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El Banco de España duda de los ingresos que prevén los presupuestos de 2017

Linde pone en entredicho, "particularmente", el incremento calculado para las cotizaciones sociales

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, a su llegada al Congreso de los Diputados
El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, a su llegada al Congreso de los Diputados EFE

El Banco de España no es tan optimista como el Ministerio de Hacienda a la hora de calcular la evolución de los ingresos públicos este año. Duda que se puedan cumplir las previsiones de recaudación. El gobernador, Luis Linde, lo ha advertido este martes en su comparecencia ante la comisión de Presupuestos del Congreso, al decir que el incremento previsto en impuestos y cotizaciones, de cumplirse, “significaría una respuesta de la recaudación a la evolución a la evolución de la actividad superior a la observada históricamente”. En este punto, Linde ha hecho un inciso para subrayar que esto sería así “particularmente en el caso de las cotizaciones sociales”. El regulador bancario también ha hecho hincapié en que debe seguir la senda de “consolidación fiscal”, sobre todo, porque “la evolución demográfica está siendo, y lo será aún más en el futuro, un condicionante esencial de la evolución de ciertas partidas de gasto público, […], en particular, las pensiones”.

El proyecto de Presupuestos Generales del Estado de 2017 contempla que los ingresos tributarios crecerán este año al 7,9% y las cotizaciones al 6,3%. Estas cifras, para el Banco de España, son excesivas. No lo ha dicho abiertamente el gobernador Luis Linde en el Congreso. Ha empleado el lenguaje diplomático que suele emplearse en estas situaciones, pero de sus palabras se desprende que los economistas del regulador concluyen que el departamento de Cristóbal Montoro ha pecado de optimismo.

Esta advertencia es “particularmente significativa” con las cotizaciones sociales, “para las que se prevé un avance superior al de sus bases (empleo y salarios), incluso teniendo en cuenta el efecto  recaudatorio de las modificaciones normativas”. Y, a tenor de lo que se observa en la evolución de la recaudación en los dos primeros meses del año, las cifras parecen darle la razón a Linde. Hasta febrero, el incremento por esta partida es de casi el 4%. Para que al acabar el año se alcancen los más 117.000 millones previstos y el incremento acumulado del 6,3%, en los próximos meses el aumento debe ser sensiblemente más alto.

Ante este optimismo del Ejecutivo, Linde pide al Gobierno que haga “un seguimiento continuo de la recaudación durante el ejercicio, de manera que se pueda reaccionar a tiempo en el lado del gasto [recortes] o en el de los ingresos [aumento de impuestos] en caso de que se materialicen los riesgos para el objetivo de déficit”.

Porque lo que se desprende del discurso de Linde en el Congreso es que el equilibrio entre ingresos y gastos en las cuentas públicas debe ser el objetivo primordial de la política fiscal. “El ajuste pendiente aún es significativo”, ha señalado. “Resultaría crucial adoptar una perspectiva temporal que fuera más allá del ejercicio presupuestario anual, con un diseño detallado y creíble de corrección destinado a reducir gradualmente el endeudamiento público”, ha abundado.

Esa reducción de la deuda pública, que como ha recordado el gobernador se sitúa en una cantidad que ronda el equivalente al 100% el PIB, es “fundamental […] para afrontar los retos del envejecimiento poblacional”.