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CRECIMIENTO ECONÓMICO
Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

Del milagro y de sus peligros

Por más que desees creer que la economía española se hunde, los datos te contradicen una y otra vez, dan milagro

turismo españa
Turistas en el casco histórico de Málaga.Garcia-Santos (El Pais)
Xavier Vidal-Folch

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¡Qué desgracia! Por más que desees creer que la economía española se hunde, los datos te contradicen una y otra vez, dan milagro, ¡aaaagh! No solo el crecimiento del PIB quintuplicó al promedio de la eurozona en 2023, al alcanzar el 2,5%. Sino que este año, que habíamos acordado sería de reflujo, se acercará a esa cifra, o la igualará. ¡Y qué vergüenza!, parece que se ha despertado una carrera desesperada de todos los organismos, nacionales e internacionales, públicos y privados en mejorar sus previsiones para este país, en vez de anticipar la deseada catástrofe.

El buen ritmo sigue, pero empeñémonos en negarlo: dicen que España será la campeona del turismo mundial en 2040. Ya suman 21,3 millones los trabajadores afiliados a la Seguridad Social, que igual son fantasmas, pero fantasmas que cotizan. Y hermoso, los jóvenes que ni estudian ni trabajan (ninis) reculan: han bajado diez puntos largos desde 2013, hasta el 12,3%, pero quizá sea trampa estadística.

Más sugestivo que los augurios del catastrofismo y la recua de sus profecías fallidas es el juicio formulado Pirineos arriba. La Comisión Europea acaba da aprobar la cuarta entrega a España de los fondos Next Generation (van 47.000 millones), ratificando un puesto destacado en el desempeño reformista de España, quizá porque Ursula von der Leyen milite en Podemos.

Vayamos a los mercados financieros internacionales, que son de los nuestros, el capitalismo sin afeites, nunca fallan, no nos engañarán. Además, porque se juegan los cuartos. Y resulta que, ay, la prima de riesgo española (el sobreprecio que pagan los inversores por el bono español a diez años respecto del bono alemán) estaba el viernes en 98 puntos básicos… por 158 el de nuestra tradicional pareja de baile, Italia, esta más del 50% peor. Será que los pérfidos especuladores envidian a los italianos porque van en Ferrari. Y la prima española está en mínimos desde 2008 respecto de la francesa, tras las elecciones europeas: ¡blasfemia, prefieren a Pedro/Yolanda que a Le Pen/Ciotti!, mejor no traduzcamos a equivalentes hispanos…

Consejo en serio: cuidemos de no embelesarnos con los milagros. Ya nos ha advertido el gobernador Pablo Hernández de Cos en su despedida sobre la acumulación de incertidumbres, la urgencia de “acuerdos políticos” transversales entre bloques y el peligro de no fraguarlos. La coyuntura europea después del 9-J es menos descifrable y más volátil; el comercio mundial se retranquea; el retorno del rigor presupuestario a la UE (no necesariamente de la austeridad) está a la vuelta de la esquina; algunas (ya menos cuantiosas) asignaturas pendientes de España siguen vivas: la productividad, la deuda, la calidad del empleo, el acceso a la vivienda…

Debería interesar a Gobierno y oposición aprovechar este año en principio propicio. Para pactar, por ejemplo, los nombramientos del poder judicial, en el Banco de España, en la CNMV, en el nuevo Consejo de la Productividad. Eso disiparía incertidumbres, y a lo mejor no resulta tan disparatado para hacer aún más resiliente la economía. A muchos nos gustaría, ¿o no?

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