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El beneficio récord del Banco de México inyecta 17.000 millones a las arcas públicas

La depreciación del peso frente al dólar impulsa las cuentas de instituto emisor en 2016

Banco de México
El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, con el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, y el jefe de la patronal bancaria, Luis Robles. EFE

La depreciación del peso, que tantos quebraderos de cabeza ha traído a México en el último año, trae por fin una buena nueva para las arcas públicas. El banco central de país norteamericano ha comunicado este miércoles un beneficio récord en sus cuentas, en buena medida por el debilitamiento de la moneda nacional, que contribuirá a rebajar el déficit público. En 2016, el instituto emisor mexicano obtuvo un resultado neto de 535.300 millones de pesos (28.540 millones de dólares), de los que 321.650 millones de pesos (17.160 millones de dólares, cifra equivalente al 1,5% del PIB) irán a parar al erario en forma de ingresos. Un empuje nada despreciable en tiempos complejos para las finanzas federales.

La diferencia entre el beneficio del Banco de México en 2016 y el dinero transferido al Estado, 11.380 millones de dólares, se destinará a elevar la reserva de capital del ente presidido por Agustín Carstens y a incrementar la reserva de revaluación de activos para protegerse frente a una posible apreciación del peso en los próximos meses. El año pasado, la moneda mexicana retrocedió un 20% frente al dólar lo que permitió al organismo obtener un beneficio jugoso derivado de la venta de billetes verdes procedentes de las reservas a un precio más alto del que los compró.

La Secretaría (ministerio) de Hacienda mexicana ha anunciado en un comunicado que utilizará "al menos el 70%" de los recursos recibidos del banco central a amortizar deuda pública contraída por el Gobierno federal en ejercicios anteriores, reducir el déficit público del año en curso o una combinación de ambas. La parte restante de los 17.160 millones ingresados se destinará a "fortalecer" la posición financiera del Ejecutivo federal.

La evolución negativa de la divisa nacional ha obligado al banco central a ajustar varias veces al alza el precio del dinero —las tasas de interés—, pero también le ha permitido repartir un remanente mayor a las cuentas públicas. Tras un primer trimestre marcado por la revaluación del peso frente al dólar, mucho tendrían que cambiar las cosas en lo que resta de año para que esta tendencia alcista en las cuentas del Banco de México se mantenga en el tiempo.

La determinación del remanente de operación se hizo "en estricto apego" a la Ley del Banco de México y por lo tanto en cumplimiento del mandato constitucional del instituto central de "mantener una inflación baja y estable", ha indicado el Banco de México en un comunicado.

Esta inyección, extraordinaria y completamente ajena a la evolución de la recaudación fiscal, debería ayudar al Gobierno a cumplir sus objetivos tributarios de final de año, a diferencia de lo ocurrido en los últimos años. Y llega en un momento difícil para la Hacienda mexicana. Con el abaratamiento del crudo en los mercados internacionales —una fuente primaria de ingresos para el Estado en las últimas décadas— y el aumento de las dudas sobre el futuro de las exportaciones no petroleras mexicanas desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, las agencias de calificación crediticia llevan meses alertando de los crecientes riesgos para las finanzas públicas. La última en hacerlo fue la estadounidense Fitch, que hace tres semanas situó a México en la antesala de una rebaja crediticia por la "relativa debilidad" del crecimiento y el "desafío" que la coyuntura actual supone para la estabilidad de la deuda pública.

El peso mexicano responde con avances

El peso mexicano retomó este miércoles su avance de las últimas semanas frente al dólar, que se había visto interrumpido en las dos últimas sesiones. Detrás de este comportamiento emergen dos factores: el propio anuncio de los beneficios y el remanente anual del Banco de México y la expectativa de que el instituto emisor anuncie este jueves una subida en las tasas de interés para hacer frente al encarecimiento del dinero en EE UU —los analistas prevén que el instituto emisor refuerce su política monetaria restrictiva con un incremento de entre el 0,25% y el 0,5% en el tipo de referencia—. La moneda mexicana repuntó un 1,7% este jueves.

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