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Un aeródromo no puede operar por la proximidad de un parque eólico

El Gobierno cántabro ha pedido autorización para utilizarlo como helipuerto

El aeropuerto de Castellón se ha hecho célebre por haberse inaugurado el pasado marzo, poco antes de las elecciones, sin aviones ni permiso de navegación. La instalación, acabada 13 años después de anunciarse, ha costado más de 155 millones de euros y aún carece de autorización para que aterricen aviones. Cuando Carlos Fabra, el presidente de la Diputación de esa provincia inauguró la obra, apuntó: "Hay quienes dicen que estamos locos por inaugurar un aeropuerto sin aviones". Y justificó la idea de habilitar la torre de control y la pista de aterrizaje para que "cualquier ciudadano que lo desee pueda visitarlas y caminar por ellas, cosa que no podrían hacer si fueran a despegar aviones".

El proyecto se dio de bruces con la construcción de aerogeneradores

Cantabria también tiene su propia infraestructura aeroportuaria compuesta y sin aviones, un aeródromo contra los incendios forestales con un coste infinitamente inferior al castellonense (1,5 millones frente a 155 millones), pero no se estrenará como tal, sino que se ha reconvertido en helipuerto. El aeródromo se ubicó en Valderredible, en el límite con la provincia de Burgos, ni más ni menos que al lado de donde se iba a construir un parque eólico cuya actividad invade el espacio de seguridad aérea del aeródromo cántabro.

La Junta de Castilla y León había autorizado la construcción del parque eólico antes de que el proyecto cántabro contase con los parabienes de Aviación Civil. El proyecto, que comenzó en 2006, se dio de bruces con la construcción de aerogeneradores (los molinos de viento) en 2008, cuando la práctica totalidad de la obra y su inversión estaba ya ejecutada, según el portavoz del PP en el Parlamento cántabro, Francisco Rodríguez. De hecho, según este diputado, ya estaba ejecutado el 83% de la pista cuando el Ayuntamiento otorgó la licencia de construcción. Ahora, Cantabria está a la espera de la autorización pertinente para poder usar el aeródromo como un helipuerto también contra incendios, que, si logra salir adelante, se utilizará tres meses al año.

"Se pusieron a construir sin los permisos necesarios, no se enteraron del inconveniente del parque eólico hasta que era tarde", apunta, y añade "además, tardaron año y medio en solicitar el permiso para hacer el helipuerto", critica Rodríguez.

El Ejecutivo cántabro ha rehusado hacer declaración alguna sobre este proyecto a lo largo de toda una semana. Fuentes del Ministerio de Fomento explican que el Ejecutivo regional presentó la solicitud para el aeródromo de Valderredible en enero de 2007 ante Aviación Civil. En junio de 2008 Medio Ambiente lo declaró exento de informe de impacto ambiental, aunque le planteó algunas modificaciones. Desde entonces, Fomento no volvió a saber nada de este aeródromo, hasta el punto que el pasado abril la Agencia Estatal de seguridad Aérea (AESA) envió un escrito en el que se le advertía a Cantabria que, si no recibían ninguna información sobre el proceso, el expediente del proyecto del aeródromo caducaría.

Lo que pasó entre 2007 y el pasado abril es que el Gobierno regional se encontró con un aeródromo inutilizable y decidió reconvertirlo en el helipuerto. La construcción de esta nueva instalación en el lugar en el que se encuentra el aeródromo comenzó en 2008 y está finalizado. El pasado noviembre de 2010 obtuvo la resolución favorable de Medio Ambiente y está a la espera del visto bueno de la AESA, que está analizando algunos elementos técnicos, según explican desde el Ministerio de Fomento.

Casi seis años después, el aeródromo de Valderredible puede ver la luz como un helipuerto. González, del PP, critica que el proyecto ha supuesto un gasto público de 1,2 millones "y ahora aún no están los permisos para saber si se va a poder aprovechar como un helipuerto".

Parte de la versión del Gobierno cántabro puede recuperarse del diario de sesiones del Parlamento autónomo en noviembre de 2009. El consejero de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Biodiversidad, Jesús Oria: "La Consejería de Desarrollo Rural no se siente, en absoluto, responsable de los ocurrido, en absoluto".

Y por otra parte podemos manifestar alto y claro, lo más lato y claro que podamos, que el trámite administrativo, que se ha llevado a cabo, ha sido absolutamente impecable por parte de la Dirección General de Biodiversidad; a pesar del embarramiento y del intento de manipulación de una serie de datos, que no tiene ningún tipo de sentido".

Las obras

De aeródromo a helipuerto:

- Octubre de 2006. Cantabria impulsa el proyecto de un aeródromo contra incendios. La construcción de una pista para aviones de 1.200 metros de longitud con un coste de 1,19 millones de euros.

- Agosto de 2008. Una segunda fase del proyecto, de 373.952 euros, sirve para otras obras complementarias y para construir una pista en la que también puedan operar helicópteros.

- Noviembre de 2010. Resolución favorable del Ministerio de Medio Ambiente para el helipuerto contra incendios forestales de Valderredible, que ahora aguarda la autorización de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de mayo de 2011

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