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Argentina reconoce “dificultades” tras una semana de crisis de deuda

Las cotizaciones de los títulos públicos bajan, pero menos de lo previsto ante un impago

La presidenta Cristina Fernandez y el ministro Axel Kicillof
La presidenta Cristina Fernandez y el ministro Axel Kicillof Reuters

Argentina cumple este miércoles una semana de inmersión en su crisis de deuda. Lo hace afrontando nuevas dificultades para su economía, que se añaden a su recesión. Sin embargo, el impacto del impago de uno de sus bonos, el Discount, tras el conflicto con los fondos buitre está siendo moderado en los mercados, a pesar de que varias calificadoras de riesgo crediticio han certificado que el país sudamericano se encuentra en suspensión de pagos “restringida”.

En la medida en que pasan los días sin pacto, los precios de los bonos caen, pero sin llegar a reflejar el impago

El Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner niega la suspensión de pagos selectiva y culpa al juez de Nueva York Thomas Griesa de bloquear el giro de dinero de ese título hasta que se salde lo demandando por los fondos buitre desde el colapso argentino de 2001. Pero el ministro de Economía de Argentina, Axel Kicillof, admitió este miércoles que la de la deuda "es una batalla que por supuesto afecta a Argentina, pero tiene implicaciones para el sistema financiero internacional”.

“Yo no voy a negar dificultades”, dijo Kicillof. “Las dificultades reales, como lo es el crecimiento del comercio internacional a un 2,1% el primer trimestre del año, cuando era del 4% el año pasado”. Y prometió medidas para reactivar una economía argentina que ya había caído en recesión a finales de 2013: “Donde haya un problema va a haber un Gobierno activo desde lo económico para que no se pierdan puestos de trabajo”.

El impago declarado por las agencias de riesgo crediticio Standard & Poor’s y Fitch ha llevado a que bancos comenzaran a restringir la financiación de comercio exterior de empresas en Argentina. Pero en las calles del país sudamericano no se percibe una suspensión de pagos. La economía cotidiana continúa discurriendo con sus problemas de antes, como la inflación del 32,2% anual, una nueva huelga de maestros bonaerenses por 48 horas en demanda de mejoras salariales, la cárnica brasileña Marfrig que cierra una planta en la provincia argentina de Córdoba y deja sin empleo a más de 350 obreros y la bajada del precio internacional de la principal exportación de Argentina, la soja, que impacta en ciudades y pueblos de la pampa húmeda.

El impacto de la crisis de deuda en la cotización del título impago ha sido moderado para lo que cabría esperarse ante activos por los que los acreedores han dejado de cobrar. Las versiones del Discount bajo legislación norteamericana se han depreciado desde el 30 de julio entre un 9,5% y un 14,4%, lo que podrían haber caído en un solo día.

El presidente de la sociedad de bolsa Balanz Capital, Claudio Porcel, explica que al principio del impago había muchas esperanzas de un acuerdo entre bancos internacionales y los fondos buitre para que los primeros compraran la deuda en litigio desde 2001 y desactiven la nueva moratoria del título emitido en la reestructuración de 2005 y 2010. En la medida en que pasan los días sin que se firme ese pacto, los precios de los bonos argentinos van cayendo un poco más, pero sin llegar a reflejar el valor de un activo impago.

Negociaciones entre la banca y los 'buitre'

Los estadounidenses Citigroup y JP Morgan, el alemán Deutsche Bank y el británico HSBC, con diversos intereses en Argentina, están negociando con los fondos buitre, pero la prensa argentina ha publicado que los cuatro buscan que también pongan dinero para solucionar el conflicto grandes empresas del país sudamericano. Los mercados descartan un acuerdo entre el Gobierno de Fernández, los fondos especulativos y el juez de Nueva York. Solo mantienen la ilusión en un convenio entre los buitres y la banca internacional.

La prima de riesgo de Argentina subió en una semana el 29,1%, a 723 puntos básicos, un nivel similar al de Ucrania, pero por debajo de la barrera de los 1.000, que ha superado Venezuela y donde suelen colocarse los países que no pagan sus deudas, justo la situación en la que está Argentina, según agencias de riesgo crediticio.

El alza de la prima de riesgo ha sido importante, pero porque el 30 de julio había expectativas de un acuerdo de último momento que evitara la moratoria. Si se compara la actual prima con la del 29 de julio, el incremento fue de solo el 6,3%. La Bolsa de Buenos Aires cayó 9,8% en una semana. El dólar se apreció el 0,8% en el mercado oficial de cambios, pero el Banco Central ha restringido aún más las compras de divisas por parte de importadores y autónomos.

El Gobierno de Fernández también pretende responsabilizar del impago a los agentes fiduciarios que debían trasladar el dinero desde Argentina a los acreedores del bono Discount, The Bank of New York Mellon y Citigroup. Por eso los intimó a girar los fondos bloqueados por la justicia de EE UU. En el caso de Citigroup, fueron finalmente descongelados por el propio juez.

Argentina pidió además el martes a la Comisión del Mercado de Valores de EE UU (la SEC, según sus siglas en inglés) que investigara a los buitre, que además de provocar el impago argentino también participan de la comisión integrada por grandes bancos e inversores que determinó el pasado viernes que se activara el cobro de los seguros contra impagos del Discount.