Unos 300 chinos exigen poder vender alcohol en sus locales

Los comerciantes chinos se manifiestan por primera vez en España contra las multas de más de 30.000 euros que tienen que pagar

Tres centenares de comerciantes chinos de Madrid se han manifestado, por primera vez en España, para reclamar que el Ayuntamiento de Alberto Ruiz Gallardón les conceda la llamada segunda licencia, que permite a las tiendas de alimentación la venta de vino y cerveza. Sostienen que si dispensan alcohol sin los papeles en regla se enfrentan a multas de hasta 240.000 euros y, si no lo hacen, a pérdidas en caja del 40%. En protesta por esta situación, los comerciantes han llevado a cabo una concentración al mediodía frente a la puerta principal del Ayuntamiento de Madrid de la plaza Cibeles.

Después, una representación del colectivo encabezada por Pedro Chang, responsable de la Asociación de Comercios de Alimentación Chinos, y Alfonso Tezanos, presidente de la Federación de Empresarios de la Comunidad Autónoma de Madrid, ha entregado una petición en masa de segundas licencias en el Registro Municipal. Son más de 200 solicitudes de una tacada.

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No han gritado ni cantado lemas, pero sí llevaban pancartas dirigidas al alcalde: "Gallardón queremos integrarnos". Un cuarto de hora antes de la hora oficial de la concentración ya había llegado todo el mundo. Muchos aseguran haber cerrado sus negocios para poder acudir a la protesta. Otros no han llevado a sus hijos al colegio porque el final de la concentración coincidía con la hora de salida para comer de los niños y no podrían haber ido a recogerlos.

Con dificultad y esfuerzo se han expresado los comerciantes chinos. Las segundas generaciones explicaban a los medios que el colectivo no se siente discriminado, pero sí denuncian que los locales de alimentación están afectados por la modificación de la ley. Y que son chinos los que regentan este tipo de establecimiento. Además, critica que la reforma de la norma se hizo a la medida de las tiendas de 24 horas de las grandes superficies y de manera que ellos quedan excluidos.

Desde el año 2002, todas las tiendas de alimentación de región requieren de este permiso para vender vino, cerveza y otras bebidas alcohólicas a cualquier hora del día. "La concesión de estas autorizaciones para ejercer el libre mercado, recogido en la Constitución Española, depende de la discrecionalidad de los diferentes concejales de distrito, quienes desde 2002 no están respondiendo a las reiteradas solicitudes que les han presentado los comerciantes chinos", señala en una nota la Asociación de Comerciantes de origen chino en España. Además, la modificación puntual de la Ley de Drogodependencias aprobada en diciembre de 2010 permite exclusivamente a los establecimientos de conveniencia vender alcohol a partir de las 22.00, "discriminando a otros comercios con horarios amplios de atención al público y que tradicionalmente lo vendían", ha denunciado la asociación.

Muchos de los manifestantes mostraban las fotocopias de las sanciones administrativas de más de 30.000 euros (como mínimo) que tenían que pagar por incumplir la norma. Reconocen que la multa es merecida, pero piden la licencia para poder vender alcohol dentro de la legalidad. ¿Por qué siguen vendiéndolo a pesar de las sanciones? "Porque si no, no hay negocio", responden. Los tenderos piden además la posibilidad de fraccionar el pago en mensualidades. Ellos aseguran que a final de mes obtienen una ganancia de unos 1.500-2.000 euros, por lo que les resulta dificil pagar las multas, siempre según su versión.

Un hombre afirma que tuvo que cerrar el local en marzo pasado después de acumular más de 100.000 euros. No pagan las multas desde el principio porque el abogado de la asociación las recurre. "Desde la entrada en vigor de esta enmienda ha comenzado una persecución a los establecimientos chinos, que anteriormente no habían sido sancionados, con multas de 30.000 euros como mínimo", se quejan los comerciantes chinos de la capital.

Un manifestante chino ondea una bandera ante el Ayuntamiento de Madrid.
Un manifestante chino ondea una bandera ante el Ayuntamiento de Madrid.ÁLVARO GARCÍA
Una tendera muestra el expediente de multa por vender alcohol sin autorización.
Una tendera muestra el expediente de multa por vender alcohol sin autorización.ÁLVARO GARCÍA
Los propietarios de las tiendas de alimentación de Madrid han salido hoy a las calles para pedir que se les conceda la licencia que les permita vender bebidas alcohólicas durante el día. Se han reunido para presentar más de 200 solicitudes de este tipo ya que de los 3.000 comercios que hay en la capital sólo el 25% goza de esta licencia.Si no pueden vender alcohol las ventas caen. El mensaje por parte de este colectivo de empresarios es claro.AGENCIA ATLASundefined

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