Hay que acertar con la dosis

El desplome sin precedentes de la demanda no tocará fondo sin estímulos inmediatos y más potentes

Trabajadores de empresas de reparto recogen los pedidos durante el estado de alarma.
Trabajadores de empresas de reparto recogen los pedidos durante el estado de alarma.Quique Garcia / EFE

Ganar la confianza de las familias y de las empresas será uno de los principales retos para la política económica durante esta crisis, y para ello conviene elevar la envergadura de las medidas de urgencia. Porque, rodeados de una enorme incertidumbre acerca de su futuro, las personas y otros agentes privados están teniendo un reflejo de supervivencia que consiste en comprimir al máximo su gasto —cuando no han caído en la pobreza o la quiebra—. Este comportamiento deb...

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