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Los jóvenes del mechero

Adolescentes tutelados por la Generalitat participaron en el brote violento del fin de semana en Salt - La policía patrulla las calles y requisa encendedores

"Aquí no manda ni la policía", dice, chulesco un chaval de 16 años, apoyado en el cristal de un bazar chino en la céntrica calle de Àngel Guimerà, en Salt (Gironès). Sus amigotes le ríen la gracia. Allí ardieron la madrugada del domingo dos coches y siete motocicletas. En total, el brote de vandalismo sufrido por la ciudad este fin de semana acabó con 12 vehículos -cinco automóviles y siete ciclomotores- y nueve contenedores de basura consumidos por las llamas. Los menores se quejan de que la policía les quita ahora los mecheros. "Vaya chorrada, valen 50 céntimos en el chino", se burlan de nuevo.

Los cinco adolescentes, que a las dos de la tarde de ayer alardeaban de no obedecer a nada ni a nadie, participaron el pasado viernes en la concentración, no autorizada, que degeneró en los actos violentos. Entre los que asistieron a la manifestación -40 o 50 jóvenes- están los sospechosos de haber incendiado coches y contenedores con botellas de líquido inflamable y mecheros. Son menores, chicos y chicas, de todas las nacionalidades (aunque la mayoría son marroquíes), que no sacan adelante los estudios y tampoco trabajan.

El Ayuntamiento sospecha que los menores son dirigidos por adultos

Algunos, el Consistorio no ha especificado cuántos, viven en un centro de menores de Salt, lo que significa que la Generalitat tiene su tutela legal. Entre ellos, el menor de 16 años, Mohamed Reda, que el viernes 8 de enero se cayó de un quinto piso en una persecución policial y quedó gravemente herido. Esa fue la excusa para armar alboroto el viernes pasado. El menor, con numerosos antecedentes policiales, sigue ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital Josep Trueta , pero en Salt corre el rumor de que ha muerto.

Los Mossos d'Esquadra detuvieron a tres personas por los desórdenes del viernes. Dos de ellas tienen 16 años y la tercera, Ibrahim O., de 23, cuenta con más de 15 detenciones en su expediente. La policía no ha dado con los culpables de la quema de coches y motos de la madrugada del domingo.

Desde algunos foros ciudadanos se ha señalado a Morad el Hassani como inductor de la protesta. El hombre, de 29 años, y también con varios antecedentes policiales, se erigió como líder de los inmigrantes en los enfrentamientos de marzo del año pasado entre autóctonos y extranjeros. Él niega tajante su involucración: "Había gente con ganas de follón y aprovecharon el momento, pero no fui yo. La policía estaba allí, me habrían detenido".

La alcaldesa, Iolanda Pineda, sospecha que unos chicos tan jóvenes (algunos de ellos de solo nueve años) no pueden movilizarse por ellos mismos, pero no ha acusado a El Hassani en ningún momento. El Consistorio apunta a varios adultos para los que presuntamente robaría el chaval que quedó gravemente herido cuando huía de la policía. Los vecinos tienen previsto convocar una manifestación a raíz de los incidentes para el viernes.

Los grupos municipales, reunidos ayer para tratar el asunto, aún no han decidido si la secundarán. "Tenemos que valorar los peligros que implica", señaló la alcaldesa, que destacó que es fundamental que sea una manifestación "de todos". El PP aprovechó para pedir el contrato de integración para inmigrantes.

"Robaba para él. Nadie nos guía", se ofusca uno de los chavales frente al bazar chino que dice ser muy amigo de Reda. "¡Yo quemé coches!", proclama, de repente, otro de ellos. El corrillo recibe la bravuconería con risas. "Los que lo hicieron ahora están durmiendo y se van a pasar un rato encerrados", le desmiente otro.

Salt sigue blindado por la policía. La prioridad es que ni un contenedor ni un coche vuelva a arder en la ciudad. A las ocho de la tarde, los chicos siguen en la calle.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de enero de 2011