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Las ventas internacionales de vino y aceite se desploman hasta junio

La subida del precio por la mala cosecha lastra el negocio

La buena marcha global de las exportaciones españolas tiene algunos borrones. Dos de los motores más importantes de las ventas en el exterior de la industria agroalimentaria pierden gas. Las ventas internacionales de vino y, sobre todo, de aceite de oliva, han sufrido un descalabro en los seis primeros meses de este año, según los datos manejados por el sector. La razón se halla casi exclusivamente en la subida de los precios que han sufrido estos productos como consecuencia de las bajas cosechas de la campaña anterior. La excepción a esta situación es la exportación de frutas y hortalizas que, en el mismo periodo, creció en volumen un 6%, hasta los 6,2 millones de toneladas, y un 13% en valor, hasta los 6.000 millones de euros.

En aceite, las exportaciones llegaron en 2012 a la cifra récord de 828.000 toneladas. Pero en esta campaña, durante los seis primeros meses del año, las ventas quedaron en 108.000 toneladas, lo que supone menos de la mitad de las 248.000 toneladas del mismo periodo el año anterior, con una subida media de los precios de entre un 20% y un 30%. Desde el sector olivarero se maneja una doble lectura. Por un lado, se expresa malestar por el hundimiento de las ventas en países tradicionalmente compradores de graneles, como es el caso de Italia.

Los nuevos mercados como China o Japón alivian el batacazo

En la parte positiva, es manifiesta la satisfacción por el aumento de ventas en nuevos mercados, como los casos de China o Japón, con unas 10.000 toneladas en cada país. Este volumen es muy valorado por la Interprofesional del Aceite, aunque aún no supone hoy por hoy la salida para el volumen de producciones medias españolas, de 1,3 millones de toneladas, cuando el consumo interior no pasa de unas 550.000 toneladas.

Una situación similar se ha repetido en el sector del vino, donde en los últimos años se había alcanzado una cifra récord en la exportación, con 22,3 millones de hectolitros en 2011. La baja producción de la campaña pasada se ha traducido en una subida media de los precios del 30%, que ha tenido una repercusión inmediata en los mercados. En el primer semestre de este año, las ventas cayeron un 18%, hasta menos de nueve millones de hectolitros.

Los ingresos por los caldos mejoran pese a la caída del volumen vendido

La parte positiva de este cambio ha sido un aumento de los ingresos en un 7%, hasta los 1.223 millones de euros, según los datos manejados por el Observatorio Español de los Mercados del Vino. Por primera vez en los últimos años, las ventas interanuales bajan hasta los 19 millones de hectolitros. La parte positiva en el sector del vino es el aumento de la venta de caldos con denominación de origen y el aumento de los vinos envasados, frente al dominio anterior de los graneles.

En ambos sectores se espera que las mejores cosechas previstas para esta campaña, tanto en vino como en aceite, contribuyan a un relajamiento discreto de los precios en origen y, con ello, posibiliten un nuevo aumento de las exportaciones.

Al margen de la evolución y de las condiciones de los mercados, el sector reclama el desarrollo del plan para apoyar la internacionalización del sector agroalimentario.