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La expropiación de YPF y las provisiones hunden un 90% el beneficio de Repsol

La petrolera gana 195 millones en 2013, una décima parte de los 2.060 millones netos que la petrolera se embolsó en 2012

Antonio Brufau, presidente de Repsol
Antonio Brufau, presidente de Repsol

Los efectos extraordinarios en las cuentas de Repsol de 2013 han supuesto un tijeretazo del beneficio del 90%. Las ganancias netas del año pasado han quedado en 195 millones de euros, una décima parte de los 2.060 millones netos que la petrolera se embolsó en 2012, calculados siguiendo los criterios contables de valoración de inventarios a coste medio.

El derrumbe se explica por la factura que ha supuesto el acuerdo con Argentina por la expropiación de la filial YPF, que ha llevado a la empresa española a realizar unos saneamientos extraordinarios por valor de 1.279 millones, así como por unas provisiones sobre activos norteamericanos —no incluidos en la venta de GNL (el negocio de gas natural licuado) a Shell— que suman 1.105 millones—. Este último lastre en el balance de 2013 se vio compensado de forma parcial por la plusvalía de la venta de activos de GNL, que alcanzaron 1.263 millones.

Sin estos dos bocados, el resultado neto recurrente de Repsol (calculado sobre la base de la valoración de los inventarios a coste de reposición) hubiese alcanzado los 1.823 millones, lo que significaría igualmente una contracción respecto a los resultados de 2012, pero mucho más leve, del 6%.

El grupo presidido por Antoni Brufau explicó en un comunicado que el menor resultado “refleja la actividad ordinaria del negocio de Repsol en un ejercicio caracterizado por un entorno complejo (conflictividad en Libia y desaceleración económica general) y un incremento de las magnitudes básicas de la actividad de la compañía (aumento de la producción y de las reservas de hidrocarburos)”. El resultado de explotación cayó un 22%, hasta los 3.343 millones.

La venta de parte de GNL a Shell sirvió a la petrolera española para reducir su deuda, que, excluyendo el efecto de su participada Gas Natural Fenosa, se redujo un 27,9%, hasta quedar en un total de 5.358 millones. No obstante, la compañía resaltó este martes que la liquidez alcanzaba los 9.282 millones al acabar el año.

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