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El CNIO estudia desarrollar fármacos como sociedad mercantil

El patronato propone esta alternativa tras la polémica con Barbacid por la búsqueda de un medicamento contra el cáncer - María Blasco debe decidir

La nueva directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), María Blasco, tendrá que decidir si acepta la propuesta del patronato de la institución de constituir una sociedad mercantil que explote comercialmente los descubrimientos del CNIO. Esta sería la vía por la que, si hubiera inversores interesados, el CNIO podría participar en el desarrollo de un fármaco contra el cáncer de pulmón basado en un hallazgo de su anterior director, Mariano Barbacid.

Barbacid propuso el mes pasado constituir una agrupación de interés económico (AIE) con empresas para explotar las patentes conseguidas por el CNIO. En concreto, esta AIE empezaría la búsqueda de un fármaco basado en la proteína c-Raf que, según ha demostrado el grupo de Barbacid, está implicada en el 25% de cánceres de pulmón. Pero el ministerio de Ciencia e Innovación, apoyándose en un informe jurídico y en la Abogacía del Estado, impidió esta fórmula por ilegal.

Con esta fórmula, el centro no tendría que responder ante posibles deudas

Ayer, durante la presentación de Blasco como directora del CNIO, la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, insistió en la necesidad de "explorar todas las vías posibles de colaboración público-privada dentro de la norma vigente y sin riesgos para el propio CNIO", algo de lo que se ha ocupado el patronato del centro. Su presidente, el secretario de Estado de Investigación, Felipe Pétriz, expuso la considerada mejor opción: que "el CNIO participe en una sociedad mercantil, que firmaría un contrato con los inversores, que también se constituirían en una sociedad".

María Blasco debe decidir ahora si acepta esta fórmula. Portavoces del ministerio señalan que en una sociedad mercantil el CNIO no tendría que responder ante posibles deudas, lo que sí habría sucedido de haberse creado una agrupación de interés económico. No se han dado nombres de socios inversores interesados, como tampoco lo ha hecho Barbacid.

Blasco, por su parte, mostró su "admiración" por su predecesor, que ha dirigido el CNIO desde su creación en 1998. El grupo de investigación de Barbacid es "clave" para el CNIO, afirmó Blasco, a quien Barbacid ya habría manifestado su intención de seguir en el centro como investigador. Blasco también seguirá dirigiendo su grupo de investigación en telomerasa, una hormona clave en el proceso de envejecimiento celular y en cáncer.

Blasco expuso sus objetivos como directora: acercar el CNIO a los hospitales, a través del programa de Investigación Clínica -el CNIO puso en marcha hace dos años un convenio con el Hospital de Fuenlabrada-; fomentar la conexión del CNIO con las universidades; y crear una oficina de transferencia de tecnología para que los descubrimientos básicos se traduzcan cuanto antes en aplicaciones clínicas.

Otra prioridad para Blasco es "fortalecer lazos con otros centros de investigación en cáncer de España", a lo que contribuirán, espera, los cinco nuevos miembros, todos españoles, del comité científico asesor: José Baselga, Elías Campo, Carlos López-Otín, Ángela Nieto y Jesús San Miguel. Joan Massagué es el nuevo presidente de este comité, integrado también por otros investigadores de la comunidad internacional. Que los nuevos miembros sean todos españoles obedece, dice Garmendia, a que "no hay por qué excluir a españoles que están entre los mejores de la investigación internacional".

El proceso de elección del nuevo director del CNIO no ha sido sencillo. Se inició en la segunda mitad de 2009, "cuando Barbacid manifestó su deseo de dejar la dirección", explicó Pétriz ayer, y ha supuesto "dos procesos de búsqueda más la de un director en funciones". Se llegó a tener varios candidatos internacionales -entre ellos Riccardo della Favera, de la Universidad de Columbia (EE UU); Toni Kouzarides, de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), y Pier Paolo Pandolfi, de la Universidad de Harvard (EE UU). El último de ellos declinó la oferta en mayo.

La revista científica Nature ha descrito el proceso como un culebrón ("Soap opera"), en el que ha tenido gran peso el choque entre Barbacid y el ministerio. La publicación recoge el temor de investigadores españoles a que esta disputa perjudique la imagen internacional del CNIO.

Blasco (Alicante, 1965) era hasta ahora vicedirectora de Investigación Básica del CNIO. Tras doctorarse en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa bajo la supervisión de Margarita Salas, desarrolló su formación posdoctoral en el Cold Spring Harbor Laboratory de Nueva York. En 1997, se incorporó al Centro Nacional de Biotecnología del CSIC. Posteriormente, en 2003, se trasladó al CNIO como jefa del grupo de Telómeros y Telomerasa, y directora del programa de Oncología Molecular. Es autora de unas 140 publicaciones en revistas de alto impacto internacional. Cuenta con la Medalla de Oro de la Organización Europea de Biología Molecular (EMBO) y es Premio Nacional de Investigación y Premio Rey Jaime I de Investigación Básica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de junio de 2011