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EDITORIAL

Ciencia en peligro

Cuarenta y dos premios Nobel piden que no se recorten los presupuestos de investigación de la UE

Ante la trascendental reunión que ha de decidir el presupuesto de la Unión Europea para 2014-2020 en noviembre, 42 científicos europeos que han recibido el Premio Nobel y otros cinco distinguidos con una medalla Fields han dirigido una carta pública a los jefes de Estado y de Gobierno de la UE para alertar de las consecuencias que tendría para el futuro económico, social e intelectual del continente recortar los fondos destinados a investigación y desarrollo. Europa viene proclamando desde hace tiempo que solo unos programas basados en la innovación científica pueden garantizar el dinamismo económico que precisa. La agenda de Lisboa aprobada en 2000 se propuso como objetivo que la Europa unida se convirtiera en 10 años en “la economía más competitiva y dinámica del mundo basada en el conocimiento”. Pero, a la hora de la verdad, no ha sido capaz de aplicar las medidas necesarias para ello.

En la hoja de ruta de esa agenda figuraba que en 2010 se destinara el 3% del PIB a investigación y desarrollo, pero se quedó en el 2,01%, de modo que no solo no ha logrado su objetivo, sino que la distancia respecto de Estados Unidos y Japón corre el riesgo de aumentar si ahora se consuma el recorte que los científicos temen en el presupuesto del programa Horizonte 2020, que reunirá por primera vez toda la financiación para investigación e innovación de la UE, y se había estimado en 80.000 millones de euros. Si ello se produce, alertan los científicos, Europa puede volver a vivir una fuga de cerebros.

Una parte importante de este presupuesto, 13.200 millones de euros, debía canalizarse a través del Consejo Europeo de Investigación. Este organismo, creado en 2007, facilita financiación para proyectos de excelencia en diferentes países, distribuidos en función de la calidad de la investigación. España se ha beneficiado de varias de estas becas, que han permitido amortiguar los efectos de los recortes decididos por el Gobierno español. Tras más de una década de crecimiento, la inversión en I+D cayó en España en 2011 un 4,1% y se situó en el 1,3% del PIB, lejos del objetivo de Lisboa. Los científicos europeos recuerdan que el programa Horizonte 2020 representa apenas el 8% de todo el presupuesto de la UE, y se estima en cambio que generará un aumento del 0,92% del PIB para 2030. Reducir esta inversión supone cercenar las posibilidades de crear una economía innovadora, imprescindible para garantizar la continuidad del modelo social europeo.

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