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El “show” de Bimba

Bimba bosé debuta como responsable de un catálogo de prendas en el marco de la MBFWM.

La firma cervecera Mahou invitó a la modelo y cantante a crear una colección

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Skaters, brakers, gogós en monos de lúrex y una cantante (Dominique Young Unique) en directo. Parece la descripción de una posmoderna pista de circo o de una fiesta y, en realidad, eso es lo que era, por mucho que el espacio donde se celebró y la nota de prensa que lo anunciaba hablasen de un desfile. Se trataba del debut de la modelo y cantante Bimba Bosé como responsable de un catálogo de prendas. El lugar elegido para presentarlo fue el Matadero de Madrid. Y la razón de ser del proyecto: Mahou. No sean mal pensados. No es que Bimba se inspirase con o en el alcohol, sino que esta aventura responde a un encargo de la firma cervecera. Y aunque de momento no se sabe si sus vestidos frankenstein se producirán o no, esta colaboración ya ha dado como fruto un producto para su consumo y viralización: un making off realizado por el director Álex de la Iglesia que pronto se colgará en página web de Mahou.

La compañía cervecera lleva varios años patrocinando la Mercedes Benz Fashion Week. Una fórmula para asociar su marca a los valores que se le suponen a la pasarela madrileña: creatividad, moda, juventud… Pero, después de sufragar hace seis meses una suerte de desfile retrospectivo de Elio Berhanyer, esta temporada querían ir un paso más allá. Organizar un evento propio aunque integrado en la agenda de la MBFWM que, según explican, transmitiese toda la energía y la esencia del estilo callejero que buscan identificar con su filosofía. “Bimba nos parecía la más indicada: es polifacética y capaz de captar esa autenticidad que perseguimos con la Mahou Urban Collection”, argumentan desde Mahou.

Bimba Bosé en su estreno como diseñadora. ampliar foto
Bimba Bosé en su estreno como diseñadora.

“Yo, simplemente no puede decir que no. Mahou es mi cerveza preferida y creo que esto iba mucho con mi rollo”, responde la modelo. Bimba tuvo tres semanas para pensar y elaborar las prendas con la ayuda de una modista y una estilista. Para inspirarla, la marca hizo una llamada a través de sus redes sociales animando a sus seguidores a que enviasen fotos de sus looks más trabajados. Y después, convocó un concurso para seleccionar al plantel de modelos no profesionales que lucirían las propuestas de Bosé. “Parte de la colección son customizaciones. Cogimos prendas de Humana [las tiendas de ropa de segunda mano donada] y las fundimos y rehicimos. Por ejemplo, a partir de dos trajes de gitana cosimos un vestido muy pop completamente original”, explica.

Sobre la pasarela, el espectáculo estaba en los ciclistas, patinadores y skaters que actuaban al tiempo que los modelos, y no en la propia ropa, que parecía no responder a ninguna lógica argumental ni estar sometida a coherencia estética alguna. Llamaba la atención, las inquietantes pinturas del ilustrador Ricardo Cavolo plasmadas en acrílico sobre chupas de cuero y camisetas.

El evento fue dinámico y divertido. Tuiteado y blogueado. Y, a juzgar por los brindis finales, al menos satisfizo las expectativas de empresa y creadora. Afortunadamente, Bimba es consciente de que su valor como modelo es muy superior. Y que aunque tenga un hueco en la Mercedes Benz Fashion Week, de momento, su lugar no está en la pasarela de Ifema, junto a diseñadores, como su gran amigo David Delfin, que, según promete, no la ha asesorado en este experimento. Aunque seguro que este rey de la autopromoción estará orgulloso de su musa, coronada para la ocasión con una minimontera. “Él es un genio. Otro nivel. Alguna vez fantaseamos con hacer una segunda línea o una línea infantil, pero sinceramente no me veo preparada. Me gusta hacer proyectos interesantes que tengan que ver conmigo y en los que los pase tan bien como con este, pero de momento, nada más”, resume.