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Hacienda destapa fraudes por 775 millones con técnicas informáticas

La Agencia Tributaria refuerza la lucha contra los programas informáticos de doble uso que permiten llevar una contabilidad paralela

Técnicos en el departamento de informática de la Agencia Tributaria
Técnicos en el departamento de informática de la Agencia Tributaria

La Agencia Tributaria ha aflorado en tres años unos 775 millones de euros defraudados a través de programas informáticos de doble uso, que permiten llevar una contabilidad b y rebajar la facturación oficial. Las empresas que los usan son de tamaño mediano, cadenas de restaurantes, textil, o repuestos de automóviles que tienen un importante volumen de pagos en metálico. La Agencia ha impulsado las técnicas de auditoría informática que permiten destapar este tipo de fraudes. Además, proporcionan indicios —por ejemplo rentabilidades muy bajas en un negocio— para destapar otros fraudes.

Más de un centenar de funcionarios de la Agencia Tributaria participó hace cuatro meses en una de las operaciones más espectaculares del fisco, denominada como White. Irrumpieron de madrugada en las instalaciones de Mercabarna, donde registraron 23 puestos de venta de pescado y 10 oficinas de los mayoristas. La investigación se inició meses antes a raíz de una inspección. Funcionarios de la Agencia descubrieron que algunas de estas sociedades de venta al por mayor utilizaban un programa informático de doble uso que permitía ocultar, deliberadamente, una parte importante de las ventas que se pagaban en metálico. El fisco cifró el fraude en unos 90 millones de euros.

Esta es solo una de las operaciones en la que ha intervenido la unidad de auditoría de la Agencia Tributaria, dependiente de la oficina nacional de investigación del fraude (Onif), el cuerpo de caballería de la Agencia, encargado de los casos más complejos.

Desde el año pasado se ha impulsado la participación de esta unidad en las operaciones de control de la economía digital para detectar actividades opacas. También se ha reforzado su papel en las inspecciones presenciales. Revisan los equipos informáticos de las empresas investigadas en busca de indicios que revelen supuestos fraudes, como por ejemplo una rentabilidad excesivamente baja o un volumen muy elevado de operaciones con tarjetas que hacen suponer que se ocultan operaciones. Estos expertos informáticos de la Agencia destripan los ordenadores de las empresas investigadas como si fueran hackers con licencia oficial.

Las actuaciones a través de técnicas informáticas resultan provechosas para el fisco. En los últimos tres años han aflorado cerca de 775 millones de euros tras participar en más de 8.200 inspecciones. El impulso de estas técnicas por parte de la Agencia es evidente. En los primeros seis meses de este año se han destapado 233 millones, casi la misma cantidad que en todo 2014, cuando se afloraron 241 millones a través de estas técnicas de auditoría informática. Además, entre enero y junio, los expertos informáticos de la Agencia han realizado 1.051 actuaciones, lo que supone un aumento del 63% respecto a las realizadas durante el mismo periodo del año pasado.

"En su lucha contra la economía sumergida, la Agencia Tributaria está apostando con especial intensidad por las entradas y registros en sedes de empresas con expertos informáticos que son capaces de llegar allí donde muchas veces una inspección convencional no puede llegar para analizar la verdadera actividad de los contribuyentes y detectar aquella que se mantiene sumergida", explica el director de inspección Luis María Sánchez.

Una de las operaciones de este tipo más relevante se desarrolló el año pasado cuando el fisco registró a unas 30 empresas del sector textil y del calzado repartidas por nueve comunidades autónomas. Estas sociedades ocultaban hasta un tercio de su facturación con “software de doble uso”. Los técnicos informáticos accedieron a los ordenadores y hallaron un programa contable que tenía instalado un “parche” que permitía modificar la facturación, ocultando algunas ventas.

Cajas registradoras trucadas

Estos programas son rudimentarios y los suelen instalar los informáticos de confianza de los defraudadores, pero también hay algunas aplicaciones complementarias —Phantomware o Zapper— a los programas contables que permiten desviar ventas a la caja b. Incluso existen mecanismos para “trucar” cajas registradoras para eliminar las operaciones en metálico y conducirlas a la contabilidad en negro.

El director de inspección lo explica: "Se trata de actuaciones que afectan a sectores de actividad muy diversos y que permiten efectuar regularizaciones muy relevantes, con un importe de fraude aflorado que, en algunos casos, llega a sumar varias decenas de millones de euros."

Otro caso reciente destapó un fraude masivo en desguaces de toda España. Hace tan solo un mes, otros 250 inspectores y técnicos del fisco participaron en una operación que se desarrolló en siete comunidades autónomas. Descubrieron un sistema de ventas en negro de piezas de recambio en vehículo que supuso un fraude en el impuesto de sociedades y en el IVA de unos 70 millones. Esta operación, bautizada como Ballesta, arrancó un año antes cuando se detectó que los desguaces inspeccionados aparentaban concentrar su actividad en la venta de chatarra cuando en realidad su actividad principal era la venta de recambios, que se pagaban en metálico y se escondían al fisco.

Recaudación récord

Este tipo de actuaciones, en conjugación con el plan de incentivos puesto en marcha por la Agencia Tributaria, están llevando la recaudación de la lucha contra el fraude a cifrás récord. Durante los seis primeros meses del año, Hacienda ha ingresado 6.600 millones de euros procedentes de actuaciones del fisco, un 20% más que en el mismo periodo del año pasado y la mayor cifra en el primer trimestre de un año de la serie histórica de la Agencia Tributaria.

"Estas actuaciones se producen al tiempo que la Agencia Tributaria obtiene en este primer semestre de 2015 más de 6.600 millones de euros, un 20% más que en el primer semestre de 2014. Estamos hablando de unas cifras que suponen obtener, en medio año, más que todo lo que se obtenía por lucha contra el fraude hace una década", añade Sánchez