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OPINIÓN

A vueltas con los Presupuestos

El pasado 30 de septiembre se presentaron los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2013. Estos Presupuestos son muy importantes porque estamos a las puertas de un posible segundo rescate de nuestra economía en menos de un año y está en juego la credibilidad de nuestro Gobierno y sus medidas fiscales. Si los mercados creen que estos Presupuestos son suficientes para lograr los objetivos de estabilidad presupuestaria comprometidos con Bruselas, puede que el segundo rescate no sea necesario. Si, por el contrario, los Presupuestos no satisfacen a los mercados, nos podemos ver abocados, irremediablemente, al segundo rescate con la fuerte condicionalidad que ello implicará.

Como se ha repetido en innumerables ocasiones, el problema fiscal en España es de ingreso y no de gasto. Nuestro gasto público como porcentaje del PIB es similar al de nuestros socios europeos, mientras que nuestros ingresos se encuentran muy por debajo debido al fuerte desplome durante la crisis. De ahí que las medidas del Gobierno durante este su primer año de mandato se hayan centrado más en aumentar los ingresos que en reducir los gastos. Entre ellas podemos destacar la introducción del gravamen complementario del IRPF, los cambios en el impuesto de sociedades, el aumento de tipos del IVA, la eliminación de la deducción por vivienda o la tributación de los premios de lotería.

Según la presentación de los PGE para el año 2013 (en su página 145), el Ministerio mantiene que estas medidas permitirán unos ingresos adicionales de 7.200 millones de euros. También según el Ministerio, esto se refleja en aumentos de los ingresos por impuestos directos y cotizaciones sociales del 4,5% y por impuestos indirectos del 87,7% (véase la página 95 de la presentación) con respecto al PGE del 2012. Si esto fuese así, serían muy buenas noticias, ya que querría decir que las descritas medidas estarían empezando a dar sus frutos y los ingresos fiscales estarían aumentando incluso en el clima de leve recesión como el que refleja el cuadro macroeconómico del Gobierno. Los mercados estarían contentos y la sombra de un segundo rescate podría empezar a disiparse.

No hay peor señal que la imposibilidad de aumentar la recaudación tras subir los impuestos

Por desgracia, no creemos que ese sea el caso. Como argumentamos a continuación, todo el aumento de ingresos por impuestos directos y cotizaciones sociales y la mayor parte del crecimiento de los ingresos por impuestos indirectos se deben a los flujos asociados a las liquidaciones del sistema de financiación autonómico de los años 2010 y 2011 (reflejados en los Presupuestos de 2012 y 2013, respectivamente), y no a las medidas adoptadas por el Gobierno. Recordemos que las liquidaciones son compensaciones por la sobreestimación o infravaloración de las entregas a cuenta realizadas dos años antes por el Estado a las comunidades autónomas y nada tienen que ver con cambios impositivos llevados a cabo por el Ejecutivo en este su primer año en el poder.

En particular, los PGE de 2012 reflejaban en el capítulo de ingresos por impuestos directos y cotizaciones sociales liquidaciones del Estado a las comunidades autónomas por valor de 10.385 millones de euros, mientras que los PGE de 2013 reflejan liquidaciones de las comunidades al Estado por valor de 1.344 millones de euros. Esto hace que si no tenemos en cuenta las liquidaciones, los ingresos por impuestos directos y cotizaciones sociales reflejados en los PGE de 2012 aumentan de 184.000 millones a 194.000 millones, mientras que los de 2013 bajan de 192.000 millones a 191.000 millones. Por tanto, los ingresos por este concepto no aumentan un 4,5% como el Gobierno dice, sino que disminuyen casi un 2%.

Algo parecido pasa con los ingresos asociados a los impuestos indirectos. En este capítulo, los PGE de 2012 reflejaban liquidaciones del Estado a las comunidades autónomas por valor de 14.703 millones de euros, mientras que en 2013 reflejan liquidaciones de las comunidades al Estado por valor de 177 millones de euros. Así, sin tener en cuenta las liquidaciones, los ingresos por este concepto no aumentan un 87,7% como los PGE de 2013 reflejan, sino que solo lo hacen algo más de un 10%. Si analizamos los dos capítulos conjuntamente, los ingresos no aumentan un 13% como reflejan los PGE, sino que casi no lo hacen (0,05%).

Esto no quiere decir que la estrategia del Gobierno de subir los impuestos no sea adecuada —estamos de acuerdo con ella—, sino que las medidas tomadas por el Gobierno son claramente insuficientes y no eliminan la posibilidad de un segundo rescate y sus consecuencias. La pregunta que nos debemos hacer es por qué no conseguimos subir los ingresos a pesar de los importantes cambios legislativos. La respuesta, en nuestra opinión, es doble. Primero, los aumentos impositivos son insuficientes, al menos para compensar por el ciclo; y segundo, nuestro sistema impositivo no funciona y requiere una drástica reforma.

No hay peor señal a los mercados que la imposibilidad de aumentar la recaudación después de subidas impositivas, y esto es lo que reflejan los Presupuestos Generales del Estado recién presentados. Los ingresos impositivos para 2013 se ven significativamente aumentados por unas liquidaciones correspondientes a 2011 favorables al Estado, que son una excepción y que no deben esperarse en el futuro, ya que normalmente estas son propicias para las comunidades autónomas. Así que o reformamos nuestro sistema impositivo o la última rebaja de Standard & Poor’s no será más que el principio. Animamos al Gobierno a aprovechar las circunstancias para emprender esta reforma tan necesaria.

J. Ignacio Conde-Ruiz (Universidad Complutense) y Juan Rubio-Ramírez (Universidad de Duke) son investigadores en FEDEA.