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Butroneros pillados en plena faena

La Guardia Urbana sorprende a tres ladrones mientras agujereaban una nave llena de cobre en Sant Andreu

Manuel M. L., Israel C. L. y Eric D. M. son tres jóvenes ladrones expertos en el arte del butrón, o sea, en practicar agujeros en techos y paredes para robar. Hace unos días, sin embargo, dejaron a medias un trabajo que debía reportarles grandes beneficios: el robo de muchos kilos de cable de cobre a punto de ser enviados por una empresa de embalaje. Apenas habían empezado a golpear la pared de un almacén en el distrito de Sant Andreu, en Barcelona, cuando fueron sorprendidos por una patrulla de la Guardia Urbana. Los ladrones, que acumulan numerosos antecedentes por esta clase de robos, se subieron a un BMW de gran cilindrada y trataron de huir.

La fuga duró un suspiro. A solo una manzana del almacén, en la calle de Potosí, los agentes interceptaron el vehículo. En el registro hallaron un arsenal de herramientas con todo lo necesario (tenazas, linternas, palas, guantes y barras de metal) para practicar butrones.

El asalto frustrado al almacén, que contenía grandes cantidades de cable de cobre, se produjo a última hora de la noche. Manuel, Israel y Eric aparcaron una furgoneta -que también habían sustraído, aunque su propietario aún no había denunciado el robo- en un lugar estratégico para impedir que, desde la calle, alguien pudiera ver el agujero. Pero no fue el butrón lo que les delató, sino el ruido. Un vecino oyó ruidos extraños en los bajos del edificio, en el número 11 de la calle de Lima, y alertó a la policía.

La zona del barrio de Bon Pastor donde actuaron los reincidentes está repleta de naves de almacenamiento. Como están conectadas pared con pared, "se puede pasar de una a otra sin demasiada dificultad", detallaron fuentes de la investigación.

Los asaltantes estaban especializados en el método del butrón y habían sido detenidos en numerosas ocasiones por distintos cuerpos de seguridad. Los agentes hallaron también aparatos de transmisión que permitía a la banda estar en permanente conexión. Así, mientras uno de ellos efectuaba labores de vigilancia en el exterior, los otros dos se dedicaban a hacer el agujero. Los tres detenidos están acusados de un presunto delito de robo con fuerza en grado de tentativa. Los vehículos, el BMW y la furgoneta, están en el depósito municipal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de diciembre de 2010