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Salud planea pagar el 2% menos por sus servicios a los hospitales concertados

El recorte afecta a todas las especialidades y mermará la calidad, según los sindicatos

El recorte sanitario que planea el Gobierno de CiU se extiende por todo el sector hasta alcanzar los ingresos que reciben los hospitales concertados por los servicios que prestan a los usuarios de la Seguridad Social. El Departamento de Salud prevé pagar el 2% menos por todos los productos y servicios sanitarios que realizan estos hospitales y hasta el 10% menos en el caso de los abortos costeados por la sanidad pública, según un documento interno del departamento firmado por el subdirector del Servicio Catalán de la Salud (Catsalut), Francesc Brossa, al que ha tenido acceso este diario. La red sanitaria concertada, unos 70 centros de gestión privada y servicio público, teme que este nuevo recorte afecte a la calidad del servicio prestado a los pacientes. Este diario intentó ayer, sin éxito, obtener una explicación del Gobierno catalán sobre la dimensión de estos nuevos recortes y por qué estos se ceban especialmente en los abortos realizados a cuenta de la sanidad pública.

La restricción llega al 10% en los abortos en la sanidad pública

El ajuste amenaza con causar despidos en los centros de menor presupuesto

La propuesta, fechada el pasado 20 de abril, se concretará previsiblemente en la reunión que celebra esta mañana el consejo de dirección de Catsalut, aunque la Generalitat puede posponerla hasta después de las elecciones municipales por intereses electoralistas, precisaron ayer fuentes próximas al departamento.

El coste de esta reducción en la llamada tarifa sanitaria deberán asumirlo los centros hospitalarios, a los que la Generalitat reclama el mismo servicio, pero ahora pagando un precio inferior. Si el Gobierno catalán abonaba 14.219 euros a cada centro que realizara un tratamiento de radioterapia, por ejemplo, ahora pagará 13.934 euros. El ajuste se suma a la rebaja extraordinaria del 3,21% de la tarifa que la Generalitat -entonces gobernada por el tripartito- aplicó el pasado julio para contener el déficit público. El amplio alcance de este nuevo recorte, que afecta tanto a los ingresos de pacientes como a las urgencias, los implantes quirúrgicos y las consultas externas, repercutirá en el servicio que los hospitales ofrecen a los pacientes, avisaron ayer fuentes del sector que pidieron el anonimato. "Con la inflación y el aumento de costes de los productos sanitarios, el recorte es superior al 2%. Somos empresas, no podemos realizar el mismo servicio cobrando menos cada vez, de algún sitio tendremos que recortar", precisaron.

El impacto de la nueva tarifa variará en función del centro: los que dispongan de mayor margen de beneficios podrán mantener los mismos servicios y soportar la caída de ingresos. Los centros con presupuestos más ajustados, por el contrario, pueden quedar obligados a reducir gastos por otras vías como el recorte de personal, partida que supone alrededor del 65% de los gastos de un centro hospitalario. "Algunos hospitales lo pasarán mal y deberán ajustar la plantilla para reducir gasto", señaló Carmen Navarro, responsable de sanidad de CC OO. "Habrá otros centros que no podrán mantener el mismo nivel de actividad porque en cada operación quirúrgica perderán dinero", ilustró, y concluyó: "Si cae la actividad, los hospitales deberán reducir personal o bien suprimir ciertos servicios por falta de presupuesto".

Otra vía que temen los sindicatos es que los centros concertados adopten una actitud picaresca para reducir gastos a costa de los usuarios de de la sanidad pública: es decir, que deriven a los pacientes que requieren tratamientos costosos a centros públicos para no incurrir en pérdidas. "Estamos detectando que a algunos pacientes se les deriva de un centro concertado a otro público sin un motivo claro", detalló Navarro. "Tememos que se quiten pacientes de encima simplemente para evitar cargar con los gastos. Será difícil de controlar", lamentó.

La propuesta de recorte va acompañada de la supresión de la partida presupuestaria destinada a una decena de programas que Salud considera de "especial interés"; entre ellos, el programa de la unidad de hematología y oncología, el tratamiento específico de la leucemia y el referente a los centros de alto rendimiento. El presupuesto asignado al resto de los programas sanitarios se reducirá alrededor del 15%, detalla el informe de Salud.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de abril de 2011