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La supresión de los 80 por hora se aplaza para evitar más contaminación

El Gobierno admite que la llegada de un anticiclón puede causar más polución por óxidos de nitrógeno si crece la velocidad

El fin de la limitación de la velocidad a 80 kilómetros por hora en los accesos a Barcelona que impulsa CiU empieza con mal pie y tendrá que esperar. El Gobierno catalán tenía previsto suprimir el límite hoy, pero lo mantendrá al menos hasta el miércoles. La culpa la tiene el anticiclón que se ha instalado en Cataluña, que hace prever un aumento de la contaminación por óxidos de nitrógeno y más partículas en suspensión.

CiU incluyó en su programa electoral el objetivo de suprimir el límite de velocidad de 80 por hora y optó por la velocidad variable. Hace unos días el portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs, aseguraba que no hay relación entre la contaminación y la velocidad de los coches. El consejero de Interior, Felip Puig, del que depende el Servicio Catalán de Tráfico, también dijo que suprimir los 80 kilómetros por hora no empeoraría la calidad del aire, contrariamente a lo que han advertido los científicos, ni perjudicaría a la seguridad vial. Para refrendar la supresión del límite de velocidad, Puig afirmó que en la llamada zona 80 los accidentes aumentaron el 27% el año pasado, mientras que en el resto de las zonas bajaron un 16%.

La subida de la velocidad en la C-31 y la C-32 se pospone hasta el miércoles

La realidad se ha impuesto. El empecinamiento del Gobierno catalán en desvincular el límite de 80 por hora de la contaminación en los accesos a Barcelona ha quedado en evidencia. El Departamento de Territorio y Sostenibilidad recomienda ahora limitar temporalmente la velocidad en los accesos a Barcelona para evitar mayor contaminación. Este departamento reconoció que existe relación entre la velocidad y la contaminación en circunstancias, como las actuales, en que se da un anticiclón y poco viento.

Estos factores implican "una muy baja dispersión de las emisiones" de "diferentes focos contaminantes" y añade que "cuando los niveles de circulación del aire sean suficientemente altos, se levantará la limitación de velocidad".

El límite de velocidad debía desaparecer hoy en dos vías: la C-31 sur (autovía de Castelldefels) y la C-32 sur (autopista del Garraf). Aun así, el Servicio Catalán de Tráfico decidió mantener anoche la retirada de las señales fijas con el límite de los 80 por hora. Solo quedarán en estas dos vías los paneles luminosos donde constará la limitación a 80 por hora hasta que pase el anticiclón y se instauren los límites de 100 y 120 por hora. Se prevé que la retirada de las señales fijas en ambas vías acabe hoy a las seis de la mañana.

El consejero de Territorio y Sostenibilidad, Lluís Recoder, quiso minimizar ayer el retraso en acabar con los 80 kilómetros por hora. En declaraciones a TV-3, dijo que "en momentos de anticiclón intenso" su departamento "se reserva la posibilidad de pedir al Servicio Catalán de Tráfico la flexibilización, pero hacia abajo". "Esto es lo que haremos", anunció Recoder, "y por consiguiente, entendemos que hay que posponer hasta que pase esta fase anticiclónica la implementación de la flexibilidad hacia arriba" de la velocidad. El presidente del grupo parlamentario de ICV-EUiA, Joan Herrera, acusó al Gobierno catalán de "mentir", porque el retraso en la flexibilización de la velocidad "demuestra que el límite de los 80 kilómetros por hora sirve" para reducir la contaminación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de febrero de 2011