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Teresa Ribera: “España deja de ser un lastre en la lucha del cambio climático”

La ministra defiende este lunes en Europa los objetivos más ambiciosos de renovables y acabar con el impuesto al sol

"España deja de ser un lastre" para la lucha contra el cambio climático; y "España está de vuelta" en la construcción de Europa. Con estos dos mensajes ha llegado la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, a Luxemburgo. Allí se celebra este lunes la reunión de ministros de la UE en la que se debe fijar una posición común en materia de renovables y de políticas contra el cambio climático. Y, como ya avanzó La Moncloa la semana pasada, España cambia de rumbo: defiende la eliminación de trabas al autoconsumo como el impuesto al sol y que los objetivos de renovables para 2030 sean los más ambiciosos.   

El comisario Miguel Arias Cañete y la ministra Teresa Ribera.
El comisario Miguel Arias Cañete y la ministra Teresa Ribera.

El pasado 16 de noviembre, en Bonn, España tenía que elegir en qué equipo quería jugar. En la ciudad alemana se celebraba la cumbre anual de la ONU contra el cambio climático y una treintena de ministros de medio ambiente y energía estaban en una gran sala. Aunque había representantes de varios continentes, lo importante era fijarse en los ministros de la Unión Europea, que históricamente ha tirado del carro en la lucha contra el cambio climático internacional y a la que, en ausencia de EE UU en esta guerra debido a Donald Trump, todos miran ahora.

Allí estaban los ministros de Reino Unido, Francia, Italia, Austria, Portugal, Bélgica, Finlandia, Países Bajos... Todos firmaron una declaración en la que se comprometían a dejar de utilizar el carbón para generar electricidad antes de 2030. Allí no estaban los representantes de España; tampoco los de Polonia y Alemania, dos países con una dependencia del carbón muchísimo mayor que la de España, que tiene la suerte de tener un mix energético muy diversificado.

Sin embargo, el Gobierno de Mariano Rajoy y su ministro de Energía, Álvaro Nadal, decidieron ponerse en aquella cumbre la camiseta de los que no quieren oír hablar del cierre de estas centrales de carbón, las que más contaminan y las que más gases de efecto invernadero expulsan a la atmósfera. De hecho, Nadal ha intentado hasta el último minuto sacar adelante un decreto para evitar el cierre de las térmicas que queman este combustible fósil que quieren acometer las propias eléctricas.

Pero España (donde se decretó un parón a la implantación de renovables en 2012, cuando Rajoy llegó a La Moncloa) dice que cambia el rumbo ahora con Pedro Sánchez. "España deja de ser un lastre", ha anunciado este lunes Teresa Ribera. "Se alinea con los países con vocación de progreso" , ha añadido. "España está de vuelta", ha reiterado esta vez en alusión a la construcción europea.

En lo práctico, este cambio de postura supone enmendar algunas posiciones que ha mantenido hasta ahora España en reuniones como la que se celebra este lunes en Luxemburgo, donde se intenta cerrar una postura común de los 28 en la negociación sobre las directivas que marcarán el futuro desarrollo de las renovables en Europa. Esa negociación es a tres: Consejo de la Unión Europea (el órgano de representación de los Gobiernos de los 28), el Parlamento Europeo y la Comisión Europea.

En la negociación, a un lado está el Parlamento, más ambicioso; al otro los Gobiernos, más cautos. Ribera ha asegurado este lunes que España se alinea con la Eurocámara, lo que supone, por ejemplo, defender que la cuota de renovables en 2030 deba ser de al menos el 35%. O suprimir trabas al autoconsumo como el llamado impuesto al sol, que Nadal y el PP han estado defendiendo también hasta el último momento.

Pero Ribera ha dejado otro importante asunto sobre la mesa: la necesidad de que las normas que se aprueben contemplen revisiones al alza de los objetivos de renovables. "Los objetivos de renovables no pueden ser un tope", ha explicado Ribera. Deben contemplar esas revisiones porque, lo esperable, es que caigan aún más los precios de estas tecnologías como está ocurriendo ya, ha explicado la ministra.

"Transición justa"

La ministra también se ha referido a ese previsible cierre del carbón, al que también empujan las diferentes directivas ya vigentes. Ribera ha hablado del "tiempo perdido" hasta ahora para diseñar una transición en las comarcas afectadas.

"El Gobierno está comprometido con la gente, con las comarcas", ha insistido la ministra, quien ha reconocido que existe inquietud en algunas regiones (como Asturias o Castilla y León) por este asunto. Por eso ha incidido en la necesidad de una "transición justa" para esas comarcas, un mensaje ausente hasta ahora en el discurso del Gobierno de España.