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Reportaje:

Berlusconi compra en el Caribe

Una investigación de la RAI afirma que el primer ministro controla un gran complejo turístico en la isla de Antigua

Paolo Mondani, reportero del programa de investigación Report, que se emite en la cadena RAI 3, ha visitado Antigua, paradisíaca isla del Caribe que figura en la lista gris de paraísos fiscales de la OCDE. Su cámara ha filmado por primera vez un enorme complejo turístico de lujo. Ocupa seis kilómetros de costa de arena blanca, y contiene 100 chalés, tres hoteles, campos de golf, piscinas, playas privadas. Interiores amueblados por Swarosky y lujosas cocinas made in Italy.

La urbanización se llama Emerald Cove (Cala Esmeralda), y la construcción más grande es conocida por los 69.000 habitantes del archipiélago como The Castle (El Castillo). Pertenece a uno de los hombres más ricos de Italia, el primer ministro Silvio Berlusconi.

Il Cavaliere invirtió 22 millones en el proyecto del paraíso fiscal antillano

Entre los vecinos de esas casas de madera de estilo colonial, apiladas en una suave colina bañada por un mar turquesa, están el futbolista Andrei Shevchenko, ex jugador del Milan, y el ex primer ministro de Antigua Brian Lester Bird, según revela el reportaje de Report.

"No hemos podido averiguar de quién son los otros 97 chalés ni por qué Berlusconi ha invertido 22 millones en este resort situado en un paraíso fiscal", ironiza Milena Gabanelli, la directora del programa. Su exclusiva, que se emitirá esta noche en RAI3 y que ha podido ver este corresponsal, plantea muchas cuestiones delicadas. "Es difícil pensar que un complejo como este sea solo la vigésima residencia personal de Berlusconi", dice Gabanelli. "Y en cambio es fácil colegir que nunca ha dejado de ejercer el oficio que más le gusta, el de constructor, aprovechando las ventajas de ser primer ministro".

La investigación de Report parte del Banco Arner, la caja fuerte por la que supuestamente pasa el dinero que financia las obras de Cala Esmeralda. La Fiscalía de Milán y el Banco de Italia llevan tres años investigando a este pequeño banco de inversiones con sedes en Milán y Lugano (Suiza). La Fiscalía descubrió que Berlusconi tiene la cuenta corriente número 1, y que las siguientes pertenecen, entre otros, a sus hijos mayores, Marina y Pier Silvio; su amigo Ennio Doris, fundador del Grupo Mediolanum, y un hijo de Cesare Previti, ex abogado de Il Cavaliere condenado por sobornar a un juez.

Bankitalia detectó graves irregularidades en el Arner, entre ellas que incumplía las normas contra el lavado de dinero, y en 2008 envió un interventor, Alessandro Marcheseli. Pero en 2009 fue acusado por la Fiscalía de Milán por complicidad en blanqueo de capital.

La inspección reveló además la "imposibilidad de conocer a los beneficiarios reales de las sociedades opacas" que operan con el Arner. Una de ellas es la Flat Point Development Limited, empresa con sedes en Antigua y Turín cuya razón social es construir urbanizaciones. "Entre 2005 y 2009, diversos inversores italianos enviaron a Flat Point Antigua 34 millones; de ellos, una veintena fueron pagados por Berlusconi", afirma Mondani, autor del reportaje.

La investigación aclara que la ruta que siguió ese dinero es triangular: el dinero entró en la sede de Flat Point en Turín, esta lo mandó al Arner de Milán, que a su vez lo depositó en su sucursal de Lugano. La Fiscalía ha afirmado que una "opacidad absoluta" protege al beneficiario de la Flat Point. Report no aclara las dudas en el Registro Mercantil de Antigua: una maraña de sociedades interpuestas, con sedes en diversos paraísos fiscales y gestionadas por los mismos testaferros que administran la sede italiana y el Arner de Lugano impide conocer al titular final.

En la isla, en cambio, "todo el mundo sabe que el gentleman italiano que trabaja de presidente" es el "dueño de Cala Esmeralda", según asegura un testigo. El programa acaba mirando atrás; hace cinco años, un informe del Gobierno de Antigua daba una buena noticia: Berlusconi prometía al jefe de la oposición y hoy primer ministro, Baldwin Spencer, que mediaría ante la UE para reducir la deuda exterior de la isla. Antigua no es un país africano, sino un Estado caribeño bajo sospecha que vive de las cuentas secretas. No es raro, por tanto, que, en honor de Berlusconi, Spencer quiera cambiar el nombre a esa zona de la isla y llamarla The President Bay: la bahía del presidente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de octubre de 2010