Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Guindos atribuye el deterioro en las proyecciones del FMI a factores externos

Las nuevas previsiones surgen de una "desaceleración económica relativamente sincronizada"

Asegura que "no están escritas en bronce" y confía en poder superarlas

El ministro celebra que el plan de intervención del BCE "no tiene límite" en el tiempo

Las previsiones económicas del Fondo Monetario Internacional (FMI) suelen ser las más conservadoras entre los expertos y casas de análisis, pero lo cierto es que antes y durante la crisis el FMI ha errado más que una escopeta de feria. El ministro de Economía español, Luis de Guindos, se agarró este martes a ese historial de fallos y aseguró que las perspectivas económicas del FMI “no están escritas en bronce”.

La paradoja es que el Gobierno ha usado recientemente esos datos para hacer sus propios vaticinios. Ahora, el Fondo decreta pesimismo: una recesión profunda y duradera, con una caída del PIB del 1,5% para este año —en línea con la prevista por el Gobierno—, y un mordisco adicional del 1,3% para el próximo, frente al optimismo antropológico de este y anteriores Ejecutivos: Economía prevé una caída de apenas el 0,5% para el año próximo, difícil de sostener con el calendario de reformas y recortes previsto y, sobre todo, con una recesión que afecta a más de medio continente.

Factores externos

Guindos achacó la profundidad de la recesión española a factores externos —la desaceleración mundial; la crisis europea—, a pesar de que las sucesivas rondas de tijeretazos tienen también mucho que ver. En cuanto a los números del Fondo, les dio la misma importancia que a las proyecciones de otros analistas. “Lo que ha hecho el FMI es poner una nota más negativa a la perspectiva de la economía mundial. Ese es el mensaje fundamental: que se ven más riesgos a la baja”, declaró en la rueda de prensa posterior al Ecofin de Luxemburgo.

Son como las proyecciones de otros analistas, no están escritas en bronce"

Luis de Guindos

Un vistazo a las cuentas del FMI para otros años revela errores de grueso calibre. En 2007 daban superávits fiscales para España por los siglos de los siglos, y una posición fiscal holgada para Grecia. La metodología utilizada (las previsiones se hacen en función el crecimiento potencial de la economía, y de las estimaciones de la capacidad productiva usada) no resiste el contraste con la realidad, especialmente en periodos en los que una economía pasa del crecimiento a la recesión. Los errores del FMI no se reducen solo a las previsiones: el Fondo llegó a asegurar justo antes del estallido de la crisis que la titulización de activos (que consiste básicamente en empaquetar créditos, como sucedió con las hipotecas basura) era una manera de dar más estabilidad al sistema financiero internacional.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >