ a la #Generación (Ned Ediciones). “En una sociedad que, más que a la producción material, se encamina a la difusión del conocimiento”. Circunstancias que, junto con el acceso a la información y la comunicación de la mano de las nuevas tecnologías y el impulso de algunas iniciativas de promoción de la cultura juvenil, conducen a la cristalización de sólidos proyectos culturales a edades muy precoces.

El festival FesTeen, que ya ha celebrado dos ediciones en Matadero Madrid, es una de esas iniciativas. Un punto de encuentro enfocado en el arte, la creación colectiva, la música o el cine para menores de 21, que tiene la particularidad de ser diseñado por un equipo adolescente: el Teen Team. Del adolescente para el adolescente. Lanza es miembro de este equipo, como Daniel Valtueña: estudiante de Historia del Arte, también tiene 20 años, a los 18 creó la compañía teatral Teatroedro y a los 19 la plataforma para artistas jóvenes Clip on Art. “Son proyectos que no nacen solo de la necesidad artística”, dice, “sino de la de romper un círculo vicioso: para acceder al trabajo necesitas experiencia, y para adquirir experiencia, necesitas trabajo. Así generamos nuestra propia experiencia”.

Yo estoy muy desengañado con España: Se nos tiene al margen, cuando el futuro está en nuestras manos”

Son jóvenes que se lo toman muy en serio. “Hoy en día, a veces, el más serio de la familia es el hijo mientras que los padres, entre los 30 y los 40, se aferran a las expresiones culturales juveniles, tratando de superar sus crisis de edad”, comenta el profesor Feixa. La cultura juvenil ya no es patrimonio de ciertas subculturas (punks, hippies, etcétera), sino que llega a amplios espectros de la sociedad. Y los márgenes de la juventud se desdibujan: los jóvenes con iniciativas muy adultas, los adultos aferrados a la dorada juventud que se eterniza.

Jesús Lavi, de 20 años, es uno de los actores de La Joven Compañía, un grupo de entre 18 y 25 años guiado por profesionales del circuito teatral nacional y dirigido por José Luis Arellano García. En 2014, la compañía fue premio Ojo Crítico de Teatro, por Radio Nacional de España, y premio Proyecto Teatral del Año, por El Mundo. Es teatro para jóvenes (y adultos) hecho por jóvenes. “Esta compañía es una gran oportunidad para nosotros”, dice Lavi, “porque si en otros lugares menosprecian a la juventud, aquí se respeta y se valora”.

Su última producción, Hey boy, hey girl (como la canción de Chemical Brothers), es una adaptación libre de Romeo y Julieta, que en vez de familias veronesas enfrenta a participantes de reality shows y trata temas tan juveniles como el enamoramiento o la experimentación con las drogas. “Es una crítica a la poca esperanza que tenemos hoy los jóvenes”, dice Lavi, “a los que muchas veces se nos presenta como una salida alcanzar la fama en un reality. Yo estoy muy desengañado con el país: se nos tiene al margen, cuando el futuro está en nuestras manos. Hay paro, fuga de cerebros y una población envejecida”.

Su anterior montaje, Punk Rock, trataba precisamente de una juventud inmersa en las inquietudes y miserias producidas por un futuro incierto. En efecto, “existe una gerontocracia, tanto en las empresas como en la política, que bloquea el progreso de los jóvenes”, según dice el profesor Feixa, “pero los jóvenes empiezan a tener conciencia de eso y puede producirse un relevo generacional”.

Andrés Sánchez, grafitero de 20 años. Ha trabajado para clientes como Cosmopolitan TV o Samsung.
Andrés Sánchez, grafitero de 20 años. Ha trabajado para clientes como Cosmopolitan TV o Samsung.Samuel Sánchez

“Como soy joven, cuando me ven pintar en la calle, contratado por una empresa, a veces avisan a la policía, aunque otras se fijan más en mí”, dice Andrés Sánchez Ocaña, el artista urbano conocido como Misterpiro. Tiene 20 años, ha hecho exposiciones individuales y ha trabajado para eventos de marcas como Cosmopolitan TV o Samsung. “Nuestra generación tiene la ventaja de haber nacido con Internet y las redes sociales”, dice. “Es más fácil encontrar ferias de arte, concursos, ponencias, incluso vender tu obra o conocer a artistas, que ahora son más accesibles”.

También en el mundo del arte se mueve Marev, el dúo formado por Marc Gascón y Eva Chamosa. Con solo 19 años apuntan una carrera prometedora, donde tocan varias disciplinas (la performance, el videoarte, el diseño) y citan como referencias a artistas como Marina Abramovic o Joseph Beuys. Les gusta reflexionar sobre el lenguaje y las distintas subjetividades que operan sobre el mundo y sus cosas. “Se trata de crear situaciones incómodas y hacer que el espectador se haga preguntas”, según explican.

“Ahora que somos mayores de edad tenemos la oportunidad de presentarnos a convocatorias e instituciones más profesionales”, dice Gascón. Crucial en su carrera ha sido el evento Habitació 1418, organizado por el CCCB y el Macba en Barcelona, un punto de encuentro de jóvenes entre 14 y 18 años en torno a la cultura y la tecnología. Marev comenzaron asistiendo a talleres y ahora los imparten ellos. “Creo que nuestra generación tiene que intentar valerse por sí misma y salir adelante”, dice Gascón, “más allá de que digan que somos ninis, indiferentes o de que solo hacemos botellón”.

“Hay mucha gente haciendo cosas y, lo más importante, muchos haciendo cosas muy buenas. Hay publicaciones, hay encuentros, hay festivales, hay reseñas”, opina Rosa Berbel respecto al ámbito de la literatura joven. Esta poeta sevillana que ha publicado en varias antologías tiene 17 años, un entorno de edad del que salieron otras jóvenes poetas como Luna Miguel o Elena Medel, que aún siguen siendo jóvenes. “La juventud puede ser un arma de doble filo”, reflexiona, “tienes la ventaja de poder ser considerada una promesa, pero me entristece muchísimo el hecho de poder quedar como lo que puedo llegar a ser y no como lo que soy, el eterno calificativo de poeta joven. Lamento que publicar con esta edad esté ligado a una sombra de desconfianza o escepticismo”.

Sobre la firma

Sergio C. Fanjul

Sergio C. Fanjul (Oviedo, 1980) es licenciado en Astrofísica y Máster en Periodismo. Tiene varios libros publicados y premios como el Paco Rabal de Periodismo Cultural o el Pablo García Baena de Poesía. Es profesor de escritura, guionista de TV, radiofonista en Poesía o Barbarie y performer poético. Desde 2009 firma columnas y artículos en El País.

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