EN POCAS PALABRAS

Historias de olas y parejas

A las diez bajaré a desayunar, y a las once y a las doce. Me aburro, engordo yme quiero ir.

Javier Campuzano. Correo electrónico

Nunca coincidían y siempre lo soñaban. Ella al pueblo, él a la ciudad. Lo mejor del verano era el final de este. ¡Volver a estar juntos!

Fernando Lilao. Correo electrónico

Ese verano, la prima de riesgo subió, seanticiparon elecciones, aumentó el alquiler y yo solo recuerdo la promesa en la sonrisa de mi bebé.

Carlos Goedder. Madrid

Dime, Torilias, hijo de Elíodes, heredero del valle de Orenses, cómo carallo es que estás tan rojo...

Alfonso Oliveros. Correo electrónico

-Caperucita, ¿qué llevas en esa canasta?

-¡Condones! y no preguntes más, lobo. Voy apurada. Los tres cochinitos me esperan.

@CarlosBenito. Carlos Herrera

Sabiendo lo que le esperaba, no pudo resistir la tentación de tumbarse a tomar el sol. Era lo malo de ser vampiro en Benidorm.

@RamonPardina. Ramón Pardina

¡Lo que daría por volver a escuchar a mi padre decirme: "Cariño, despierta. Está amaneciendo, vámonos a pescar"! Elena Gómez Casares.

Correo electrónico

¡Hoy se acaban las vacaciones! Plegaremos en la maleta la máscara defamilia feliz y volveremos cada uno ahacer su vida, por fin libres. Desasosegada. Eskup.

La 'blackberry' sonaba y sonaba, él lo sabía. El mar, cómplice, escondía su sonrisa.

Luis Ruiz. Correo electrónico

¿Las luciérnagas se han extinguido sin que a nadie le importase o es que solo se pueden ver con ojos de niño?

Carlos Ramos. Correo electrónico

En la playa, sentado en la arena, mirando las olas, a mi lado mi mujer sonríe, y por una semana prefiero loqueveo a lo que sueño.

José Durán. Correo electrónico

Bailaban suavemente bajo la ducha cuando ella preguntó: "Y por esta travesura, padre, ¿cuántas avemarías?". @Sinalvarado. Sinar Alvarado

Deconstruía palabras en clave de humor: enamora-miento, melan-cólico, neuras-tenia y así. Con verano, enaras del buen gusto, desistió.

Roser Torres Romero.

Correo electrónico

Como el verano pasado, en el local de ambiente liberal engañamos a los que nos miraban; pensaban que estábamos follando, pero hacíamos el amor. Manuel Pérez Medina.

Correo electrónico

Cuando vuelvan a Fort Apache Germán y su hermanita Amaya se llevarán un gran disgusto. El oleaje de la noche lo ha destruido.

Isabel del Prin. Correo electrónico

¡Shss!, deja que crean que son ellos quienes están de vacaciones, yo disfrutaré por fin de unos días a mis anchas. Firmado: la ciudad.

Ana Benavente. Grupo de Facebook

La sonrisa se le acartonaba más y más con cada modelo de zapatos que su mujer elegía para probarse. Gajes, pensaba, de la vida del ciempiés. Motonomad. Eskup

Ojalá fueran langostinos pensó, mientras miraba esas dos asquerosas cucarachas pasar por el centro de la ciudad.

Teresa G. bernal. Sevilla

La Nereida de pintadas uñas verdes queyacía sola en la playa cruzó con interés la mirada de sus ojos verdes conmi mirada... de viejo verde.

Diego. Correo electrónico

Agotó agosto a gusto.

Isabel Peña. Correo electrónico

Los seleccioné, los plegué, los clasifiqué... Y por fin pude meter todos mis deseos en 55×40×20 centímetros.

Julia Ibáñez. Correo electrónico

Mar. Sol. Playa. Chiringuito. Paella. Siesta. Amor. Risas. Complicidad. Vida. Deseo. Ambiente. Noche. Ilusión. Más dura será la caída, joer.

Pablo Herranz. Correo electrónico

Hizo memoria, pero no logró recordar de qué verano ni de qué playa eran aquella nota ilegible y la arena en el bolsillo del viejo pantalón.

Vicenç Alay. Correo electrónico

Dos semanas inolvidables de playa yregreso al trabajo. En fin. Ya ante el teclado, solo cabe la felicidad de no recordar la contraseña.

Marcos. Correo electrónico

No, mi amor. Ya te dije que hoy me tocaba irme a la playa con mi marido.

Francisco Montesinos Broch. Valencia

Cargó el equipaje, sentó al niño en su silla, miró a su mujer y arrancó el coche. Otro año más se acabó lo bueno, empezaban las vacaciones.

Miguel Molina. Correo electrónico

Aquel agosto, su asesor financiero llegó a la playa acompañado por su prima de riesgo del biquini rojo y le jodió el verano. @secorun. Antonio López

7.00 AM. Mereció la pena un invierno estudiando estrategias. Mereció la pena. ¡Hemos ganado! Nuestra sombrilla era la más cercana al mar. P

Marcos Ortiz Carrascal.

Correo electrónico

Su marido, en verano quería estar en invierno, y en invierno quería estar en verano. Ese verano lo dejó y se fue con sus amigas a Torremolinos.

Elena Velasco Vázquez. Correo electrónico

Tomó tanto el sol en la playa que tuvo que empadronarse en Camerún.

Agustín Olivera. Madrid

Trenes hacia la costa.
Trenes hacia la costa.MIGUEL ORDÓÑEZ

MICRORRELATO GANADOR

Salían dos trenes hacia la costa, el lento y el muy lento. Subí al segundo.

Era la única forma de acabar el libro.

Jorge Miro. Eskup

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