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El Gobierno tapona por decreto la importación de biodiésel de Argentina

Las compras de biocarburante argentino ascienden hasta los 750 millones de euros

El Gobierno de Rodríguez Zapatero redactó una norma similar en julio del año pasado

Planta de producción de biodiésel del Grupo Nátura en Santa Olalla (Toledo). Ampliar foto
Planta de producción de biodiésel del Grupo Nátura en Santa Olalla (Toledo).

En un enfrentamiento, revelar al contrario las medidas de defensa antes de aplicarlas es poco útil. Así lo dijo la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáez de Santamaría, la pasada semana, nada más conocer la expropiación de la filial argentina de Repsol, YPF, por el Gobierno argentino. Pese a ello, el Ejecutivo español confirmó este viernes que el Boletín Oficial del Estado publicará un decreto para reducir las importaciones de biodiésel procedentes de Argentina, que ascienden a unos 750 millones de euros. Tras una semana de gestiones diplomáticas y rumores, con mensajes continuos sobre la adopción de medidas contra Argentina en el ámbito "comercial, energético e industrial", según señalaron fuentes de Industria, el tapón a las importaciones de biodiésel es lo único concreto.

La medida, que en la práctica consistirá en asignar cuotas de producción a las plantas españolas de biocarburantes (hay medio centenar y apenas 15 operativas) ha sido más que anunciada en la última semana. Más aún, la norma está prácticamente redactada desde el pasado verano. Según los productores de biocarburantes, el anterior Gobierno y en concreto el ministro de Industria Miguel Sebastián, renunció a publicarla precisamente por las presiones del Gobierno argentino.

La norma elaborada en julio asignaba unas cuotas de producción de hasta cinco millones de toneladas al año a las plantas españolas y europeas, lo que dejaría fuera de juego a las importaciones argentinas y salvaría un sector que, según señalaba entonces su presidente Alfonso Ausín, estaba en "situación terminal". Según Ausín, el sector había perdido 3.000 de sus 4.000 empleos cualificados. Fueron esas intensas quejas del sector español de biocarburantes por las importaciones procedentes de Argentina y de Indonesia, las que llevaron a Industria a redactar la norma para contener las compras. Porque según los productores, las ventajas fiscales concedidas por el Gobierno argentino a la exportación de biodiésel elaborado a partir de soja ponían en peligro inversiones en España por valor de más de 1.400 millones.

Decisión errónea

Tres de cada cuatro españoles, el 77%, considera injustificada la expropiación de YPF, según una encuesta publicada por Metroscopia. Tan solo el 10% cree que la decisión está justificada porque YPF es una empresa estratégica para Argentina. El 67% de los encuestados opina que la decisión debilita al Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner mientras que el 60% muestra su apoyo al anuncio de represalias por parte del Ejecutivo de Mariano Rajoy.

En el último cuarto del pasado año, siempre según el sector, hasta el 89% del biodiésel utilizado en España era importado. Los datos más fiables sobre la situación de en España (el biodiésel es uno de los tres tipos de biocarburantes, los otros dos son el bioetanol y el biogas) están en la Comisión Nacional de la Energía (CNE), que en enero aprobó un informe sobre ese mercado en 2010. De acuerdo con la CNE, el biodiésel consumido en España fue producido principalmente a partir de soja argentina (34%) y palma indonesia (30,55%).

Argentina, según la misma fuente, superó en 2010 a Indonesia como principal país de origen de la materia prima. En total, la soja y la palma supusieron más del 85% de las materias primas empleadas en su fabricación. España redujo hasta el 8,29% su participación en las materias primas empleadas para la fabricación de biodiésel. También disminuyó el porcentaje de biodiésel producido en España, lo que se agravó especialmente al año siguiente.

En 2010, las importaciones de biocarburantes se duplicaron respecto a 2009 (+123%).

Los biocarburantes son uno de los medios de reducción de emisiones que impulsa la UE. El porcentaje mínimo en contenido energético de biodiésel en el gasóleo de automoción, exigido en 2011, era del 6% en España, 4,4% en Alemania, 3,5% en Holanda y 6,75% en Portugal (este último en volumen).