Mayo confirma un trimestre negro para las hipotecas: cayeron todavía más que en marzo y abril

En el quinto mes del año se registraron un 27,6% menos de préstamos que en el mismo periodo de 2019

Publicidad de hipotecas en una sucursal bancaria, en Madrid. En vídeo, la firma de hipotecas sobre viviendas se desploma un 27,6% en mayo.PABLO MONGE | Vídeo: Europa Press

El pasado mayo se constituyeron en España 25.538 hipotecas sobre viviendas, un 27,6% menos que un año antes, según los datos facilitados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Aunque no se trata de un retroceso sin precedentes en términos históricos --sin ir más lejos, el bache causado por la nueva ley hipotecaria el pasado verano provocó mayores caídas--, las cifras del quinto mes del año sí llegan a confirmar que el mercado ha vivido un trimestre negro a causa de la epidemia de coronavirus.

Habrá que esperar a junio para ver si el desconfinamiento mejoró la situación porque, de momento, la curva descendente que se inició en marzo es cada vez más inclinada. Si en el tercer mes del año los préstamos para comprar vivienda retrocedieron un 14,6% interanual (comparado con el mismo mes del año anterior), en abril la caída se amplió hasta el 18,4% y en mayo hubo un salto aún mayor hasta ese desplome del 27,6% conocido este viernes. Con todo, en mayo se firmaron más hipotecas que en abril: 25.538 contra 23.840. Pero la comparación con el año pasado es mucho más desfavorable en el quinto del mes del año porque tradicionalmente es un periodo de mayor actividad en el mercado.

En el conjunto del año, los tres meses en negativo se compensan algo con las subidas de enero y febrero. Pero si se suman todas las hipotecas constituidas sobre viviendas entre enero y mayo de este año, suponen un 7,5% menos que en los cinco primeros meses de 2019. Lo que no ha aflojado en este tiempo son los importes: la hipoteca media firmada en mayo fue de 127.145 euros, un 3,2% más que 12 meses antes. El importe medio de todas las hipotecas firmadas desde el 1 de enero es un 9,3% superior al del año pasado, por lo que, pese a haberse firmado un 7,5% menos de hipotecas en esos cinco meses, el capital total que han prestado las entidades de crédito es un 1% superior.

El interés medio de las nuevas hipotecas sobre vivienda fue del 2,48%, exactamente el mismo que en abril, aunque sí bajo ligeramente el plazo medio de devolución de 24 años a 23 años. Por tipo de interés, los préstamos fijos aumentaron ligeramente respecto a abril y supusieron un 52,8% del total. Por tercer mes consecutivo, superan a los de interés variable, que fueron el 47,2% restante. Ello pese a que el interés medio de las hipotecas variables, que fue del 2,12%, se abarató ligeramente respecto a abril, mientras que el de los préstamos a plazo fijo se encarecieron un poco hasta el 2,87% de interés medio. Hay que tener en cuenta que la estadística solo señala cómo es el tipo de interés en el primer año de devolución y no contempla otros productos que ofrecen las entidades como los préstamos mixtos (que normalmente se componen de unos primeros años a interés fijo y luego pasan a variable).

Aunque la compra de vivienda constituye el grueso del mercado hipotecario, el INE ofrece también datos del conjunto de las se constituyeron en mayo sobre todo tipo de fincas urbanas y rústicas. En ese caso, la estadística incluye 34.759 nuevos préstamos, incluyendo los de vivienda. Se trata de un 28,7% menos que en mayo de 2019. En términos acumulados, desde el 1 de enero hasta el 31 de mayo de 2020 la caída es del 6,4% con respecto al mismo periodo del año pasado.

Como viene siendo habitual en los últimos meses, el instituto estadístico incluye en las cifras publicadas este viernes un anexo de cómo afecta la epidemia de covid-19 a la recogida de datos. En este caso, señala que la tasa de respuesta de los registros de la propiedad es del 95%, un nivel habitual y que por tanto hace al análisis comprable con su serie histórica. No obstante, hay que tener en cuenta dos factores: por un lado, la actividad de los registradores se mantuvo en el estado de alarma (cuyas restricciones a la movilidad comenzaron a levantarse parcialmente en mayo) como servicio esencial, pero las labores pudieron verse ralentizadas por las normas sanitarias. Y además, el hecho de que el INE beba de los registros implica, según los expertos, un leve desfase: hay operaciones que, tras firmarse, pueden tardar un poco en registrarse, por lo que el bache de mayo reflejaría también parte del parón de abril, el mes de máximo confinamiento. Habrá que esperar los datos de junio para ver si ese efecto se disipa, porque puede prolongarse un par de meses.

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