Argentina busca el apoyo del mercado

El Gobierno de Cristina Fernández se esfuerza en recuperar la confianza de los inversores internacionales con medidas que mejoren su credibilidad

La presidenta argentina, Cristina Fernández
La presidenta argentina, Cristina FernándezRaúl Ferrari (EFE)

El Gobierno de Argentina está casi desconocido. Ha emprendido medidas económicas que la oposición y la comunidad internacional llevaban más de un lustro reclamándole. En octubre pasado acordó pagar 500 millones de dólares (363 millones de euros) a cinco empresas que le habían ganado sendos juicios ante el Centro Internacional para Arreglos de Disputas de Inversión (CIADI). Desde noviembre está negociando con Repsol una indemnización de 5.000 millones de dólares (3.630 millones de euros) por la expropiación de YPF.

Luego, a principios de enero, el ministro de Economía, Axel Kicillof, presentó una oferta a los 19 países acreedores del Club de París a los que debe 9.500 millones de dólares (6.900 millones de euros) desde la crisis de 2001. El 22 y 23 de enero el Gobierno permitió la mayor devaluación del peso respecto al dólar en 12 años.

A los pocos días subió las tasas de interés del peso y volvió a permitir la compra de dólares destinados al ahorro. Y el jueves, después de hurtar durante siete años las estadísticas reales sobre los precios, el Gobierno presentó un nuevo índice de precios con la inflación real (3,7% en tasa mensual) registrada en enero, una inflación que triplicaba a la que el Gobierno venía reconociendo hasta ahora. ¿A qué se deben estos cambios?

Tras la devaluación y el reconocimiento de la inflación real, el Gobierno ha conseguido reducir el valor del dólar ilegal

El economista argentino Dante Sica cree que todo obedece a la necesidad del Gobierno de volver a los mercados internacionales. “Esto implicaría la llegada de dólares. El problema se materializa en que faltan dólares, pero la razón profunda es la falta la credibilidad y confianza de los mercados internacionales”.

¿Serán suficientes las medidas aplicadas para acceder a los dólares del exterior? “Da la sensación de que todavía el mercado está a la espera. Porque dejaste de beber un día no dejas de ser alcohólico”, afirma Sica. “Habrá que ver cómo se comporta el nuevo índice de precios en los próximos meses. Y, sobre todo, habrá que ver si el Gobierno reduce el gasto público, es decir, los subsidios. Ésa será la gran prueba para saber si pretende luchar seriamente contra la inflación”.

Hace solo un año, el 1 de febrero de 2013, el Fondo Monetario Internacional (FMI) censuró a Argentina y la emplazó a corregir sus estadísticas. La respuesta de Cristina Fernández en la red social Twitter fue: “FMI+FBI contra Argentina. No se asusten, el FBI son los Fondos Buitres Internacionales” “¿Dónde estaba el FMI que no pudo advertir ninguna crisis? ¿Dónde estaba cuando se formaron no ya burbujas sino globos aerostáticos financieros?” “¿Se conoce alguna sanción del FMI, alguna decisión sobre quienes se enriquecieron y fundieron el mundo? No. La primera medida que toma el FMI es contra Argentina”. “Argentina es una mala palabra para el sistema financiero global de rapiña y sus derivados” “¿Qué pasa con los países emergentes que sostuvimos la economía global la última década y hoy quieren hacernos cargo de platos rotos por otros?”.

Reservas a la mitad

Argentina sigue siendo el país con mayor inflación del continente, después de Venezuela. Y sus reservas de divisas, un factor clave para defender el valor del peso frente al dólar, se redujeron a casi la mitad en menos de tres años y pasaron de los 52.618 millones de dólares en 2011 a los 27.800 de ahora.

En los últimos dos años el Gobierno intentó casi todo con tal de retener dólares en el Banco Central. Incluso presentó en mayo una amnistía fiscal para los evasores de divisas. Pretendía obtener 4.000 millones de dólares en tres meses (2.950 millones de euros) y sólo consiguió 379 (279 millones de euros). Una vez más, falló la confianza.

Resta por ver cómo discurren las negociaciones con el Club de París y con Repsol. Un analista, empleado de una multinacional, se muestra escéptico. “Ni siquiera logrando un acuerdo definitivo con Repsol está garantizado que lleguen grandes inversores del exterior a Argentina. El Gobierno necesitará, tarde o temprano, cambiar la ley de control de cambios que impide a las empresas sacar sus dividendos fuera del país. Y, sobre todo, precisará reducir el gasto público, que es la forma de afrontar seriamente el problema de la inflación”.

A pesar de aquellas palabras, el Gobierno fue entregando fichas a la oposición, a los mercados y al FMI. En noviembre, por ejemplo, Fernández eliminó del Gobierno al secretario de Comercio, Guillermo Moreno, el brazo ejecutor de la manipulación estadística promovida por Néstor Kirchner (2003-2007) y la propia Fernández. Pero, en opinión de algunos analistas, aún queda mucho trabajo por hacer. Argentina sigue siendo el país que más denuncias (45) acumula en el CIADI.

Ahora, tras la devaluación y el reconocimiento de la inflación real, el Gobierno ha conseguido reducir el valor del dólar blue, también llamado paralelo o ilegal, desde los 13 pesos a los 11,7 con que cerró el viernes. Eso es un éxito indudable del Gobierno de Cristina Fernández. Queda por ver si mantiene el dólar blue controlado durante mucho tiempo. Y sobre todo, falta saber si una vez reconocida la inflación, consigue atajarla de una forma clara.

Una prueba decisiva será la firma de los grandes convenios salariales en los próximos meses. De momento, Argentina ha conseguido alejar el fantasma de la incertidumbre cambiaria. Que no es poco.

Sobre la firma

Francisco Peregil

Es corresponsal para el Magreb desde 2015, con sede en Rabat. Antes ejerció desde Buenos Aires durante tres años como corresponsal para Sudamérica. Comenzó en EL PAÍS en 1989, después de trabajar varios meses en 'El Mundo'. Es autor de las novelas 'Era tan bella', –mención especial del jurado del Premio Nadal en 2000– y 'Manuela'.

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