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Análisis:EL ACENTO

Móviles sin fronteras

No solo Dinamarca erige fronteras en Europa. Mientras los pasos fronterizos se convierten en reliquias del pasado en el interior de la Unión Europea hay políticos, pero también compañías, empeñados en volver al pasado; sobre todo si este conlleva una importante ganancia económica.

En contra del sentido común y de las ilimitadas posibilidades tecnológicas, cada vez que un europeo salta de un país a otro con su móvil en la mano su operadora le da el susto en la factura recordándole que hay fielatos invisibles por los que debe cotizar. Tal cargo recoge tarifas desproporcionadas no ya por llamar o enviar un mensaje de texto; también por recibirlos. Por supuesto, también deberá pagar un congo por usar Internet, lo que incluye, claro está, consultar el correo o intentar ingenuamente aprovechar esos programas que permiten chatear a coste cero.

Afortunadamente, el sentido común y, sobre todo, los atribulados usuarios que se olvidaron de desactivar la itinerancia de datos durante su viaje, cuentan ahora con una importante aliada. Se llama Neelie Kroes, es una exempresaria holandesa y ocupa el cargo de comisaria de la Agenda Digital en la Comisión Europea.

A Neelie Kroes se le debe la batalla abierta por Bruselas para reducir los sobresaltos de los consumidores. Desde agosto de 2007, la Comisión impone a las operadoras precios máximos para llamadas y mensajes (SMS) que se realizan o se reciben en otro país de la UE. Cada año, el primer día de julio se revisan tales máximos, lo que se ha traducido en una reducción paulatina de esas tarifas de infarto. El problema es que los reguladores van siempre por fuerza detrás de la tecnología y los llamados smart phones o móviles inteligentes se han generalizado de tal modo que ahora los sustos vienen del uso indiscriminado de Internet, la red global a la que no solo los chinos ponen barreras.

Con las propuestas de Kroes, en julio del próximo año, el tope será de 90 céntimos por megabyte de datos descargado y bajará hasta los 50 en tres años. En 2014 habrá la opción, además, de contratar otra línea más barata en itinerancia sin tener que cambiar ni la propia línea ni la tarjeta SIM ni el móvil. En definitiva, una Europa sin fronteras también para los móviles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de julio de 2011