Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El anticiclón dispara la contaminación en Barcelona y obliga a mantener el límite de 80 kilómetros por hora

La directora de Calidad Ambiental de la Generalitat dice que los gases nocivos no se dispersaran hasta que llegue un frente frío

El Gobierno catalán se ha visto obligado a suspender, de forma temporal, la supresión del límite de 80 kilómetros por hora en los accesos a Barcelona. Un anticiclón ha situado la contaminación en unos niveles que duplican los que la Unión Europea considera razonables. Se trata de un anticiclón de manual que ha disparado la concentración de contaminantes (óxido de nitrógeno y partículas en suspensión) y que no se retirará, según las previsiones meteorologicas, hasta el fin de semana.

El anticiclón está provocando una presión atmosférica muy elevada, de 1.034 hectopascales, que no se registraba en Cataluña desde hace tres años, según ha explicado a este diario la directora de Calidad Ambiental de la Generalitat, Assumpta Farran. Como no sopla el viento, los gases nocivos tienden a concentrarse y "no se dispersarán hasta que llegue el frente previsto para el fin de semana", ha subrayado Ferran. "Hasta que no se vaya el anticiclón, de hecho, la situación seguirá empeorando", ha añadido.

La Generalitat había previsto que, ante episodios de anticiclón como el que se viven estos días, la velocidad en las vías de Barcelona debería mantenerse en los 80 kilómetros por hora. La limitación de velocidad fue impulsada en su día por el anterior Gobierno tripartito y el Ejecutivo de CiU se ha encargado de eliminarla. El cambio de las señales en dos de las carreteras de Barcelona se produjo este pasado domingo por la noche, pero el aumento de la velocidad se ha visto frustrado por la elevada contaminación.

El portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs, ha admitido hoy que se han cometido "errores de comunicación" a la hora de explicar el alcance de la medida.