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España pierde en torno a 15.000 millones anuales por el agujero del IVA

Los ingresos en la UE están casi 200.000 millones por debajo de su potencial

El foco del debate está en si Europa puede mantener su Estado de bienestar. Y en esa sobredosis de austeridad para reducir los déficits que acorralan al continente, la UE se ha lanzado a una carrera que consiste en recortar gastos, pensiones, empleados, salarios públicos y demás para cuadrar las cuentas. Pero de vez en cuando hay signos que parecen indicar que el verdadero problema está en otro lado. Las bolsas de fraude fiscal en Europa son sensacionales. La evasión de impuestos de las élites es una especie de epidemia crónica con epicentro en Suiza. Las grandes empresas llevan años con métodos de planificación tributaria, apoyadas en los paraísos fiscales, que les permiten pagar tipos impositivos efectivos misérrimos. La Comisión dio ayer un nuevo argumento a quienes ponen el acento en que el agujero está en el lado de los ingresos públicos: las pérdidas en la recaudación del IVA en España suponen en torno a 15.000 millones anuales. Entre 2008 y 2011 (último año con datos disponibles), las pérdidas acumuladas suman casi 65.000 millones.

La brecha entre la recaudación potencial del IVA y lo que realmente ingresa cada país procede del fraude y la evasión de impuestos, pero también de la quiebra de empresas —que se ha multiplicado por cortesía de la crisis—, a las argucias legales y al dudoso talento de algunas administraciones tributarias europeas. En general, la Comisión atribuye el problema a los fallos del sistema fiscal, plagado de duplicidades, ambigüedades y agujeros. Si eso se corrige, viene a decir Bruselas, podrían evitarse nuevas subidas de los tipos impositivos, que en España han escalado al 21%.

Se trata de un problema general: España no es, ni de lejos, el país que más deja de ingresar por IVA en relación con su potencial. Italia (36.000 millones en 2011), Francia (32.000 millones), Alemania (27.000 millones) y Reino Unido (19.000 millones) encabezan ese listado en números absolutos. Aunque, en relación al tamaño de sus economías, los países con mayores problemas de recaudación son Rumanía, Grecia, Letonia y Lituania: en general, los bálticos y los del Este, con administraciones aún muy jóvenes, junto con la omnipresente Grecia. En contraste, los países que menos ingresos de IVA pierden son Suecia, Malta, Holanda, Irlanda y Eslovenia.

Según Bruselas, las pérdidas de IVA han aumentado considerablemente desde 2008 como resultado de la crisis, especialmente en España, Grecia, Letonia, Irlanda y Portugal. En contraste, Suecia, Polonia, Malta, Bulgaria y República Checa mejoraron su nivel de recaudación de IVA durante este periodo y redujeron su brecha.

Los grandes números son sensacionales: la pérdida de recaudación en toda la Unión Europea en el año 2011 se acercó a los 200.000 millones de euros, en torno a un 2% del PIB europeo. "El dato resulta alarmante", reconoció el departamento que dirige Algirdas Semetas, comisario europeo de Fiscalidad. "La cantidad de IVA que se está escapando de la red es inaceptable, particularmente si se tiene en cuenta el impacto que estas sumas podrían tener en las finanzas públicas europeas en estos momentos de crisis", dijo Semeta, embarcado en una cruzada contra la evasión y el fraude fiscal desde hace meses.

La Comisión descarta un giro en el sistema de IVA continental, que genera grandes bolsas de fraude por las operaciones transfronterizas. Y para combatir esa tendencia apuesta por simplificar las declaraciones, establecer ventanillas únicas, impulsar el intercambio de información y eliminar las excepciones que se prestan a interpretaciones para reducir tanto el fraude como la planificación fiscal de las grandes empresas. A la Comisión le va mucho en ello: Francisco de la Torre, experto en fiscalidad, asegura que Bruselas pone el énfasis en el IVA porque ese impuesto es una de sus fuentes de ingresos, mientras que hay bolsas de fraude mayores en otras figuras como el impuesto de sociedades, sobre las que no hay estudios similares.

El objetivo está claro: "Una reforma ambiciosa del modelo de IVA, las medidas aprobadas por la Unión para combatir el fraude fiscal y las recomendaciones encaminadas a reformas impositivas nacionales [entre ellas, a España] serían pasos en la buena dirección", explicó Semeta. "El problema se conoce perfectamente, se han identificado las soluciones y empieza a ser hora de actuar para los Estados miembros", cerró.