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BNP se enfrenta a una prohibición temporal para operar con dólares

El banco francés ultima un acuerdo por el que será sancionado con hasta 6.600 millones de euros por violar el embargo a Sudán e Irán y admitirá su culpabilidad

Sede central del banco BNP Paribas, en París.
Sede central del banco BNP Paribas, en París. AFP

BNP Paribas y los reguladores financieros en EE UU acercan posiciones en un caso que podría tener importantes ramificaciones para el sector bancario europeo. La entidad tendría pactados ya los términos del castigo por haberse saltado el régimen de sanciones a países como Sudán, Irán y Cuba. Entre ellos, incluiría una suspensión de varios meses para hacer transacciones con dólares.

En el pasado, antes de que emergieran las ahora conocidas como entidades sistémicas, ser sancionado en EE UU corría el riesgo de quedar excluido por completo del sistema bancario del país y la quiebra. Tras la última crisis financiera, los vigilantes de la banca vuelven a retomar la mano dura y amenazan a los grupos financieros con esa posibilidad si no acceden a negociar.

Pasó con la británica Standard Chartered, cuando hace dos años pagó una multa de 667 millones de dólares (590 millones de euros) por un fraude similar. Y es uno de los factores que determinará la cuantía final de la multa al grupo francés, que ahora se estima en hasta 9.000 millones (6.600 millones). La última cifra la anticipaba la pasada madrugada The Wall Street Journal, que precisaba la entidad “acepta otro tipo de reprimendas”.

La cuantía que emerge a la luz es aparentemente inferior a lo que se especuló semanas pasadas, que se movió entre los 10.000 millones y los 13.000 millones. El pacto, sin embargo, como indica el diario financiero, incluiría una “prohibición temporal, que duraría varios meses, en la capacidad de la compañía francesa de hacer transacciones en dólares estadounidenses”.

Este detalle de la reprimenda, en concreto, preocupa al presidente francés, Francois Hollande, que ya advirtió día atrás del efecto que puede tener en el negocio de la entidad y la amenaza que representa para la estabilidad económica de la Zona Euro. El banco está acusado de ocultar de manera intencionada transacciones por valor de 30.000 millones con países sujetos al régimen de sanciones.

BNP está negociando intensamente con las autoridades de EE UU para rebajar la reprimenda y cerrar el caso limitando al máximo los daños. El Departamento de Servicios Financiero de Nueva York busca también que la entidad despida a una treintena de empleados que participaron en estas operaciones ilícitas. George Chodron de Courcel ya anunció que deja el cargo de jefe de operaciones.

La presión es alta sobre la ejecutiva de BNP, similar a la que se ejerció sobre el banco suizo Credit Suisse antes de pactar con el Departamento de Justicia de EE UU para dar carpetazo a la investigación por haber ayudado a estadounidenses a desviar su dinero hacia paraísos fiscales. El caso se resolvió con un desembolso de 2.500 millones y la admisión de culpabilidad.

La negociación entre BNP y las autoridades estadounidenses estarían entrando, por tanto, en su fase final. Pero las discusiones continúan y aún debe definirse la secuencia que seguirá el banco para admitir su conducta irregular. Las pruebas que manejan los reguladores en EE UU confirman que el banco cometió el fraude durante más de cinco años, usando bancos regionales.