Unidas Podemos mete presión al PSOE: vincula su apoyo a los Presupuestos a una subida del impuesto de sociedades

Sánchez garantiza que presentará las cuentas “en tiempo y forma” y no cierra la puerta al mínimo del 15% que plantea el grupo de Yolanda Díaz

La ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, el pasado miércoles en el Congreso.
La ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, el pasado miércoles en el Congreso.Eduardo Parra (Europa Press)

Los impuestos, en especial los de las grandes empresas, bloquean de momento el acuerdo de Presupuestos entre el PSOE y Unidas Podemos. Los socios de la coalición necesitan cerrarlos primero entre ellos para después negociar con sus aliados. Unidas Podemos exige que esos Presupuestos lleven incorporado un mínimo del 15% de tipo efectivo del impuesto de sociedades, algo que afecta sobre todo a las grandes empresas, porque las pequeñas, que tienen más dificultades para buscar exenciones, ya pagan tipos superiores. El PSOE quiere retrasar un año más la aplicación de esta reforma que se pactó en 2018 y se ha pospuesto por la pandemia. Unidas Podemos ha aumentado la presión, con Yolanda Díaz y Ione Belarra lanzando mensajes en este sentido, y desde Nueva York Pedro Sanchez no ha cerrado completamente la puerta a esa idea, al contrario que en otras ocasiones. Sánchez ha asegurado que habrá Presupuestos “en tiempo y forma”, esto es según Economía en dos semanas, pero ha insistido en preguntas específicas sobre ese mínimo del 15% en que tienen que ser unas cuentas que marquen “una recuperación justa”, lo que deja abierta la negociación. Fuentes del sector socialista y de Unidas Podemos señalan que la negociación está bloqueada en este asunto pero todo está muy abierto. La coalición viene de acordar un gran giro progresista en el asunto de la luz, con una clara intervención en el mercado. El mínimo del 15% sería otro gesto en esta línea, aunque buena parte del sector socialista del Ejecutivo es partidario de dejar esta reforma para 2023, cuando la recuperación se consolide, o incluso para la siguiente legislatura.

Unidas Podemos ha aumentado la presión este miércoles sobre el PSOE. Frente al moderado optimismo de los socialistas sobre el avance de las negociaciones, la secretaria general de Podemos y ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, ha echado el freno y ha advertido de que el acuerdo entre los socios de Gobierno para las cuentas de 2022 aún ”está lejos”. Entre los principales motivos de desencuentro, la máxima dirigente del partido ha planteado que para ellos es “imprescindible” esa subida del impuesto de sociedades para las grandes empresas. La propuesta es fijar un tipo mínimo del 15%, una medida acordada en julio por 130 países en el marco de la OCDE, cuyos detalles técnicos aún no están cerrados, y para la que Podemos cree que existe el consenso suficiente. La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, compartió diagnóstico por la tarde: “A día de hoy estamos distantes”, señaló en declaraciones a los medios.

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“Ahora mismo tenemos una situación en nuestro país que es prácticamente inconstitucional”, ha manifestado Belarra durante una entrevista en TVE. La ministra se ha referido al hecho de que haya grandes corporaciones que paguen “cero euros” de impuesto de sociedades, mientras que los ciudadanos contribuyen con un IRPF del 15% de media. “Es evidente que eso no cumple con los articulados de la Constitución, que dice que los impuestos tienen que ser progresivos y justos”, ha defendido. La secretaria general de Podemos ha discrepado con la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, sobre la opción de que sean los expertos del comité para la reforma fiscal, que presentará sus conclusiones a inicios del año que viene, los que evalúen la conveniencia de esta medida. “Hay un viejo dicho que decía que quien no quiere hacer nada monta una comisión. Lo digo de broma, pero algunas cuestiones en materia fiscal son de puro sentido común”, ha señalado.

La vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, ha vuelto a abogar este miércoles por retrasar las grandes medidas de la reforma fiscal hasta que se consolide la recuperación y el grupo de expertos presente su informe, aunque ha defendido que pueden incorporarse “ajustes” en el futuro Presupuesto de 2022, informa Efe. Aunque el martes mostrase optimismo sobre el vigoroso avance de la recuperación, mantuvo intactas las previsiones de crecimiento del PIB para este año y el siguiente, en el 6,5% y en el 7%, respectivamente. Lo que no permitirá recuperar el PIB trimestral precrisis antes de que haya arrancado 2022. “Por supuesto se pueden hacer ajustes en el ámbito fiscal”, ha concedido en una entrevista en RNE, aunque los “grandes cambios” se tendrían que realizar una vez que el grupo de expertos termine su informe, previsiblemente en febrero de 2022.

Las declaraciones de Belarra reflejan el malestar en la formación izquierdista después de que se adelantara como fecha probable para tener listo el borrador presupuestario la próxima semana. “Ahora mismo me parece prematuro y un poco arriesgado”, ha señalado. “El acuerdo entre PSOE y UP está lejos”, ha añadido en otro momento de la entrevista. Unidas Podemos recuerda que el aumento de la progresividad del sistema fiscal, y en concreto, la reforma para “garantizar una tributación mínima del 15% a las grandes corporaciones” se encuentra en el apartado 10.2 del acuerdo de gobierno alcanzado con el PSOE.

El socio minoritario, además, defiende que la medida no solo fue aprobada en el seno de la OCDE, sino también del G-20, aunque quedan algunos Estados por convencer, entre ellos tres miembros de la UE ―Irlanda, Hungría y Estonia―. La tarea de convencer a estos países díscolos y fijar los detalles técnicos que concreten el alcance del pacto ha sido aplazada para la próxima cumbre del G-20, que se celebrará en Roma a finales de octubre, después del plazo máximo del 30 de septiembre que fija la Constitución española para que el Gobierno remita a las Cortes el proyecto de Presupuestos.

Otras de las propuestas a debate en la mesa de negociación ―y consideradas prioritarias por Belarra― tienen que ver con la aprobación de una ley de vivienda para regular el precio de los alquileres en las zonas tensionadas, las mejoras del ingreso mínimo vital, la prestación universal por crianza o la ampliación de permisos de maternidad y paternidad. El martes, buena parte de los socios del Gobierno ya advirtieron de que harían “sudar” —en palabras del portavoz de ERC, Gabriel Rufián— al Ejecutivo para lograr su apoyo a las cuentas del próximo ejercicio. También Unidas Podemos admitió “compartir la preocupación” del resto de fuerzas políticas en torno a la configuración final de los Presupuestos, que creen que deben profundizar en la agenda de la izquierda. Los posicionamientos llegaban poco antes de que el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, iniciase en el Congreso una primera ronda de contactos con los grupos parlamentarios para dar comienzo a la fase formal de las negociaciones.

Coalición “bien engrasada”

Por parte de Unidas Podemos, la discusión sobre las cuentas para 2022 la están conduciendo la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y el secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez, máximo responsable económico de Podemos. “Creo que vamos a ser capaces de llegar a un acuerdo”, ha concedido, tras las críticas, la ministra Belarra, quien también ha señalado que, en general, la coordinación dentro del Gobierno “está mejorando”. “La coalición está bien engrasada, goza de buena salud, pero eso no significa que no haya debates”, ha apuntado en referencia a las discrepancias de las últimas semanas a cuenta de las medidas para abordar la subida del precio de la luz.

Un fracaso en la aprobación de los Presupuestos implicaría una convocatoria anticipada de elecciones que ninguno de los dos socios de Gobierno tiene prevista en su hoja de ruta. El mismo Álvarez, en una reciente entrevista con EL PAÍS, aseguró que su formación no acude a la negociación de las cuentas con el PSOE con líneas rojas, como ha dejado caer este miércoles Belarra, aunque admitió que existen unas “cuestiones cruciales” que tienen que ver con el cumplimiento del acuerdo de coalición. “A mí no me gusta hablar de líneas rojas en una negociación, sino de avanzar en garantizar el cumplimiento de los acuerdos previos y, muy en particular, del acuerdo de coalición, que es el que rige la hoja de ruta de este Gobierno”, afirmó.

Preguntada por el liderazgo de Yolanda Díaz y por su posible candidatura a las generales, Belarra se ha mostrado optimista. “El estilo de Yolanda está siendo aire fresco para la coalición y augura muy buenos resultados, no solo electorales, sino a la hora de construir un proyecto de país que pretende liderar avances frente a la alternativa de PP y Vox”, ha afirmado. “Es la persona más capaz para poder liderar el espacio”, ha concluido antes de señalar que, pese a sus dudas, a ella “la ha elegido la gente”. “Ese es el mejor argumento que tengo para convencerla”, ha resumido la secretaria general.

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