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¿Cada cuánto hay que lavar la alfombrilla del baño?

Mucho más de lo que piensa. La razón: los hongos. Cada textil del hogar requiere su propio ritual de limpieza

Los ácaros que pueden vivir a sus anchas en una casa se cuentan por millones. Estos miniarácnidos, causantes de alergias, encuentran un lugar cómodo allí donde existe calor humano: almohadas, cojines, sofá y mantas. El pelo, el sudor y la caspa son su plato favorito. “Viven justo donde apoyamos la cabeza para descansar, donde hacemos la vida en casa”, cuenta Javier Sola, experto en alergología del Hospital Ramón y Cajal. “Si los textiles no tienen una buena higiene y hay un alérgico en la familia, su estado puede empeorar. Y aquellos que no sufren alergias, podrían desarrollarlas. La suciedad también favorece la dermatitis”, explica Sola. Por eso, el doctor aconseja lavar los cojines y las almohadas a más de 50 grados con una frecuencia de tres o cuatro veces al año.

Las toallas y las sábanas deben visitar la lavadora una vez a la semana, porque la humedad del sudor y el agua anima a los hongos. “Una forma sencilla de plantar cara a los ácaros, que no sobreviven a los cambios bruscos de temperatura, es ventilar todos los días el nórdico, las almohadas y los cojines [aunque permanezcan sus caparazones y excrementos, como ya explicamos sobre la rutina de hacer o no la cama, su abundancia disminuirá]. Hay que airearlos al sol cuando hace calor y sacarlos al balcón cuando las temperaturas bajan”, añade. Las toallas, al menos, suelen tenderse para su secado tras la ducha. La alfombrilla del baño, sin embargo, se deja secar por sí sola, manteniendo la humedad durante un largo periodo de tiempo. "Esto convierte a este textil en un reservorio de hongos, que necesitan para crecer humedad y queratina (la proteína más importante de la piel)", expone Leopoldo Borrego, dermatólogo de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de las Palmas de Gran Canaria. Los peluches, juguetes tiernos que parecen inofensivos, también merecen atención y limpieza. “Si hay animales (de los de verdad) en casa, es recomendable evitar las alfombras de pelo largo, pues atrapan con facilidad los pelos de animales, favoreciendo la aparición de ácaros. Mi consejo es lavarlas con una aspiradora de agua en vez de con una de filtro, porque estas retienen el polvo y no lo mueven de un lado a otro”, concluye el doctor Sola.

Los expertos de Canal Hogar, de Mapfre, y los del departamento de Investigación y Desarrollo del detergente Ariel, sugieren estas técnicas de lavado y mantenimiento para los textiles del hogar. Bienvenidos a nuestra guerra abierta contra ácaros y hongos.

Cojines y almohadas:

  • Cómo lavar: hay que separar el relleno de la funda. Normalmente, ambos se pueden meter en la lavadora. Pero en el caso del relleno, lo mejor es introducir bolas de lavado para que no se apelmace.
  • Cada cuánto tiempo: una vez cada dos o tres meses.
  • Truco de mantenimiento: sacudir y airear los cojines y almohadas todos los días para evitar el polvo y los ácaros.

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