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Bruselas perdona a una excomisaria que ocultó su cargo en una empresa opaca

La Comisión no llevará ante los tribunales a Neelie Kroes, que compaginó su puesto con la dirección de una compañía en Bahamas

Neelie Kroes, excomisaria europea de Competencia.
Neelie Kroes, excomisaria europea de Competencia.

La violación del código de conducta le sale gratis a la excomisaria Neelie Kroes. Bruselas no llevará el caso a los tribunales y zanja con una reprimenda los incumplimientos de la antaño vicepresidenta de la Comisión Europea. Kroes compaginó su cargo como directora de una sociedad opaca en Bahamas con su puesto en las instituciones comunitarias, donde también fue comisaria de Competencia y de Agenda Digital. También recibió subsidios extra a cargo de las arcas europeas por no declarar sus ingresos en 2015.

Bruselas no llevará ante la justicia europea a la política holandesa —lo que podía haber supuesto entre otras cosas la retirada de la pensión comunitaria— pese a que no le exculpa de ninguna de las infracciones del código de conducta: reconoce que violó las normas al ocultar en su declaración de intereses de 2004 su cargo en Mint Holdings, una sociedad opaca con sede en el paraíso fiscal de las Bahamas en la que consta como directora entre 2000 y 2009. La Comisión también admite que infringió dos artículos del código de conducta al omitir sus ingresos en la declaración que presentó el año pasado, lo que le permitió cobrar más dinero del que le correspondía como parte de un complemento salarial que Bruselas ofrece a los excomisarios durante los tres años que siguen a su marcha.

La Comisión sustenta su decisión de no tomar acciones legales contra Kroes en el hecho de que ya devolvió el dinero que recibió de más, por lo que no ha habido perjuicio al presupuesto comunitario. Además, estima, citando al Comité de Ética, que la excomisaria "pudo no haber sido consciente" de que mantenía su cargo de directora en la empresa de Bahamas cuando accedió al cargo, y no percibía un salario de la compañía. Por último, ha tenido en cuenta las dos cartas enviadas por Kroes pidiendo perdón. En las misivas, la excomisaria declaró haber actuado de buena fe, y argumentó que pensaba que la sociedad de Bahamas había sido liquidada en 2002.

La manga de Bruselas ha demostrado una amplia capacidad de ensancharse cuando de sancionar la actuación de sus antiguos líderes se trata. Kroes pasó una década en la Comisión durante el mandato del portugués José Manuel Durao Barroso, cuya marcha al banco de inversión estadounidense Goldman Sachs este verano abrió un debate sobre la ejemplaridad de la clase política europea, el uso de influencias para fines privados y las puertas giratorias del que finalmente salió indemne. Las autoridades comunitarias criticaron que Barroso pecó de "falta de juicio", pero consideraron que no quebrantó ninguna norma al haber pasado más de 18 meses desde que dejó la presidencia de la Comisión hasta que se incorporó como presidente no ejecutivo de la entidad financiera que asesoró a Grecia en el maquillaje de sus cuentas públicas.

Kroes ha sido noticia recientemente por su fichaje por la empresa de taxi alternativo Uber, después de que durante años criticara a los Gobiernos por limitar la expansión de la compañía norteamericana. La excomisaria integra el comité de expertos de la empresa junto a personalidades como el ex primer ministro peruano Roberto Daniño o la princesa y emprendedora saudí Reema bint Bandar Al Saud.

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