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El rey marroquí ultima la nueva Constitución

Los islamistas se oponen a que el texto consagre la libertad de conciencia

El rey Mohamed VI dará a conocer hoy por la noche, en un discurso a la nación, la nueva Constitución de Marruecos, según anunció el palacio real. Pedirá además a sus súbditos que la aprueben en referéndum en julio. Con esta reforma de su sistema político, Marruecos intenta sintonizar con los aires de cambio que soplan en el mundo árabe, pero sorteando los sobresaltos de las revoluciones de Túnez o Egipto.

El monarca recibió el viernes pasado, de manos del Abdelatif Menouni, presidente de la comisión encargada de revisar la Carta Magna, el proyecto de nueva Constitución que también fue consultado con partidos y sindicatos.

Pero pese a las prisas que le metió el soberano, el texto no ha sido aún divulgado. Las pegas formuladas por el Partido de la Justicia y del Desarrollo (PJD), formación islamista legal y primera fuerza de oposición parlamentaria, han impedido cumplir con el calendario, según fuentes conocedoras del procedimiento.

El islam es la religión del Estado, pero la libertad de conciencia está garantizada por la ley, reza, en sustancia, la nueva Constitución. Al PJD le parece que el reconocimiento de esa libertad sobra.

"Somos partidarios de la libertad de conciencia, pero tememos las consecuencias de esta formulación sobre nuestra identidad islámica", declaró a la agencia France Presse Abdelilá Benkirane, líder del PJD. "¿Significa eso que los laicos estarán autorizados a romper públicamente el ayuno durante el mes de Ramadán?", se preguntó.

Benkirane abordó el tema en un mitin en Temara el viernes pasado. "Si el soberano adopta [esa formulación] tendremos un serio problema", advirtió. "Marruecos es un país musulmán en el que la religión de Estado es el islam, y no hay que tocar esos principios fundamentales", añadió Benkirane.

En Marruecos la libertad de culto está hoy en día garantizada para cristianos, judíos..., pero no así la libertad de conciencia. Un musulmán no puede cambiar de religión o dejar incluso de practicar la suya en público, como sucedió el año pasado cuando un puñado de jóvenes quisieron romper el ayuno en un parque de Mohamedia.

Benkirane dedicó el resto del mitin a arremeter contra los homosexuales. "Corremos el riesgo [con la nueva Constitución] de ver a personas que declaren públicamente que son unos desviados sexuales", se indignó. "En el PJD rechazamos esta situación. El que cae en estas marranadas debería esconderse", concluyó. Justicia y Espiritualidad, el gran movimiento islamista no legal, guarda, en cambio, silencio sobre la estos aspectos de la reforma constitucional.

Mohamed VI anunció la reforma en un discurso a la nación el 9 de marzo, 17 días después de que los jóvenes del Movimiento 20 de Febrero empezaran a echarse a la calle para exigir que el país se adentre en la senda democrática.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de junio de 2011