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Reportaje:68ª edición de la Mostra de Venecia

"No lo dejo, solo me tomo un descanso"

Soderbergh presenta junto a Matt Damon y Gwyneth Paltrow 'Contagio'

Steven Soderbergh llegó al Lido con armamento pesado: el reparto de su última película, Contagio, solo ha faltado Kate Winslet (que hoy tenía una boda, según dicen los cotillas) y Jude Law, rodando en alguna otra parte. Los demás, empezando por Matt Damon y Gwyneth Paltrow, se sentaban todos alrededor del director.

El problema de las ruedas de prensa festivaleras es que los periodistas que se dedican al circuito de entrevistas se reservan sus cuestiones para el encuentro personal con las celebridades, así que el resto -no todos/as, pero haberlos los hay- viene simplemente a mirar y unos pocos aprovechan su momento de gloria para preguntar cosas como esta: "Matt, ¿por qué llevas el pelo así?". Damon, rapado al cero, ha declarado en las últimas semanas (a diestro y siniestro) que su look responde a las exigencias de su próximo trabajo con Neill Blomkamp, director de Distrito 9. La respuesta al colega ha sido aún más sorprendente que la pregunta en cuestión: "¿Sabes? Llevo años viéndote en festivales de cine y siempre me preguntas por mi pelo. ¿Qué te pasa?".

"Me gustaba la idea de tener un protagonista que no habla: el virus"

Así empezaba el evento de media horita que cada día abarrota la sala de prensa del Lido para presentar la/s película/s del día: Damon se reía; Soderbergh, menos; Laurence Fishburne parecía estar atravesando una preocupante fase de jet lag, y la Paltrow decía esto: "Mis hijos no tienen edad ni para ver Babe, el cerdito valiente así que no creo que vaya a ponerme ahora a enseñarles nada". Esa fue la respuesta... la pregunta, de un periodista anglosajón, era esta: "¿Cuándo va a enseñarles a sus hijos todas las maldades de este mundo?".

A continuación, un periodista de Hong Kong inquiría a Soderbergh por algo que le tenía profundamente turbado, ya que en la película -recordemos, una obra de ficción- el epicentro de la infección se situaba en Hong Kong. "Bueno, la verdad es que en Hong Kong existen muchos mercados abiertos a la compra y venta de animales vivos, y nos parecía lógico que algo así pudiera empezar en ese punto del planeta. Además, hablamos con un especialista que había vivido el problema con el SARS [Síndrome Respiratorio Agudo Severo], y la hipótesis le pareció factible", explicó el guionista Scott Z. Burns, al que el director pasó la patata caliente. A juzgar por la cara del periodista, este no quedó demasiado satisfecho con la explicación. Después, Soderbergh afirmó que "no hay que buscar ninguna metáfora en Contagio, simplemente me gustaba la idea de tener un protagonista que no habla: el virus". Para acabar, tras muchos trompicones, el propio director desmentía que pensara retirarse para dedicarse a la pintura, tal y como se había dicho hace unos meses: "No es tan dramático, no lo dejo, simplemente me tomo un descanso. Y ya está".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de septiembre de 2011