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TRIBUNA

El consumo de los hogares en la crisis

La Encuesta de Presupuestos Familiares da una visión de como la recesión ha alterado los hábitos de compra de los españoles

La Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF), cuyos resultados de 2013 conocimos esta semana, es una de las encuestas más antiguas del INE. De hecho, fue la primera encuesta por muestreo que realizó el Instituto allá por 1958. Su objetivo es obtener información sobre la naturaleza y el destino de los gastos de consumo y sobre diversas características relativas a las condiciones de vida de las familias. 

Su formato y periodicidad han cambiado varias veces. En principio, se configuró como una encuesta de las que el INE llama estructurales. Hasta 1990 se hacía cada ocho o diez años, siendo uno de sus objetivos obtener la estructura del gasto para utilizarla como base para la realización del Índice de Precios de Consumo. Pero esta periodicidad no permitía medir la evolución a corto plazo del consumo, así que en 1977 empezaron a realizarse encuestas trimestrales adicionales.

Fuentes: INE. Gráficos elaborados por A. Laborda ampliar foto
Fuentes: INE. Gráficos elaborados por A. Laborda

En 1997 se decidió unificar los dos tipos de encuestas bajo la denominación de Encuesta Continua de Presupuestos Familiares, que ofrecía datos trimestrales. De nuevo en 2006 volvió a realizarse una reforma, naciendo la actual EPF, que sigue intentando satisfacer los principales objetivos de las encuestas estructurales y coyunturales, en este último caso de forma limitada, ya que su periodicidad es anual. Las unidades básicas de la investigación son el hogar y sus miembros que ocupan una vivienda familiar principal o parte de ella. En una vivienda pueden vivir varios hogares, unipersonales o pluripersonales. A lo largo del año se va recogiendo información de unas 23.000 viviendas. Los gastos se agrupan según la clasificación internacional COICOP, la misma que se utiliza en el IPC.

En 2013 el gasto medio por hogar ascendió a 27.098 euros, que multiplicado por el número de hogares da un gasto total de 593.514 millones. El gasto por hogar descendió un 3,7% y el total, un 3,1%, dado que el número de hogares aumentó un 0,6%. En términos reales, es decir, a precios constantes la caída del gasto total fue del 4%. Llama la atención que el consumo real de los hogares estimado por la contabilidad nacional (CN) sólo disminuyó un 2,1%. El consumo de la CN es un concepto más amplio, pero no tanto como para explicar esta gran diferencia. El caso es que esto mismo viene observándose desde 2010, algo que no ocurría con anterioridad. Entre 2010 y 2013 el gasto real ha caído un 6% según la CN y un 10,4% según la EPF. Estos datos constituyen un indicio más de que la CN ha infraestimado el impacto de la crisis, tanto sobre el consumo como sobre el PIB.

El gráfico superior derecho recoge la variación real acumulada de los doce grandes grupos de gasto entre 2007 y 2013. Tres de ellos (comunicaciones, enseñanza y vivienda) registran tasas positivas y el resto, negativas, destacando las caídas del 39% del transporte (aquí se incluyen los automóviles), del 35% del mobiliario y del 32% de los hoteles, cafés y restaurantes. La alimentación disminuye un 10%, algo menos que el total, un 16,6%.

Un indicador importante, que pone de manifiesto quién ha sufrido en mayor medida la crisis, es la variación del gasto medio por persona entre 2007 y 2013, según la situación en la actividad del sustentador principal del hogar. En los hogares en los que este último es un ocupado, la disminución del gasto por persona alcanza un 9,8% a precios corrientes, algo más que la caída media total del 8,9%. Cuando el sustentador principal es un parado, la caída asciende al 21,7%. Frente a ello, el gasto por persona de los hogares en los que el sustentador principal es un jubilado sube un 8,4%.

Por último, entre la rica información que suministra la EPF, son destacables las grandes diferencias que existen en España entre Comunidades Autónomas en cuanto al gasto en consumo, derivadas obviamente de las diferencias en renta per cápita. El gasto medio por persona para el conjunto de España ascendió en 2013 a 10.695 euros. Si tomamos esta cifra como referencia y la hacemos igual a 100, el gasto del País Vasco se sitúa en 127 y el de Canarias en 79, es decir, que en el País Vasco cada persona gasta en promedio un 60% más en consumo que en Canarias, lo que no significa que consuma un 60% de más cantidad de bienes y servicios, ya que las diferencias en niveles de precios también son significativas. 

Ángel Laborda es director de coyuntura de la Fundación de las Cajas de Ahorros (FUNCAS).