Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Dos detenidos confirman que ETA recibe adiestramiento en Venezuela

Un etarra y funcionario venezolano organizó cursillos de tiro y de construcción de explosivos - Exteriores pide de nuevo explicaciones al Gobierno de Chávez

El contacto era Arturo Cubillas Fontán. A este miembro de ETA -reclamado por España desde 1985 por asesinato, entre otros delitos, y reconvertido en jefe de seguridad del Instituto Nacional de Tierras del Gobierno de Hugo Chávez- era a quien el ex jefe militar de la banda, Mikel Kabikoitz Karrera, Ata, encomendó a Xabier Atristain y Juan Carlos Besance, presuntos miembros del comando Imanol, encarcelados ayer por el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno. Según el relato de ambos a la Guardia Civil, fue en el verano de 2008 cuando Ata consideró que Francia se había convertido en un lugar demasiado peligroso para hacer prácticas de tiro y explosivos y los envió a Caracas para su adiestramiento.

Cubillas actuaba de salvoconducto y evitaba los controles policiales

Los cursos, a los que también asistieron chilenos, los daban otros dos terroristas

Exteriores volvió a pedir explicaciones a Chávez "en el marco de la colaboración" de ambos países. Venezuela, en un comunicado de su Embajada, respondió que no puede dar credibilidad a las declaraciones de dos etarras y condenó "el terrorismo en todas sus formas". En febrero, otro juez de la Audiencia, Eloy Velasco, procesó a Cubillas y otros seis etarras por organizar entrenamientos de ETA y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a ambos lados de la frontera entre Venezuela y Colombia. Las pruebas salían de documentos incautados a ETA en Francia y del ordenador del ex jefe de las FARC Raúl Reyes, muerto en un bombardeo colombiano.

Una vez que Atristain y Besance aterrizaron en Caracas, a finales de junio de 2008, fue Cubillas Fontán el que se encargó de acompañarlos y facilitarles los movimientos por el país. Ambos permanecieron una temporada en un suburbio de la capital venezolana, según su propia declaración policial. En esa vivienda recibieron cursos de electrónica y montaje de explosivos. Después fueron trasladados a otro lugar que los etarras aseguraron desconocer, según los investigadores. Durante el viaje en coche hasta allí que, según su declaración, duró unas 10 horas, estuvieron permanentemente acompañados por Cubillas Fontán. El funcionario venezolano -casado con Goizeder Odriozola, jefa de prensa del vicepresidente venezolano, Elías Jaua- hacía labores de "salvoconducto" evitando que pudieran ser identificados o detenidos en controles policiales, según las mismas fuentes.

En este lugar apartado, ambos etarras recibieron prácticas de tiro con armas cortas y largas. El cursillo, como el organizado en la periferia de Caracas, fue impartido por otros dos miembros de la banda. El primero era José Lorenzo Ayestarán Legorburu, Fanecas, un veterano de la banda de sanguinario historial. Fanecas fue detenido el pasado 28 de febrero en Francia después de que la Fiscalía de la Audiencia Nacional rescatara su orden europea de detención. Está reclamado por el asesinato de tres guardias civiles en Salvatierra (Álava) en 1980, el del jefe de la Policía Foral de Álava Jesús Velasco ese mismo año y el de un inspector de policía de Bilbao y otro agente en 1979.

El otro monitor etarra era Iurgi Mendinueta, Aitor, también detenido el 11 de octubre de 2009 en Rivières, cerca de Montpellier (Francia). Fue el hombre de confianza de Garikoitz Aspiazu, Txeroki, mientras este estuvo al frente del aparato militar. Mendinueta, según fuentes policiales, era el encargado de la logística de esa división de la banda.

Además de los dos miembros de la organización, en algunos de esos cursos participaron otros profesores a los que Atristain y Besance atribuyeron nacionalidad venezolana. Los investigadores consideran confirmado que los cursillos no eran solo para ETA. Atristain y Besance afirmaron que, entre los alumnos que asistieron a su curso, también había un grupo de chilenos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de octubre de 2010