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Luis Alberto Marín: “La política fiscal se está usando como arma arrojadiza”

El consejero de Hacienda de la Región de Murcia achaca el grueso de la deuda de la comunidad a la “ineficiencia” del sistema de financiación y pide una condonación casi total

El consejero de Economía, Hacienda y Empresa de la Región de Murcia, Luis Alberto Marín, en las instalaciones de EL PAÍS. /Pablo Monge.
El consejero de Economía, Hacienda y Empresa de la Región de Murcia, Luis Alberto Marín, en las instalaciones de EL PAÍS. /Pablo Monge.Pablo Monge

Luis Alberto Marín (Murcia, 54 años) dedicó el grueso de su carrera profesional a la empresa privada hasta que en 2019 desembarcó en el sector público, donde ahora ocupa el cargo de consejero de Economía, Hacienda y Empresa de la Región de Murcia. Asegura que su pasado como consultor, en contacto estrecho con las empresas, ha dejado una huella que ahora se refleja en su gestión. “Estamos creando más empresas diarias que la media nacional”, responde al ser preguntado por la política de rebaja fiscal que abrazó el Gobierno murciano desde la pasada legislatura.

“No se pueden estar bajando eternamente los impuestos, pero sí se puede ser más eficientes y eliminar el gasto superfluo”, defiende en una entrevista con EL PAÍS, en la que también reclama una reforma urgente del sistema de financiación, que ponga fin al agravio que sufre su territorio, y una condonación casi total de la deuda de la Región: “Somos la comunidad peor financiada”.

Pregunta. Murcia lleva bajando impuestos desde la pasada legislatura. ¿Qué resultados están viendo?

Respuesta. Está funcionando. Estamos creando más empresas diarias que la media nacional. Lo achacamos a los espacios de libertad económica, pero también a la moderación fiscal. No significa que no se paguen impuestos, significa que se paguen únicamente los justos y en función de la capacidad.

P. ¿La política fiscal es suficiente para atraer inversión?

R. También hace falta, al menos en la Región de Murcia, una financiación adecuada. Nos gustaría dar más incentivos, pero somos la comunidad peor financiada.

P. ¿Las comunidades deberían tener más autonomía fiscal?

R. Es un principio consagrado en la Constitución. Pero no significa que pueda haber barra libre e impuestos cero. Significa que, en un marco común, las comunidades deben tener cierto grado de autonomía para ser competitivas.

P. ¿Qué no haya barra libre significa que tiene que haber umbrales mínimos en ciertos impuestos?

R. El Estado del bienestar se sustenta con los impuestos. Tiene que haber criterios comunes, que no implica imponer una armonización fiscal como la que pretende el Gobierno de Sánchez. Queremos poder modular los impuestos cedidos con un Estado que vigile. No se pueden estar bajando eternamente los impuestos, pero sí se puede ser más eficientes y eliminar el gasto superfluo.

P. Sin embargo, varias autonomías rebajan patrimonio, sucesiones, donaciones…

R. El dinero tiene que circular para generar riqueza. Un contribuyente al que se le exime del impuesto de patrimonio dispone de mayor renta, que se traduce en más consumo e inversión. No se trata de bajar impuestos porque sí, se trata de bajar impuestos para estimular el consumo, que da lugar a mayor recaudación.

P. La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) alerta de un elevado aumento del gasto en Murcia. ¿Es compatible con bajar impuestos?

R. No voy a aceptar que no nos dejen modular los impuestos y a la vez no se nos financie adecuadamente. Le he dicho reiteradamente a la ministra de Hacienda que me iguale a la financiación media y que, desde ahí, juzgue mi gestión. Esto es una carrera de 800 metros y nosotros salimos 20 metros por detrás por la mala financiación. Cuando eso se solucione, hablamos de eficiencia de gasto.

P. Un estudio que han encargado al Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) dice que el 95,5% de la deuda de Murcia se debe a la infrafinanciación. ¿Cómo se suelta ese lastre?

R. Primero, una reforma del sistema de financiación. Con eso nos ponemos en primera línea de carrera. Pero también tenemos el problema de la deuda. Es una mochila que nos lastra y que tiene que condonarse.

P. ¿Toda?

R. Toda la que ha generado la ineficiencia del sistema. El IVIE dice que solo somos responsables del 4,5% de la deuda. El 95,5% restante lo tiene que condonar quien la genera, que es el Estado.

P. ¿Cómo reformaría el sistema?

R. Con voluntad política. Mientras, hay que articular medidas transitorias como el fondo de nivelación para las comunidades infrafinanciadas. Son 3.000 millones al año, es asumible.

P. La Airef estima que Murcia triplicará la tasa de déficit que ustedes prevén.

R. El 90% de nuestros ingresos vienen por el sistema de financiación, que nos perjudica, y entre educación, sanidad y política social tenemos el 84% del presupuesto comprometido. ¿Cuál es la alternativa? ¿Cerramos hospitales, colegios y residencias? No, porque los ciudadanos de Murcia no merecen ese maltrato y porque la factura del independentismo no la van a pagar ellos. Vamos a incurrir en déficit porque no tenemos la financiación que merecemos.

El consejero de Economía, Hacienda y Empresa de la Región de Murcia, Luis Alberto Marín, en las instalaciones de EL PAÍS. /Pablo Monge.
El consejero de Economía, Hacienda y Empresa de la Región de Murcia, Luis Alberto Marín, en las instalaciones de EL PAÍS. /Pablo Monge.Pablo Monge

P. ¿Están a favor de la propuesta de ERC de condonar parte de la deuda vinculada al ciclo económico?

R. No. Nos sentaremos a hablar cuando se trate la condonación de la deuda que genera al Estado. La ministra nos dijo que nos llamaría en febrero. Estamos a mayo y no tenemos noticias.

P. ¿Es posible una reforma del sistema en esta legislatura?

R. Si se tiene voluntad política, sí.

P. ¿Del Gobierno o también de la oposición?

R. Es el Gobierno el que tiene que dar el primer paso. El Congreso sanciona la norma, pero tiene que proponerla el Ejecutivo.

P. ¿Hay acuerdo entre las autonomías del PP?

R. Cada territorio tiene una singularidad. Un ejemplo es la insularidad o la dispersión demográfica. Pero con voluntad y generosidad, que existen en nuestras comunidades, es fácil el acuerdo. Es evidente que unas tenemos que ceder en aspectos que nos resultan más beneficiosos a cambio de que otras se vean menos perjudicadas.

P. ¿Cuáles serían los elementos más importantes para Murcia en una eventual reforma?

R. Nuestra postura no es de máximos, pese a que seamos el territorio más perjudicado. Tenemos generosidad para sentarnos a hablar y hacer las cesiones que podamos. Equidad y suficiencia son los dos principios básicos inamovibles. Por eso nos oponemos a la propuesta de independencia fiscal de Cataluña, porque se rompe el principio de igualdad y de equidad.

Los recursos del sistema son insuficientes, faltan 16.000 millones. Recibo 1.100 millones menos que la comunidad mejor financiada. Es un 18% de mi presupuesto. Por eso digo: ‘Señora ministra, si me iguala y sigo incurriendo en déficit, me inhabilita. Pero iguáleme’.

P. ¿De dónde se sacan más recursos?

R. De gestionar eficientemente. No se trata de gastar más, sino mejor.

P. El independentismo ha perdido peso en Cataluña. ¿Puede favorecer la reforma?

R. Creo que la va a dificultar. Las exigencias del señor Puigdemont pasan por la soberanía fiscal, que perjudica especialmente a las comunidades peor financiadas. Sería un error gravísimo, porque dejaría atrás a una parte de los ciudadanos de este país.

P. ¿La reforma debería incluir a las comunidades forales?

R. Sí. Por tener un régimen especial parten con ventaja. Pero está el problema del statu quo, que fija que las comunidades mejor financiadas no pueden volver atrás. No queremos quitarle un céntimo a nadie; queremos que a los murcianos nos den lo que nos corresponde. Llevamos dos años con una recaudación tributaria récord. Inyecte ese dinero extra al sistema.

P. Hacienda no ha actualizado las entregas a cuenta, al estar prorrogados los Presupuestos.

R. La excusa del ministerio es que no es posible porque no hay Presupuestos, pero se han actualizado varias veces con cuentas prorrogadas mediante real decreto.

P. ¿El debate fiscal se ha usado para enfangar el terreno?

R. La política fiscal se está usando como arma arrojadiza y no debería ser así. El impuesto a las grandes fortunas, por ejemplo, es un contrapeso a la supresión del impuesto de patrimonio que algunas comunidades llevamos a cabo. No es una medida necesaria, solo contraprograma.

P. Esa supresión también contraprograma un impuesto estatal.

R. Todos tenemos que contribuir a los ingresos y los impuestos son necesarios, pero se debe optimizar su gestión. Con más impuestos vamos a recaudar más, pero eso no significa que seamos más eficientes. No hace falta tener los impuestos muy altos para poder ofrecer servicios de calidad.

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