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El Pacto de Toledo descarrila ante el adelanto electoral y las exigencias de Podemos

Todos los grupos políticos, incluido Compromís, responsabilizan a la formación morada de romper la posibilidad del acuerdo

Un grupo de pensionistas se manifiesta en defensa de las pensiones. En vídeo, declaraciones del secretario general de CC OO, Unai Sordo. EFE

No ha sido posible. A pocos días de que acabe la legislatura, los casi tres años de negociaciones en el Pacto de Toledo acaban sin resultado. La dura negociación política, que había avanzado bastante — había “preacuerdo”, admitió el portavoz del PP, Gerardo Camps— se ha evaporado este martes. Ese “preacuerdo” había llevado al PSOE, PNV, Compromís y PDeCAT a acelerar para lograr ya el consenso. Los populares y Ciudadanos reconocen la cercanía, pero creen que hacía falta más tiempo y las elecciones no ayudaban. Pero si en algo ha habido consenso este martes amplio fue en señalar a Podemos como responsable: para unos, por dar argumentos al PP, reacio a dar este logro a Sánchez ahora; para otros, por una posición de máximos y que no admite cesiones.

“Estoy triste y jodida”. La veterana diputada del PP, Celia Villalobos, mostró su frustración a la salida de la reunión de la Comisión del Pacto de Toledo, que ella preside. Había constatado que no sería posible acabar la legislatura con un acuerdo sobre 21 líneas básicas que debería guiar las negociaciones con los agentes sociales y la redacción legal de la próxima reforma de pensiones.

En las últimas semanas se rozaba el consenso. El letrado de la comisión estaba escribiendo un borrador definitivo con los 21 textos de sendas recomendaciones. En ellos hay avances claros como fijar 2025 como el año que debía cerrarse el déficit de la Seguridad Social con dinero de los impuestos, dejar de financiar prestaciones asistenciales con cotizaciones o el compromiso de todos a oponerse a “cualquier transformación del sistema de pensiones”.

Pero este escenario cambió el viernes pasado, cuando Pedro Sánchez anunció que convocaba elecciones generales el 28 de abril. El portavoz del PNV, Íñigo Barandiaran, explicaba este martes que había propuesto que esta semana se diera forma al texto definitivo, se votara un dictamen en la comisión y se elevara al pleno del Congreso la semana que viene —la última de la legislatura— para su sanción final. Al no cumplirse este calendario ya no hay margen.

Una última oportunidad

Solo queda una última y muy difícil oportunidad: que, como piden PSOE, PNV, PDeCAT y Compromís, este miércoles se convoque a toda la Comisión del Pacto de Toledo para el jueves, algo que está en manos de PP y Podemos, con mayoría en mesa de la comisión, y el dictamen llegara al pleno.

Según el diputado vasco, nadie había mostrado su oposición a su calendario y eso demostraba que había mimbres para el acuerdo. Pero sí hubo discrepancias. El PP, reacio a dar a Sánchez el logro de un acuerdo sobre pensiones, culpaba al presidente del Gobierno. “Las recomendaciones, algunas de ellas, no estaban lo suficientemente maduras”, señaló Gerardo Camps, portavoz popular. “Es algo penoso que no haya acuerdo. Si esto no ha sido así, ha sido porque Pedro Sánchez ha convocado elecciones”, continuó.

A continuación, Camps atacó a Podemos: “El último día dicen que tenían votos particulares en la totalidad de recomendaciones. Es como hacer una enmienda a la totalidad, de lo pactado con ellos. Nos encontramos con una sorpresa que raya el engaño”.

Esta posición había sido confirmada por la portavoz de la formación morada. Aina Vidal había admitido que, a los tres votos particulares anunciados hace meses, se añadirían bastantes si la redacción quedaba como estaba. “Nosotros no nos íbamos a hacer una foto con todos en el Pacto de Toledo, ya lo habíamos dicho. No vamos a blanquear la política del PP con las pensiones”, profundizaba Yolanda Díaz, también de Unidos Podemos, subrayando que su posición no había cambiado.

Ese fue uno de los reproches de Sergio del Campo, de Ciudadanos: “Nosotros hemos hecho renuncias, la mochila austriaca y otras cosas”. “El populismo ha roto el Pacto de Toledo”, concluyó.

Los ataques a Unidos Podemos continuaron conforme hablaron ante la prensa el resto de grupos parlamentarios. El PSOE, PDeCAT, PNV y Compromís le reprochan que su posición sirvió al PP para argumentar que “faltaba tiempo”. “Aquí buscamos el consenso, no un programa electoral. Yo soy partidaria de que vayamos a la comisión [la reunión de este martes era solo de portavoces] y que todo el mundo explique por qué dice que no a unas recomendaciones que piden acabar con el déficit de pensiones en 2025. Por qué esperar a la próxima legislatura. Es un error político”, apuntó la socialista Mercé Perea.

La posición de Ignasi Candela (Compromís) fue muy descarnada: “Cuando un partido político que se dice del cambio viene y rompe el Pacto de Toledo, sin ningún tipo de argumentación, porque le da absolutamente la gana, no se entiende”, atacó el portavoz del partido valenciano socio habitual de Podemos.

“La redacción permitía lo fundamental, renovar la confianza en el sistema público de pensiones. Podemos ha buscado marcar su posición. Y eso ha facilitado la posición de otros”, analizó el diputado del PDeCAT, Carles Campuzano. “Podemos le ha facilitado el trabajo al PP, que no tenía gran intención de llegar a un acuerdo”, ha criticado Barandiaran, “¿A qué escenario nos conduce la inexistencia del Pacto de Toledo? Alguien va a tener que explicarlo”.

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