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El PP acepta negociar con CiU la tasa de un euro por cada receta farmacéutica

Sánchez-Camacho quiere "modificar" el impuesto, pero acepta el gravamen

El Partido Popular comenzó ayer con titubeos los movimientos para acercarse a Convergència i Unió en un asunto tan peliagudo como la nueva tasa de un euro por cada receta médica que quiere instaurar la Generalitat. El PP se opone a las medidas de copago, pero ello podría no ser un impedimento para que los diputados de Alicia Sánchez-Camacho acaben facilitando la aprobación de los Presupuestos. La presidenta del PP catalán se mostró dispuesta ayer a negociar con el Gobierno medidas que "modifiquen" y "rectifiquen" la tasa farmacéutica. En ningún momento habló de retirarla.

Pese al desencuentro de la semana pasada entre CiU y PP por el voto contrario de los primeros a la investidura de Mariano Rajoy ambos partidos mantienen una buena relación en Cataluña. Con Esquerra Republicana intentando desempeñar un papel importante en la negociación presupuestaria el PP decidió ayer tomar la iniciativa. Anunció que presentará una enmienda a la totalidad a la Ley de Medidas Fiscales y Financieras que compaña el presupuesto como "medida preventiva". Se trata, según fuentes del partido de forzar a CiU a negociar los aspectos que no le gustan de los Presupuestos, que Sánchez-Camacho resumió en tres: la tasa farmacéutica, la tasa turística y la subida del impuesto de actos jurídicos documentados. Las tres medidas suponen un incremento de 270 milones de euros en los ingresos y, en opinión de Sánchez-Camacho esta cantidad no compensa el daño que los nuevos impuestos pueden provocar en la competitividad. "Hay aspectos de estos presupuestos que no están en la línea de lo que el PP defiende", dijo para justificar la enmienda a la totalidad.

Pese a mantener un discurso duro contra las políticas del Gobierno catalán, especialmente por la aprobación de la ley de consultas populares, Sánchez-Camacho no dejó lugar a dudas acerca de su voluntad de mantenerse como socia preferente del Ejecutivo de CiU. Aseguró que aspectos como el cierre de la delegación de la Generalitat en Argentina son medidas que van por el buen camino.

El mensaje que está intentando lanzar el PP es que es el único partido que se opone a las subidas de impuestos. Por eso es reacio a apoyar la tasa farmacéutica y, especialmente la turística. Con todo, este discurso queda desdibujado teniendo en cuenta que los Presupuestos que plantea CiU incluyen muchas otras subidas comenzando por el transporte público y acabando por las tasas universitarias.

El Partido Popular no es el único que ayer anunció una enmienda a la totalidad a la ley de Medidas Fiscales y Financieras. Los otros dos posibles socios de CiU para los Presupuestos, PSC y ERC, también la presentarán. Tendrán todo el mes de enero para negociar la posible retirada de esta enmienda, con lo que su presentación es una suerte de as en la manga que quieren mantener durante toda la negociación.

CiU insiste en que hay poco margen para la negociación y que está abierto a pactar con los tres partidos. El presidente de la Generalitat, Artur Mas, se reunirá hoy por primera vez con el nuevo primer secretario del PSC, Pere Navarro. Los socialistas son por ahora los más reacios al pacto, especialmente por la tasa sobre las recetas farmacéuticas y los incrementos sobre otras tasas, pero este partido quiere romper con la anterior etapa y no quiere descolgarse de la negociación antes de apurar todas las posibilidades de modificar los Presupuestos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de diciembre de 2011