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CiU y PP ven en la emisión de deuda una mala gestión del Gobierno

La intención de la Generalitat de emitir hasta 2.000 millones de euros de deuda en bonos para particulares a un interés del 4,75% hizo ayer que Convergència i Unió y el Partido Popular arremetieran contra la gestión de la Administración catalana. Está "pelada y apurada", manifestó el líder y candidato de CiU, Artur Mas. "No habrá dinero, habrá muchas deudas y encontraremos los cajones llenos de facturas por pagar", añadió convencido de que será presidente tras las elecciones del 28 de noviembre. La candidata y presidenta del PP en Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho, interpretó que las finanzas de la Generalitat son "una verdadera ruina", fruto del "despilfarro" que ha "dejado Cataluña arruinada".

Desde dentro del Gobierno catalán, además lógicamente del Departamento de Economía, el consejero de Innovación, Universidades y Empresa, Josep Huguet (Esquerra Republicana) defendió la emisión de bonos. "Es una buena oferta" para los ciudadanos, aseguró, porque garantiza un interés superior al que ofrecen los bancos. Y recordó que "ya se ha utilizado en otros momentos de la historia". El presidente de la Generalitat, José Montilla, vistió ayer el sombrero de candidato del PSC y en su recorrido por Girona, Barcelona, Tarragona y Lleida no hizo ningún comentario al respecto.

La emisión de bonos es una nueva operación de deuda del Gobierno catalán para cubrir los más de 8.000 millones que requiere este año para financiarse. Ante las dificultades para colocar sus bonos en los mercados, el Ejecutivo está cerrando con un grupo de entidades liderado por La Caixa la emisión de bonos para particulares por un importe de 1.000 millones de euros, que serán ampliables a 2.000 millones. La particularidad de la operación es que va destinada a los ciudadanos, que podrán adquirir deuda pública a 1.000 euros por título con una remuneración a un año muy atractiva: del 4,75%.

Las finanzas de la Generalitat están acusando este año la crisis de la deuda soberana. El Gobierno catalán tuvo que renunciar a una emisión en los mercados internacionales y ha tenido que pagar un alto precio por sus operaciones. En agosto cerró un préstamo con 10 cajas y bancos por 1.000 millones a un precio ya elevado, de Euríbor + 3%. Posteriormente, cerró una emisión de bonos de otros 1.000 millones a cinco años. Cuando se realizó esa operación, en agosto, la deuda de la Generalitat a 10 años cotizaba a una rentabilidad del 5,5%, muy por encima del 4,241% de la española y similar a la de Perú.

Los intereses de la operación que se está cerrando con las entidades financieras son igualmente elevados, del 4,75%, lo que un portavoz del Departamento de Economía y Finanzas atribuyó al cierre de los mercados de deuda. Esa es, según este portavoz, una de las razones por las que esta operación se dirige a los ciudadanos. La otra, la elevada tasa de ahorro de las familias, que podrían decidir prestar dinero a la Administración a cambio de ese 4,75%.

Según Economía, esta operación está garantizada por 15 entidades lideradas por La Caixa, entre las cuales están Catalunya Caixa, Unnim, Banco Sabadell, BBVA y Caja Madrid. En caso de cubrir los 2.000 millones, la Generalitat todavía necesitaría otros 1.000 millones que podría cubrir con pagarés a corto plazo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de octubre de 2010