La batalla de Zuriñe por un permiso de maternidad más justo para las familias monoparentales

Un tribunal vasco condena a la Seguridad Social a conceder 24 semanas a una mujer tras el nacimiento de su hija

La abogada y demandante de las 24 semanas de permiso, Zuriñe Quintana, en la sede del sindicato ELA.
La abogada y demandante de las 24 semanas de permiso, Zuriñe Quintana, en la sede del sindicato ELA.FERNANDO DOMINGO-ALDAMA

“Estamos en el camino de evitar una discriminación a los bebés nacidos en familias monoparentales”. Zuriñe Quintana dio a luz hace 18 meses a una niña y no se resignó a aceptar el no de la Seguridad Social a otorgarle 24 semanas de permiso por nacimiento y cuidado de su hija, las 16 semanas del permiso de maternidad más las ocho semanas adicionales reguladas como permiso para el otro progenitor. El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) sí se lo ha reconocido, con el argumento de que “denegarle la prestación conculca el derecho a la igualdad que consagra la Convención sobre los derechos del niño” por cuanto que la atención, cuidado y desarrollo de la niña “va a sufrir una clara merma” frente a los niños de familias “biparentales”.

La trabajadora y abogada de ELA tuvo una hija en junio de 2019, formando una familia monoparental. Enfadada por el recurso del ministerio fiscal (la sentencia todavía no es firme), pero confiada en que al final se confirmará el contenido del Tribunal Superior vasco, asegura que, pese a todo es afortunada. “Tengo suerte porque el sindicato me concedió las 24 semanas de permiso. Podía haberme conformado, pero es una discriminación para todas las mujeres que no tienen recursos para seguir adelante en los tribunales”. Luchadora y amante de su intimidad cree que si se confirma la sentencia se van a poder beneficiar miles de menores, y sus madres, “porque la mayoría de las discriminaciones se producen contra las mujeres en este terreno”, asegura.

Se trata de una sentencia que no es firme, pero que según la presidenta de la asociación Madres Solteras Por Elección, MSPE, Miriam Tormo, “abre una ventana de esperanza” a que muchas madres puedan reclamarlo en un país como España en el que hay cerca de dos millones de familias monoparentales, 1,8 millones constituidas por mujeres, según el INE. Aunque el colectivo puede ser mucho mayor, ya que muchas mujeres se ven obligadas a compartir pisos por no poder afrontar los gastos, o tienen hijos después de separarse, precisa Tormo. Como la reclamación de Quintana fue hecha en 2019 el Superior vasco reconoce el derecho a 24 semanas ―las 16 habituales más las ocho concedidas al otro progenitor―, pero el Decreto Ley de marzo de 2019 de medidas urgentes para garantía de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación, establece que para 2020 el permiso ya es de 16 semanas más 12 para el otro progenitor, y desde enero de este próximo 2021 ascenderá a 16 más otras 16.

El alto tribunal vasco ha resuelto el recurso de Zuriñe Quintana, la madre y abogada de los servicios jurídicos del sindicato mayoritario vasco, ELA, y ha condenado al INSS y la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) a abonar la prestación correspondiente, al rechazar el argumento de que el permiso es un derecho “intransferible” de cada progenitor. Muy al contrario, argumenta que ese criterio va en contra de los derechos de conciliación y de la igualdad de género, además de desproteger a los menores de familias monoparentales respecto de las biparentales.

La sala de lo social argumenta que las normas de protección de la maternidad han de ser interpretadas a la luz del principio general del interés superior del menor que se integra en el núcleo familiar con el progenitor o progenitores que le prestan cuidados parentales conforme a lo establecido en el Convenio Europeo para la protección de los Derechos Humanos y Libertades Fundamentales y que las familias monoparentales y las mujeres indirectamente se verían discriminadas de no ser reconocida esta prestación adicional de 8 semanas.

“No puedo entender que en un país con un Gobierno de izquierdas, el ministerio fiscal recurra y defienda la no concesión de las 24 semanas cuando supone una clara discriminación al menor”, critica Quintana. “Es doblemente incomprensible cuando la propia Seguridad Social considera una vulneración de derechos que, cuando tienes gemelos, en vez de 16 semanas más dos adicionales que figuraba en la regulación anterior, ahora repartan una para la madre y otra para el otro progenitor”, argumenta la letrada.

Tormo tampoco lo entiende, y menos después de que una moción del Grupo Socialista en el Senado emplazara al Gobierno a implementar el permiso sumando lo de los dos progenitores. “Hemos percibido en el Ministerio de Igualdad más sensibilidad, pero no lo solucionan” explica la presidenta de MSPE. “Nuestros hijos nacen ya discriminados”, critica. Entiende que situaciones como esta abren “una brecha en la ya existente brecha”, critica. La sala de lo social cuestiona de plano la interpretación del ministerio fiscal y de la Seguridad Social: “Se ha pretendido una igualdad entre el hombre y la mujer, pero se ha introducido una nueva brecha que nos sitúa no ante el techo de cristal, sino ante el suelo pegajoso y ante una concepción de la igualdad funcionalista que obvia el que las distintas manifestaciones de la misma se desarrollan dentro de los hábitats o estructuras sociales. Es por ello que en los hogares monoparentales la mujer queda discriminada”, sostiene la sentencia.

Zuriñe Quintana se hace una pregunta: “El Estado, este Gobierno, ¿me están obligando a seguir un modelo tradicional de familia porque si no mi hija va a tener menos derechos?”.

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