El presupuesto de la Seguridad Social pende de la revisión de las pensiones

Báñez descarta anticipar la entrada en vigor de la jubilación a los 67 años

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, conversa con el vicesecretario general de Organización y Electoral del PP, Carlos Floriano.
La ministra de Empleo, Fátima Báñez, conversa con el vicesecretario general de Organización y Electoral del PP, Carlos Floriano.JuanJo Martin (EFE)

Noviembre suele ser una cita importante en el calendario de los jubilados. Con la inflación de ese mes, se tienen que revisar las pensiones para que no pierdan poder adquisitivo. Este año las cuentas de la Seguridad Social acabarán con déficit (entre 6.000 o 7.000 millones, sin esa revisión). Con la presión de Bruselas y los mercados, que se oponen, Rajoy duda, no aclara si las revisará. Esta es una de las incógnitas que el Ejecutivo tiene que despejar pronto si quiere elaborar unas cuentas creíbles para la Seguridad Social en 2013. Esta tarea, sencilla normalmente, tiene esta vez más dificultades: el 1 de enero entrará en vigor la última reforma de pensiones; antes incluso, el Ministerio de Empleo quiere proponer más cambios en la jubilación; la recesión seguirá haciendo estragos en el empleo.

Solo teniendo en cuenta que cada año aumenta el número de jubilados y aumenta la pensión media, el gasto en pensiones debería subir en 2013 en torno al 4%, unos 4.200 millones. Pero a partir de enero las cosas cambian. La reforma de pensiones de Zapatero, que se aprobó en 2011, entrará en vigor. Eso supondrá una leve disminución del gasto, unos 300 millones, según los calculos hechos para negociaciar de aquella reforma.

Pero esta reforma puede quedarse vieja antes de entrar en vigor. Incluso antes de que aprueben definitivamente los prespuestos —en diciembre— el Ministerio de Empleo quiere presentar su propuesta para restringir las jubilaciones anticipadas y definir el factor de sostenibilidad. En cambio, en el departamento que dirige Fátima Báñez no aclaran si eso se traducirá ya en 2013 en menos gasto. La ministra solo despejó ayer una duda: “El Gobierno no va a acelerar”. El presidente aclaró otra incógnita el viernes. Apuntó que las pensiones subirán en 2013. Solo eso. No dijo cuánto.

Nada más llegar a La Moncloa, Rajoy decretó una subida de pensiones del 1%. Mantenerla decisión, supone que en noviembre tendrá que actualizarlas de acuerdo al IPC para que no pierdan poder adquisitivo. Pero eso, si la inflación llega al 3% como prevén la mayoría de analistas, podría suponer un gasto adicional de 2.000 millones en 2012 y otros tantos en 2013 (que tendrían que sumarse a los 4.000 de aumento).

El Ejecutivo presentará un propuesta de reforma este año

Rajoy podría optar por quedarse a mitad de camino, como pareció insinuar el viernes: subir las pensiones y no actualizarlas. Eso crearía la falsa sensación de que las pensiones suben, cuando en realidad pierden poder adquistivo, es decir, bajan en términos reales.

Desde luego, hacer las dos cosas parece la opción más improbable. Bruselas, el Banco Central Europeo y los mercados difícilmente van a exigir a Rajoy y al ministro de Economía muchas explicaciones por subir las pensiones (cada décima porcentual de incremento supone aumentar del gasto en poco más de 100 millones de euros); pero lo que no tolerarán es que se actulicen y se suban.

Por el lado de los ingresos, las perspectivas son sombrías prevé el Gobierno que se va a seguir destruyendo empleo, un 0,2% (un pronóstico que probablemente empeorará en los presupuestos). Con total probabilidad, el paro superará el 25% y eso se traducirá en una caída de ingresos en la Seguridad Social. También mermará los ingresos de la Tesorería la reducción de un punto de cotización en las cotizaciones sociales, unos 3.000 millones.

Cada décima de subida aumenta el gasto en poco más de 100 millones

Para compensar esta reducción, el Gobierno va a asumir definitivamente todos aquellos gastos de la Seguridad Social que no sean pensiones contributivas. Eso supondrá el año que viene un ingreso de unos 6.000 millones de euros más. También pondrá su granito de arena (poco más de 600 millones) el aumento de las bases máximas de cotización para asalariados y las mínimas para autónomos.

A pesar de este aumento de recursos, resulta bastante difícil imaginar que en 2013 — sexto año de hundimiento del mercado laboral— las cuentas de las Seguridad Social cuadren.

Sobre la firma

Manuel V. Gómez

Es corresponsal en Bruselas. Ha desarrollado casi toda su carrera en la sección de Economía de EL PAÍS, donde se ha encargado entre 2008 y 2021 de seguir el mercado laboral español, el sistema de pensiones y el diálogo social. Licenciado en Historia por la Universitat de València, en 2006 cursó el master de periodismo UAM/EL PAÍS.

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