Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Gobierno destinará a las universidades once millones menos de lo previsto

La consejera de Educación, Universidades e Investigación, Isabel Celaá, ha comparecido esta mañana en el Parlamento para dar cuenta del plan universitario que regirá hasta 2014, el marco de financiación de las instituciones de educación superior vascas. Celaá ha reconocido que su apuesta por que Euskadi alcance en 2014 el 1,3% del PIB -y el 1,5% en 2020- "puede tener algún escollo". Para empezar, ya en 2012 el Ejecutivo incumplirá el plan de financiación de las tres universidades vascas, la UPV, Deusto y Mondragón, con once millones de euros menos de lo inicialmente previsto.

"Hemos pedido un poco de esfuerzo que la universidad puede hacer", ha señalado la consejera, que ha recordado que Euskadi es "la única comunidad autónoma que oferta contratos programa y subvenciona a universidades no públicas". "El cauce central es la educación pública, en la universidad también", ha señalado. La UPV ha sido, según Celaá, la "niña bonita" del departamento.

Asimismo, se ha referido a la reestructuración de los grados que está barajando la UPV y que la institución dirigida por Iñaki Goirizelaia tratará este mismo jueves. La propuesta incluye suprimir carreras como Ingeniería Eléctrica en Vitoria, Química en los campus de San Sebastián y Bilbao, e Informática en San Sebastián, debido a las duplicidades que hoy se dan entre campus y al reducido número de estudiantes matriculados en primero de grado.

Celaá ha insistido en la autonomía de la UPV en este sentido pero ha reconocido que, a su juicio, y a pesar de las "resistencias", Goirizelaia lo está haciendo "bien". "No se trata de quitar, sino de cambiar, de hacer ofertas más atractivas", ha dulcificado la consejera. De no hacer cambios de este tipo "estaremos formando algo que no quiere el mercado y estará arrumbado en el desván". Preguntada sobre si estas modificaciones supondrán un ahorro significativo, Celaá ha rechazado que este sea el objetivo. La modificación ha estado impulsada por el Gobierno vasco y se adelanta en cuatro años a la revisión que realizará a los nuevos grados del Plan Bolonia la agencia de calidad estatal, la Aneca, en 2016.