AT&T justifica la compra de Time Warner en ampliar su oferta a los contenidos

La multinacional estadounidense está convencida de que otras grandes operadoras seguirán sus pasos

Tienda del operador AT&T en Nueva York.Foto: cnbc | Vídeo: KENA BETANCUR

Randall Stephenson no se anda con rodeos al defender la compra de Time Warner, el conglomerado que controla desde las cadenas CNN y la HBO, hasta los derechos de Juego de Tronos o Superman en un catálogo que incluye también juegos para consolas. “La propiedad del contenido es crítica”, afirmó el consejero delegado de AT&T. Está convencido de que la operación, valorada en 108.700 millones de dólares (99.800 millones de euros), aportará “aire fresco” a la manera en que la industria de medios trabaja para los clientes, los creadores de contenido, distribuidores y anunciantes.

“La fusión es una integración vertical pura”, explicó el principal ejecutivo de AT&T al presentar los detalles de la operación ante los analistas de Wall Street. Es su manera de responder técnicamente a las dudas que la combinación pueda crear desde el punto de vista de la competencia. “Nadie está quitando a nadie del mercado”, aseguró, aunque abrió la mano a hacer concesiones.

La suma de las dos compañías permitirá diversificar así la base de ingresos de AT&T y se calcula que generará sinergias de 1.000 millones de dólares cuando la integración esté completada, a finales de 2017. Stephenson está convencido de que el resto de la industria seguirá sus pasos, para poder “eliminar las fricciones” que están creando desde hace unos años plataformas como Netflix y Amazon.

Jeff Bewkes, presidente ejecutivo de Time Warner, insistió en este sentido en que el conglomerado de medios debe ir donde van los consumidores para aprovechar las oportunidades de crecimiento: el móvil. Por eso explicó que la integración con AT&T permitirá “acelerar la evolución de las dos compañías en una industria que avanza hacia la convergencia de contenido y distribución”.

Los dos ejecutivos empezaron a examinar las posibilidades de la operación en agosto. “Estamos creando algo especial”, coinciden, “que contribuirá a acelerar la innovación en toda la industria de medios”. Los cambios, tanto en el sector de las telecomunicaciones como en el negocio del entretenimiento, suceden muy rápido. “No podíamos esperar a ver que sucedan las cosas”, afirmó Stephenson.

Acelerar la innovación

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El ejecutivo de AT&T insistió en que hacerse con la propiedad del contenido es crítica en este momento, más que limitarse a trazar alianzas con las cadenas de televisión. La negociación de los derechos es siempre compleja y lenta. Eso limita las opciones a la hora de presentar los programas en nuevas plataformas. “Ahora podremos innovar más rápido operando bajo el mismo paraguas”, indicó.

No es solo una transacción que mira a competir con Verizon, el mayor operador de móviles, que acaba de adquirir los portales Aol y Yahoo, o las nuevas plataformas de distribución de contenido audiovisual en Internet. AT&T busca pegar en paralelo un bocado a la tarta publicitaria que controlan Google y Facebook. “Seremos una empresa igualmente beneficiosa para los anunciantes”, indicó Bewkes.

La compañía combinada moverá cerca de 6.000 millones al año en publicidad. Los anuncios, explicaron los dos ejecutivos, permitirá cubrir los costes de producción de contenido de calidad. Y al tener un acceso al perfil de los clientes, pueden crear paquetes de programas específicos ajustados a sus necesidades. De esta manera, AT&T pretende llegar a una base de usuarios que no tiene abono al cable.

El segundo operador de móviles adquirió hace un año el operador de televisión por satélite DirectTV. Ahora se dispone a utilizar esa plataforma para lanzar un servicio pensado para teléfonos móviles, como hace ya Time Warner con HBONow, que ofrecerá un centenar de canales. Aún no habla de precios, pero anticipa que será “radicalmente más bajo” que la oferta que se hace por cable.

Filial independiente

El operador de telecomunicaciones, con 144 millones de abonados en Estados Unidos y América Latina, está ultimando en paralelo el despliegue de la red de telefonía móvil de quinta generación, para elevar la velocidad en la transmisión de datos. La fusión con Time Warner le obligará a acelerar esos planes para poder atender la demanda de contenido audiovisual, desde un teléfono móvil o desde un coche.

AT&T va a desembolsar 85.400 millones por Time Warner, en una mezcla a partes iguales de efectivo y acciones. La compañía de telecomunicaciones asegura que esta operación permitirá dar certidumbre al negocio, en el contexto de las nuevas reglas adoptadas para garantizar la neutralidad en la red. Por eso espera que la agencia que regula la comunicaciones escuche sus argumentos.

Stephenson admite que no tiene experiencia alguna en el negocio del entretenimiento. Pero el ejecutivo es conocido por saber explotar el talento que adquiere. Aunque Time Warner estará en la misma estructura de propiedad que AT&T, será una filial completa que operará con total independencia. Es la fórmula que siguió el operador de cable Comcast al adquirir NBCUniversal en 2011.

Aquella operación llevó más de un año completarla. Lo que no olvidan tampoco los analistas de Wall Street es que Time Warner protagonizó uno de los mayores fiascos en la historia corporativa, tras combinarse con el portal AOL en plena burbuja tecnológica. El conglomerado acabó partiéndose para separar los negocios de Internet, del cable y medios impresos del entretenimiento.

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