Tribuna
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Reforma fiscal: ¿la hora de los ciudadanos?

Las palabras claves que deberían guiar un sistema impositivo son eficiencia y redistribución

Después de las palabras que el Presidente de la Comisión de Expertos para la Reforma Fiscal, el profesor Lagares, pronunció este viernes en la presentación del Informe en el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas (MHAP) confieso que estaba esperando el informe con mucha ansiedad. ¿No me digan que no les parecen atractivas las frases “no hemos dejado títere con cabeza en materia de impuestos” y “las propuestas contribuyen a un sistema fiscal sencillo, suficiente, orientado al crecimiento y que protege a las familias y la unidad de mercado” cuando se trata de presentar una propuesta de reforma que nos afecta tanto? Después de leer las 444 páginas y 125 propuestas estoy bastante decepcionado porque no me parece que esas afirmaciones describan bien el documento elaborado.

Los impuestos deben tener como objetivo contribuir, si es posible, a mitigar problemas del país

Coincido con algunos objetivos que han guiado la elaboración del Informe. En primer lugar, la sencillez de un sistema impositivo es buena porque, además de conferirle más transparencia, contribuye a hacerlo más eficiente (conseguir los máximos ingresos al menor coste). En segundo lugar, los impuestos, ya de por sí distorsionantes de la actividad económica, deben tener como objetivo (al margen de obtener recursos para financiar el gasto público) contribuir, si es posible, a mitigar problemas del país, en el caso de España el fundamental es reducir el desempleo y, otro también importante, preservar el medio ambiente. Sin embargo, soy escéptico sobre cómo las propuestas van a conseguir cumplir los objetivos. Para que se hagan una idea de mi escepticismo, en relación con la primera creo que es suficiente con decir que un voto particular de uno de los integrantes de la Comisión echa por tierra la pretendida sencillez que las propuestas conferirán a los pretendidos nuevos tributos. Me gusta mucho ese voto particular porque el experto se opone a la restricción de las reducciones por rendimientos del trabajo, un gasto fiscal que contribuye a garantizar la justicia del impuesto y que la Unión Europea (UE) valora muy positivamente.

Si las propuestas van encaminadas claramente a incentivar el ahorro, sacaremos más ventaja a todos los países de la UE en incremento de la desigualdad

Si las propuestas van encaminadas claramente a incentivar el ahorro, que difícilmente lo harán los contribuyentes de menores ingresos y, además, gravamos más el trabajo, sacaremos más ventaja a todos los países de la UE en incremento de la desigualdad. Digo que sacaremos más ventaja porque según el Informe del Fondo Monetario Internacional sobre Europa publicado también hoy, tenemos el dudoso honor de ocupar el primer puesto en incremento de la desigualdad durante el período 2007-2012. En lo que se refiere a la reducción del desempleo, las propuestas no tienen mucho recorrido, a la vista de los cálculos realizados por el MAHP a requerimiento de la Comisión. Finalmente, en relación con los impuestos medioambientales, su situación actual en España les permite un elevado potencial recaudador pero las propuestas que se hagan en esta materia deben estar ligadas al cumplimiento de objetivos ya comprometidos y formar parte de una estrategia global cuyo contenido es mucho más amplio que el fiscal.

Los efectos de estas medidas sobre la reducción del desempleo y sobre el crecimiento del PIB son de una magnitud muy limitada

En mi opinión, cuando se habla de un sistema impositivo en su conjunto dos palabras deben guiar cualquier propuesta de reforma: eficiencia y redistribución. No digo nada nuevo ya que el documento más importante de reforma fiscal que se ha elaborado en los últimos 25 años en el mundo (El Informe Mirrlees) está centrado en esos dos conceptos. Pues bien, sorprende que el Informe de la Comisión de Expertos haga solamente dos referencias al citado documento. Dichas reseñas son para corroborar dos de sus propuestas pero entre ambos informes existen muchas más discrepancias que avenencias. Sorprende también que en el informe de la Comisión de Expertos solo se ha dado importancia a la eficiencia (leerse las páginas 74 a 79 es muy ilustrativo). Eficiencia y redistribución, al contrario de lo que argumentan los expertos, son objetivos poco compatibles. Para que me entiendan los lectores, la eficiencia hace referencia muy nítida a cuestiones macroeconómicas. La redistribución pone el énfasis es aspectos microeconómicos (los efectos sobre los ciudadanos). Desgraciadamente parece que, de nuevo, en la salida de la crisis la hora de los ciudadanos está por llegar.

Eficiencia y redistribución, al contrario de lo que argumentan los expertos, son objetivos poco compatibles

Me hubiera gustado mucho ver más cuantificaciones de las medidas propuestas al estilo de lo que hace el Informe Mirrlees). A lo largo de sus 444 páginas solo se presentan dos simulaciones bajo la denominación de devaluaciones fiscales. Con una serie de cautelas, la Comisión de Expertos se decanta porque esta sea la vía para poder reducir el coste del factor trabajo (reducción de cotizaciones sociales de los empresarios) sin afectar la recaudación (incremento de la recaudación por IVA mediante la reclasificación de los bienes en los diferentes tipos existentes). Los efectos de estas medidas sobre la reducción del desempleo y sobre el crecimiento del PIB son de una magnitud muy limitada aun en el caso que la rebaja de costes se transmita a creación de empleo y no a un incremento de los márgenes empresariales. Existe, sin embargo, un efecto relevante que no se ha contemplado en las simulaciones y al que anteriormente me he referido que es el distributivo. Cualquiera de las propuestas, pero en particular las devaluaciones fiscales, generan ganadores y perdedores y efectos redistributivos deseados e indeseados. Como existe evidencia para España de todos estos efectos, convendría ser cuidadoso en el diseño de una reforma de estas características. De la evidencia disponible se deducen algunas sugerencias que pueden ser útiles de cara a generar empleo en segmentos en los que a nuestra economía puede resultarle más complicado, por ejemplo, diseñando rebajas asimétricas para diferentes niveles salariales.

José María Labeaga es catedrático de Hacienda Pública en la Universidad de educación a distancia (UNED)

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