Renault plantea un nuevo ERTE hasta junio por la falta de suministros

La medida afectará a 8.777 trabajadores en sus cuatro factorías españolas

Operarios en la factoría de Renault en Valladolid.
Operarios en la factoría de Renault en Valladolid.CArlos Rosillo

Renault prolongará el expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) que concluía el próximo mes de diciembre. El motivo es el mismo que hasta ahora: la falta de suministros, sobre todo semiconductores, que afecta a la industria global y que está impactando con fuerza en la fabricación de automóviles. Ante la incertidumbre sobre cuándo se resolverán los cuellos de botella, el grupo francés plantea que el nuevo ERTE, que afectará a 8.777 empleados, empiece a activarse el 1 de diciembre y se mantenga hasta el 30 de junio de 2022.

La dirección del grupo francés ha comunicado este martes sus intenciones al comité de empresa, al que no ha pillado tan de sorpresa la ampliación del ERTE como el planteamiento de que empiece a estar en vigor el primer día de diciembre, cuando el actual expiraba el último día del año. El motivo es que las paradas acumuladas en los últimos meses están poniendo el límite los saldos de días de afectación pactados en la actual regulación de empleo de las plantas de Palencia y Valladolid.

La dirección de la compañía, según fuentes sindicales, también tiene intención de aplicar mayores afectaciones para los trabajadores. Si hasta ahora se planteaban 61 días de afectación en Palencia y 40 en la cadena de montaje y en carrocerías de Valladolid, esas cifras saltarán hasta los 78 días en el primer caso y en 77 y 90, respectivamente, en el segundo y tercer caso.

El sindicato UGT ha advertido que reclamará que las condiciones del nuevo ERTE sean similares al que se pactó en primavera, cuando la falta de microchips llevaba ya semanas afectando a las plantas españolas de Renault, dejando sin margen de maniobra las medidas de flexibilidad laboral incluidas en el convenio colectivo.

Los ERTE están vigentes en la mayor parte de fábricas de vehículos presentes en España. Seat ya planteó en setiembre pasado una regulación que alcanzara hasta finales de junio para 11.000 trabajadores. Se lo planteaba como una fórmula que le permitiera cerrarlo antes si las condiciones mejoraban, situación que aparece ahora difícil: esta misma semana la planta de Martorell amaneció con una de sus tres líneas paralizada, lo que supone tres turnos menos de trabajo.

Por su parte, Stellantis tiene en sus tres plantas (Vigo, Figueruelas y Madrid) tres ERTE activos que concluyen a finales de este año y, en el caso de Madrid, ya se ha comunicado a la plantilla la necesidad de negociar otro de 60 días ante los mismos problemas. Y en Mercedes hay otro ERTE activo este año para un máximo de 30 días.

Los problemas de producción se están trasladando a las ventas: los fabricantes aseguran que no tienen suficientes vehículos como los potenciales compradores demandan y que las existencias se encuentran en mínimos. De ahí que las ventas en España y en el conjunto europeo no se hayan recuperado tal y como esperaban tras el zarpazo que la crisis del coronavirus dio al mercado automovilístico en 2020.

Sobre la firma

Dani Cordero

Dani Cordero es redactor de economía en EL PAÍS, responsable del área de industria y automoción. Licenciado en Periodismo por la Universitat Ramon Llull, ha trabajado para distintos medios de comunicación como Expansión, El Mundo y Ara, entre otros, siempre desde Barcelona.

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