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Pfizer y Allergan negocian crear la mayor compañía de salud

La operación aviva el debate sobre las maniobras de las multinacionales de Estados Unidos para reducir la carga fiscal

Logo de Pfizer en su sede, en Nueva York
Logo de Pfizer en su sede, en Nueva York, en una imagen de 2014. REUTERS

Pfizer vuelve a intentarlo tras el intento fallido de hacerse con el control de la británica AstraZeneca. La farmacéutica estadounidense trata ahora de fusionarse con la irlandesa Allergan. Las dos compañías, con un valor combinado de 330.000 millones de dólares, confirmaron que discuten la posibilidad. Aunque está todo en una fase muy preliminar, la sola intención sumar fuerzas volvió a avivar el debate sobre maniobras corporativas que buscan reducir la carga fiscal.

La compañía resultante sería más grande que Johnson & Johnson, el mayor grupo en la industria de la salud, que desde el pasado año está viviendo un intenso proceso de consolidación. Se da además la circunstancia de que Irlanda cuenta con un régimen impositivo para las empresas mucho más favorables que el de Estados Unidos. Ian Read, consejero delegado de Pfizer, ya admitió que la razón principal de su interés por AstraZeneca era reducir la factura fiscal.

Las acciones de Allergan, conocida por el Botox, subieron un 9% tras confirmarse que hay un canal de diálogo abierto con Pfizer. Incluso en el caso de que cuajara la unión, la idea de la firma irlandesa es desprenderse para comienzos del año próximo del negocio global de genéricos de Teva Pharmaceuticals. Más allá de eso, evitan dar detalles sobre el estado actual de la negociación, sus términos y sobre dónde tendrá la compañía resultante su sede fiscal.

Es lo que hizo Allergan tras ser adquirida el pasado año por Actavis. En lo que va de año se anunciaron operaciones en la industria de la salud por valor de 850.000 millones. Es un sector que va sobrado de liquidez, pero que busca de forma constante ahorros para poder destinar ese dinero al desarrollo de nuevos tratamientos mientras se pierden la protección que les dan las patentes. La inversión fiscal permitiría a Pfizer disponer de más fondos para investigación. 

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